Gerrillariak

Lacalle Yabar, Tirso

El Cojo de Cirauqui

Conocido guerrillero liberal navarro llamado "El Cojo de Cirauqui". Nació en Cirauqui el 28 de enero 1845 y murió el 31 de enero de 1920 en Valtierra.

Fue uno de los 24 supervivientes de la célebre matanza que hicieron los carlistas en dicha población el 13 de julio de 1873. Ingresó en la Guardia Foral navarra y a lo largo de la segunda guerra carlista acometió una acción continua organizando una verdadera contraguerrilla. Una prueba manifiesta de ello lo constituye la carta que el general Mendiry, carlista, dirigió al general Moriones:

"Me consta de una manera positiva que por la contraguerrilla de Tirso Lacalle fueron fusilados, cerca de Murillo el Cuende, el día 28 del pasado noviembre, a los tres días de haber sido hechos prisioneros, los soldados del Ejército Real Remigio Saso y Javier Resa, el primero natural de Santacara, perteneciente al séptimo batallón de Navarra, y el segundo, de la ciudad de Calahorra, de una de las partidas volantes, y tengo por cierto que el fusilamiento se llevó a cabo de orden o con aquiescencia de V., por cuanto el jefe de la fuerza, luego de haber hecho la aprehensión, pasó a V. una comunicación sobre el asunto. En vista de la gravedad de este suceso sin precedentes, puesto que no ha sido hijo de un arrebato de cólera, explicable, aunque no disculpable, sino de un frío y premeditado ensañamiento, creo necesario dirigirme a V. