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Euskaltzaindia

El día 5 de septiembre de 1918, durante el Primer Congreso de Estudios Vascos, celebrado en la Universidad de Oñate, bajo el patrocinio de las Diputaciones vascas, se llegó al acuerdo de crear un organismo de investigación y tutela del euskera, dividido en dos secciones: sección de investigación, cuyo objeto sería el estudio de todos los problemas de lingüística euskérica en todas sus ramas y sección de labor práctica, cuyo objeto sería la tutela y restauración del idioma vasco en todos los órdenes sociales, publicaciones, ayuda a los establecimientos docentes que implanten la enseñanza del vascuence, oficinas de traducción, consultorio de corporaciones, etc. A este fin se nombró una ponencia que dentro del plazo señalado por la Asamblea, redactaría las bases para someterlas a las Diputaciones vascas. En esta conclusión está el origen de la Academia de la Lengua Vasca, según consta en la página 487 del volumen Primer Congreso de Estudios Vascos (Bilbao, 1919-1920). A los pocos meses aprobaron el proyecto las Diputaciones de Alava, Guipúzcoa, Navarra y Vizcaya.



En la primera reunión celebrada en la Diputación de Guipúzcoa, el II de septiembre de 1919, los académicos numerarios designados en el Congreso de Oñate, Resurrección María Azkue, Arturo Campión, Luis de Eleizalde y Julio de Urquijo, hicieron la elección de otros miembros numerarios para componer Euskaltzaindia. En tal ocasión correspondió la elección a los señores Eguzquiza, Inzagaray, Landerreche, Lhande y Olabide. Aquel mismo año de 1919, Azkue es elegido presidente por mayoría de votos y Eleizalde de secretario. Y dentro del mismo año, en reunión del mes de octubre, fueron nombrados honorarios Schuchardt, Vinson y Uhlenbeck; más 44 miembros correspondientes, de los de nuestro tiempo, Manuel Lecuona (el hoy presidente de esta corporación), Isaac López Mendizábal (hoy miembro de honor), Ramón Menéndez Pidal (presidente perpetuo de la Real Academia de la Lengua Española), Juan Cruz Ibarguchi, Gabriel Manterola y Odón Apraiz.

Todo lo relativo a la constitución y a las primeras reuniones está recogido en el primer "Euskera" (tomo I, núm. I, 1920). Según se cuenta en dicha publicación, la idea de creación de la Academia se remonta a 1886, a raíz de la proposición hecha por Aristides Artiñano en las Fiestas Eúskaras de Durango, cuya comunicación llevaba por título Proyecto de Academia Vascongada. Más tarde, siendo presidente de la Diputación de Vizcaya Adolfo Urquijo, se realizó un proyecto de constitución, cuyas bases servirían posteriormente.

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Como reza el artículo primero de los estatutos, el fin de esta Academia es velar por el idioma vasco, atendiendo tanto a su cultivo popular y literario como a su investigación filológica. La Academia cuenta con 23 miembros de número, cantidad fija ésta que se va ocupando con vacantes; son de número ilimitado los miembros honorarios y correspondientes, y tiene en la actualidad un miembro de honor y poco más de un centenar de correspondientes. Los de número cuentan con voz y voto, y los demás únicamente con voz. Los numerarios han de ser vascos de naturaleza e idioma. No obstante, la Academia puede dispensar del primero de estos dos requisitos, cuando, a juicio de la misma concurran en los candidatos méritos especiales. Circunstancia ésta que hasta la fecha no se ha dado. Es de rigor que todas las reuniones privadas de la Academia se celebren en vascuence.. Desde 1920 hasta 1936, publicó en su primera época el Boletín "Euskera", donde se recogen estudios, trabajos y actas de la Academia. Su segunda época comenzó en 1956, y se viene publicando normalmente. En Octubre de 1953 se publicó un cuaderno, como primer intento de continuación del antiguo "Euskera", y donde se recoge el índice de publicaciones de Euskaltzaindia y se da cuenta del estado en aquel momento. "Euskera" recoge los trabajos de investigación, así como los acuerdos tomados durante el transcurso de su existencia, llegando a la unificación ortográfica y a un acercamiento para la unificación de un euskera literario por encima de las divisiones dialectales.

Aparte del Boletín "Euskera" ha publicado numerosas obras, tanto de estudios lingüísticos, de literatura, como de divulgación. Entre las mismas descuellan: Morfología Vasca (1925) y Gipuzkera osotua (1935), de R. M. de Azkue; Erderismos (1930), El Acento Vasco (1932) y La Vida del Euskera (1935) de S. Altube; Usauri (1930) y Donostia (1933) -ambas merecieron el premio literario Schuchardt, convocado por la Academia- de A. Anabitarte; así como las reimpresiones de obras antiguas como la cuarta edición del Gero, de Axular (1954), Testamentu berriko kondaira, de Lardizábal (1957), Olerkiak, de Arrese-Beitia (1954),etc. Aparte de otras obras modernas y de algunos textos antiguos que vieron la luz en "Euskera", ha patrocinado numerosas publicaciones. El plan más serio de publicaciones, en el momento actual, lo constituyen las ediciones del Cancionero popular vasco (mil y una canciones, con letra y música) recopiladas por Azkue en dos volúmenes, con un apéndice documental efectuado recientemente por varios miembros de la Academia, una antología de cuentos del mismo autor, así como el dar a luz tres obras inéditas del mismo Azkue.

Todo ello, dentro de las bodas de oro, en honor a su fundador y primer presidente. Se publicarán también algunos vocabularios de especialidades, por ejemplo: Aritmética, Geometría, Geografía, etc., que unidos a vocablos de necesidad diaria, vocabulario urbanístico, constituirán un cuerpo unitario a formar un diccionario moderno, para las necesidades cotidianas y para estudios dentro de las exigencias de hoy. En ello trabaja un equipo de académicos aplicando el sistema de investigación operativa. Este equipo está en contacto directo con otro que prepara y selecciona textos para escuelas. Pero el trabajo de mayor envergadura consiste en la edición de un gran diccionario vasco-español-francés, mejor dicho, el Diccionario trilingüe que editó Azkue en 1905-1906, en dos tomos, que en esta ocasión será en tres tomos, corregido y ampliado el anterior (considerablemente ampliado) bajo la experta dirección del lingüista Luis Michelena, digno miembro numerario de esta Academia y Catedrático de la Universidad de Salamanca. Es muy posible que el primer volumen vea la luz el próximo año. Los concursos literarios que convoca la Academia ya son tradicionales en las letras euskéricas. A aquel premio "Schuchardt" de antaño le han sucedido los premios "Domingo de Aguirre", de novela, "Toribio de Alzaga", de teatro, "Lizardi", de poesía y "Xenpelar", de bertso-paperak (hojas volantes de bersolaris). Además, organiza los campeonatos bienales de bersolaris ("Bertsolari Txapelketa").

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Resurrección María de Azkue y Aberasturi fue el primer presidente de la Academia, que se ocupó de su dirección desde 1919 hasta 1951, fecha de su fallecimiento. Ignacio María Echaide Lizasoain, fue nombrado presidente al fallecimiento de Azkue, es decir, desde 1952 hasta su propio fallecimiento en 1962. José María Lojendio Irure, tercer presidente, ocupó el cargo de la dirección los años 1964-1966. Manuel Lecuona Echabeguren, actual presidente (1968), ocupó el cargo en diciembre de 1966.

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La residencia de la Academia continúa desde sus comienzos en Bilbao (Ribera, 6). Ultimamente se ha abierto un secretariado para la delegación guipuzcoana en la Diputación Provincial, en San Sebastián. Su publicación "Euskera" sigue dedicándose casi exclusivamente a la investigación lingüística, mantiene especial interés en la preparación de la nueva edición, revisada y aumentada, del Diccionario de Azkue. Pero su mayor preocupación actual, a la vista de la paulatina pérdida del vascuence, es contribuir a la conservación y propagación de la lengua, sin la cual esta Academia no tiene razón de ser. En 1966 elevó una petición al Ministerio de Educación y Ciencia para darle acceso en la región tanto en las escuelas nacionales como en Institutos. En septiembre de 1967, una comisión de la Academia se entrevistó con el señor Ministro de Educación, de quien recibió impresiones alentadoras. Hace bastantes años que manifestó nuestro eminente lingüista Dr. Michelena:

"Una lengua no oficial difícilmente subsistirá en el mundo de hoy si no dispone del mínimo de medios necesarios para su conservación. En segundo lugar, esta desaparición no supondría un provecho para nadie y sí un empobrecimiento para todos".

Por cierto, los resentimientos que provoca la humillación lingüística no favorecen a la hermandad de los pueblos. Para superar su empeño es preciso el esfuerzo de todos los vascos. Difíciles son las rutas a seguir. La Academia de la Lengua Vasca puede aconsejar normas orientadoras, pero a la hora de ejecutar, a la hora de vigorizar nuestra lengua, necesita de todos. Porque la capacidad y poder facultativos de Euskalzaindia son muy limitativos. La supervivencia del vascuence, por la que esta Academia asume una gran responsabilidad, es tarea de todos.

"Su pérdida -escribía hace unos años José Miguel de Azaola- sería una verdadera catástrofe además de suponer una dilapidación injustificable, ya que los vascos del siglo XX no tienen el menor derecho a privar a sus descendientes de la herencia riquísima de su idioma vernáculo, que constituye el exponente más calificado y el fruto más rico del genio de la raza".

Como aconsejó aquel gran vascófilo que tanto honró a Euskaltzaindia, Julio de Urquijo:

"...es preciso que los trabajos y esfuerzos existan, y que todos y cada uno de nosotros, aislada y colectivamente, coadyuvemos al resurgimiento del idioma".

A este respecto tenemos un buen ejemplo de cooperación y desarrollo incremental en las campañas de alfabetización, organizadas por la Academia, para enseñar a leer y escribir a los vascos parlantes (necesidad imperiosa porque a los vascos no se nos ha enseñado nuestra lengua en las escuelas), que están dando resultados óptimos en algunas zonas de Guipúzcoa, y es necesario propagar por toda la superficie de habla euskérica. Que además de enseñar a leer y escribir se dan nociones de literatura vasca. Pues también es preciso decir que existe una literatura vasca tradicional, "más bella y original de lo que se suele creer", como dijo el profesor Lafón, de la Universidad de Burdeos. A su vez, la literatura moderna, ha alcanzado un desarrollo insospechado y hoy se cuenta con buenas publicaciones y extraordinarios cultivadores de las letras. Comprendemos que la labor a realizar para vitalizar nuestra lengua es una tarea larga y dura, pero no desalentadora. Todo euskaldun consciente debe aportar su grano de arena.

Las disputas mantenidas antaño, de si interesa o no la salvación del euskera para el desarrollo cultural de nuestro pueblo, ya no se toman en cuenta entre personas que se precian con cierta cultura, pues desde entonces, la ciencia lingüística y la sociología han evolucionado de manera favorable a la defensa de todas las comunidades por muy pequeñas que éstas sean. La Academia confía en los modernos conceptos y en el tesón del pueblo vasco.

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En el otoño de 1968 se celebra en Arantzazu el famoso congreso de la unificación, con motivo de los actos conmemorativos de las Bodas de Oro de la institución, que continúan itinerantemente en diciembre en la Diputación Foral de Navarra, en febrero en el Musée Basque de Baiona, en abril en la Diputación Foral de Alava, en julio en la Diputación vizcaína, para culminar el 21de septiembre en la de Gipuzkoa, coincidiendo en fecha y lugar con la constitución de Euskaltzaindia cincuenta años antes. Este año de 1969 es cuando se publican las ponencias y resoluciones del citado congreso y se abre una dura polémica sobre las mismas.

El año 1970 con la elección de Fr. Luis Villasante Kortabitarte (Gernika 1920 - Arantzazu 2000) como presidente se inicia una nueva andadura. Al mes siguiente de su toma de posesión, en octubre, el nuevo presidente presenta un plan de funcionamiento en base a comisiones especializadas, recreando el cargo de director de la sección de investigación, en suspenso desde la guerra civil, nombrando para el mismo a Luis Mitxelena. Se programa anualmente el calendario anual de plenos y conmemoraciones, aprovechando estas últimas para jornadas, simposios o congresos a lo largo y ancho del país. Respecto de la unificación la nueva Junta de Gobierno programa el desarrollo de la unificación en diversos aspectos fundamentales como el verbo, la declinación, los demostrativos, la palatalización y la aspiración gráfica.

Se acometió en primer lugar la unificación del verbo nombrando una comisión de expertos procedentes de todos los territorios dialectales del euskera y la celebración de sendas jornadas, las primeras en la antigua sede académica de la calle Ribera de Bilbao y las segundas en Arantzazu. Estas últimas tuvieron lugar los días 28 y 29 de julio de 1972, llegando los académicos numerarios y correspondientes a un acuerdo global sobre el sistema verbal standard, lo cual supuso un hito para la lengua literaria.

El siguiente congreso, el octavo de la posguerra, tuvo lugar en septiembre del año 1978 en Bergara. La Academia quiso esperar diez años para hacer un balance de lo que había supuesto la puesta en marcha de la unificación literaria, por un lado y su aplicación en las ikastolas que en distintas ciudades y villas del país iban surgiendo. La ocasión del centenario de uno de los cuatro académicos fundadores, Luis de Eleizalde, que ya en su breve vida académica fue un decidido defensor de una lengua standard fue ocasión para ese congreso se celebrara en su villa natal, cabecera de la Cuenca del Deba, que se eligió también por ser una comarca de ámbito dialectal vizcaíno, pero administrativamente guipuzcoano, lo cual tenía su importancia para comprender la necesidad de la unificación lingüística. Se presentaron, entre las numerosas ponencias y comunicaciones, una sobre toda la producción bibliográfica de la década 1967-1977 con un balance abrumador a favor de las formas unificadas; otras de encuestas y estadísticas en la misma dirección. Las conclusiones del Congreso recogían un balance positivo de la tarea unificadora, sin perjuicio de un necesario engarce con los dialectos literarios y la continuidad del desarrollo normativo iniciado con la ortografía y el verbo, nombrando las comisiones específicas para su preparación. En dichas conclusiones se solicitaba del Ministerio de Educación y Ciencia la creación de cátedras de Filología Vasca.

Siguiendo con ese desarrollo, el mes de octubre se aprobó la normativa de la grafía de las consonantes palatales; en julio del año siguiente la norma unificada de los demostrativos; en septiembre, de todos los casos de la declinación y, en noviembre, sin ningún voto en contra, un aspecto tan controvertido como el de la normativa ortográfica de la "H". El 30 de marzo de este año de 1979 se aprobó la famosa declaración "El euskara común, los dialectos y las hablas locales, con un desarrollo particular posterior sobre la lengua standard y los dialectos en la enseñanza".

Otros hitos interesantes de la década de los setenta fueron la celebración de centenarios de escritores y vascólogos en todos los territorios de habla vasca e, incluso, fuera de ella como en 1974 en el monasterio riojano de San Millán de la Cogolla, que se aprovechaban, no solamente para homenajes, sino para organizar jornadas, simposios y congresos. El año 1972 una comisión jurídica preparó una reforma en profundidad de los estatutos y reglamento interior de Euskaltzaindia que fue aprobada posteriormente e, inmediatamente, cuando la nueva situación lo permitió fueron ratificados en Consejo de Ministros el 26 de febrero de 1976, siendo la institución reconocida oficialmente por el Estado como Real Academia y con ámbito de actuación en Alava, Gipuzkoa, Navarra y Bizkaia.

En la actividad académica ordinaria se crearon comisiones para elaborar vocabularios de arquitectura y construcción, música, derecho, matemáticas y otros, que luego han servido de base para léxicos especializados realizados por expertos de diversos organismos y universidades. Una actividad de gran difusión se produjo en el campo de la onomástica, sobre todo en dos aspectos: el Nomenclátor de Nombres de Pila, con varias ediciones dirigidas por el académico navarro José María Satrustegi y el Nomenclátor de Municipios de Euskal Herria, que luego se completarían en 1986 y 1990 con los nomenclátores de todas las entidades de población de la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra, respectivamente. En este mismo campo de la onomástica se creó la colección "Onomasticon Vasconiae" que desde su primer volumen el año 1987: Toponimia de la Cuenca de Pamplona. Cendea de Cizur lleva publicados dieciocho números hasta el 2004, la mayor parte sobre toponimia local, pero también de actas de simposios sobre diversos aspectos de la onomástica en general. El Libro Blancodel Euskara/Euskararen Liburu Zuria salió a luz el año 1977, gracias a la financiación de Caja Laboral Popular, fruto de un trabajo de investigación de dieciséis especialistas, muchos de gran renombre como Barandiaran, Mitxelena, Villasante, Obieta y otros. También en el campo de la gramática, su comisión ha publicado ocho volúmenes con el objetivo de ir marcando las pautas normativas en dicho ámbito.

Si consideramos los congresos como actividad extraordinaria, a la de Bergara le sucedieron dos dedicados específicamente a la gramática, en Arrasate/Mondragón, el año 1979 que versó más concretamente sobre la sintaxis y en Iruñea/Pamplona, el año 1984, con motivo del centenario de La Gramática de los cuatro dialectos literarios de la lengua euskara de Arturo Campión. Los siguientes han sido: 1991, Congreso Internacional de Dialectología en Bilbao; 1993, IV Centenario de Oihenart en Mauleon y Donapaleu/Sain Palais; 1994, con motivo del 75. aniversario de la Academia en el campus universitario de Leioa; 1997, con motivo del centenario de Antoine d'Abbadie, organizado conjuntamente con Eusko Ikaskuntza en Hendaia y el último, el 2001, en Bilbao y Baiona. En la terminología de Euskaltzaindia se denominan "Jardunaldiak" a los "minicongresos" o simposios de dos o tres jornadas, habiéndose organizado en el período 1969-2004 varias decenas, en muy diversas localidades de Euskal Herria, la mayoría de carácter monográfico sobre temas como lexicología; gramática; dialectología: atlas lingüístico y de hablas locales; onomástica : toponimia, exonimia, onomástica vasca en América, celebrada fuera de nuestras fronteras, concretamente en la Universidad de Nevada; literatura: teatro, literatura popular, bersolarismo, paremiología, etc; de sociolingüística; de estudio exhaustivo de escritores o vascólogos, con ocasión de conmemoraciones centenarias, etc...

Por lo que se refiere a otras colecciones, la denominada IKER ha servido para publicar los trabajos extraordinarios de la sección de Investigación y que empezó con las actas congresuales de los Encuentros Internaciones de Vascólogos, celebrados el año 1980; ARAUAK, específicamente dedicada a publicar las normas académicas; la de HIZTEGIAK, es decir a diccionarios y vocabularios; LITERATURA KLASIKOAK ; EUSKARAREN LEKUKOAK (testigos del euskera); BBK-EUSKALTZAINDIA SARIKETAK, para las obras literarias premiadas entre ambas entidades; JAGON (Tutelar), con numerosas publicaciones, además de la revista oficial de la Academia "Euskera". Esta actividad editora es el mejor compendio de las labores de investigación y normativa del idioma.

A iniciativa de la Sección Tutelar, Euskaltzaindia ha efectuado en diferentes coyunturas declaraciones en defensa del status de la lengua en los distintos territorios de habla vasca, el carácter del euskera como patrimonio común de nuestra sociedad, sobre la denominación EUSKAL HERRIA y otras, el uso en los medios de comunicación, una declaración conjunta de las Academias gallega, catalana y vasca, sobre el uso de los endónimos y exónimos en las administraciones, centros educativos y medios de comunicación, etc.

Bajo el organigrama de esta misma sección se crearon varias actividades y entidades dignas de mención en las tres décadas objeto de este capítulo. Cronológicamente la primera data del año 1966, fecha en la que se acordó otorgar el patrocinio de los cursos de alfabetización en euskera de los adultos "Alfabetatze Kanpainak". La iniciativa se debió al malogrado escritor Ricardo Arregi (Andoain 1942 - Mendaro 1969). En la década de los 70 estas campañas adquirieron toda su expansión, pasando de los cursos de alfabetización a los de euskaldunización o enseñanza de la lengua a los adultos, coordinándose a nivel de todo el país con la denominación de Alfabetatze Euskalduntze Koordinankundea (AEK). Esta entidad estuvo bajo el amparo legal de Euskaltzaindia hasta junio de 1981.

Una segunda iniciativa de la institución fue la creación de un título acreditativo de conocimiento suficiente de la lengua para impartir clases, verdadera necesidad, no solamente para los cursos arriba mencionados, sino también para la enseñanza bilingüe que, de forma privada, se estaba iniciando en las ikastolas. El "Euskal Irakasle Agiria" que se acordó en la sesión académica mensual de noviembre de 1971, tuvo un rotundo éxito y que en la década de los 80 se "transfirió", con la denominación "Euskararen Gaitasun Agiria (E.G.A.)" en fechas sucesivas a los Departamentos de Educación de los gobiernos vasco y navarro.

En un centro educativo del barrio donostiarra de Martutene el director de la Sección Tutelar, a la sazón Juan San Martín, promovió, al final de la transición, bajo la dirección de Xabier Mendiguren Bereziartu, la primera "Itzultzaile Eskola" o escuela de traductores. No tuvo éxito, fundamentalmente por la falta de apoyo o de visión de las nuevas autoridades autonómicas, que bien pudieron haberlo asimilado al departamento correspondiente, como ocurrió con el título antes mencionado.

Los campeonatos de bertsolaris de la posguerra empezó a organizar la Academia los años 1958 y 1959, en Bizkaia y Gipuzkoa y al año siguiente en toda Euskal Herria. De esta manera se celebraron durante varios períodos trienales, hasta que por problemas de censura se interrumpieron varios años. En 1979 se reiniciaron de nuevo, celebrándose también en 1982 y 1985, año en el que la recién creada asociación de bertsolaris, tomó el relevo.

También le cupo a Euskaltzaindia recoger los deseos del mundo universitario vasco, privado de una universidad pública, de organizar, a modo de la Universitat d'Estiu, de una universidad de verano. Todavía en las postrimerías del franquismo las gestiones del vicepresidente de Euskaltzaindia en la Universidad de Burdeos, del que era profesor, hicieron posible la celebración de los primeros cursos de verano de la Udako Euskal Unibertsitatea en el Liceo Maurice Ravel de Donibane Lohizune /San Juan de Luz del 28 de agosto al 8 de septiembre de 1973, organizadas por Euskaltzaindia, interviniendo, además de su presidente Luis Villasante, Mitxelena, Barandiaran, Haritschelhar, Altuna, Carlos Santamaría, Charritton, Satrustegi, San Martin, Txillardegi, Narbaitz, etc. pero también numerosos jóvenes profesores y universitarios. El siguiente año también se celebraron en la misma villa labortana, para trasladarse luego a Ustaritz. En 1977, tras la muerte del dictador Franco; pasó U.E.U. al Colegio Mayor Larraona de la capital navarra, pero también bajo el amparo de la Academia, hasta que pocos años más tarde pudo la Secretaría de U.E.U. organizarlo por su cuenta, como lo sigue haciendo todavía. La creación de una asociación de escritores de escritores de lengua vasca era algo que se venía gestando desde la transición, pero fue una convocatoria de escritores realizada en la Diputación de Gipuzkoa, el día 25 de febrero de 1982, bajo los auspicios de la comisión académica de Literatura de Euskaltzaindia, quien dio lugar a la creación de una comisión gestora en la casa consistorial de Durango. Esta gestora realizó todos los preparativos para que el 30 de julio del mimo año en sesión pública en la Diputación de Bizkaia, Euskaltzaindia diese el visto bueno definitivo para la creación de la asociación Euskal Idazleen Elkartea (EIE), se nombrase una Junta Directiva provisional, formada por Angel Lertxundi, presidente; José María Vélez de Mendizábal, secretario; Xabier Gereño, tesorero y varios vocales, quienes de manera totalmente autónoma , hicieron una campaña de captación de socios, redacción de estatutos, etc. hasta consguir crear la asociación independiente, oficialmente reconocida en el B.O.E. del 26 de enero de 1983.

Finalmente, el año 1987, terminó su tarea otra actividad pionera como fue la del euskera básico, que nacida a semejanza de los internados del aprendizaje del hebreo básico, dio lugar a los "euskaltegis", calco de los "ulpan" de Israel, iniciativa que comenzó en 1977 en la Academia de la mano de Imanol Berriatua, bajo el patrocinio de Iberduero. Editándose más de veinte volúmenes. Es de resaltar que tras dieciocho años de espléndida labor de Luis Villasante capitaneando la "nave" académica, en momentos muy difíciles, eso sí, con una "oficialía" directiva de primera clase, asumió la presidencia, el que había sido vicepresidente, el bajonavarro Jean Haritschelhar Duhalde (Baigorri 1923) el mes de enero de 1989. Haritschelhar ha continuado dirigiendo la institución en la misma línea estratégica que su predecesor hasta finalizar su también larga y fructífera presidencia en diciembre del 2004 .

En un resumen de la actividad académica de ambas presidencias, como pretende ser este trabajo, han de entrecruzarse forzosamente los trabajos, muchos de carácter plurianual, de ambos mandatos, ya que forman parte de un "continuum" . El reconocimiento de los gobiernos español y vasco y las cuatro diputaciones trajo consiguientemente el asesoramiento a las mismas, a las administraciones locales y otras entidades públicas y privadas, así como a los ciudadanos que lo requiriesen, tal como lo tiene reconocido, por Real Decreto, en el artículo 1º j : "Como institución consultiva oficial en materia de lengua, expedir los oportunos certificados, informes y dictámenes". Esta labor se ha hecho en numerosísimas ocasiones a lo largo de estos treinta y cinco años, no solamente con las administraciones mencionadas, sino también con organismos como RENFE, Eusko Trenbideak, FEVE, Metro de Bilbao, EITB, EUDEL, juzgados, universidades, entidades bancarias y de ahorro, Confederación de Ikastolas y otras muchas entidades privadas y a cientos de particulares de cualquier procedencia o condición.

El organigrama de la institución, que empezó a funcionar en comisiones especializadas al poco de tomar posesión el P. Villasante está conformado, al finalizar el año 2004, de acuerdo con la renovación bienal de las XIII Jornadas Internas celebradas en Hernani en febrero de 2003: Sección de Investigación: comisiones de Lexicografía, Gramática, Dialectología, Onomástica y Literatura; Sección Tutelar : comisiones de Corpus y Promoción; comisiones estructurales : Publicaciones, Azkue Biblioteka y Jurídico-económica. Es a través de estas comisiones, con sus grupos de trabajo en proyectos concretos, como se preparan y realizan las labores académicas, sin perjuicio de que los acuerdos de rango normativo se aprueben en las sesiones plenarias mensuales y los administrativos, de organización y de régimen interior por la Junta de Gobierno.

En diciembre de 2004, con la finalización del mandato de Jean Haritschelhar, se eligió nuevo presidente a Andrés Urrutia Badiola (Bilbao 1955), acompañándole en el órgano colegiado de gobierno: Beñat Oihartzabal Bidegorri (París 1949), vicepresidente; Xabier Kintana Urtiaga (Bilbao 1946), secretario; José Luis Lizundia Askondo (Iruñea/Pamplona), tesorero; Henrike Knörr Borràs (Tarragona 1947), director de la Sección de Investigación y Andrés Iñigo Ariztegi (Ituren 1945), director de la Sección Tutelar.

JLLA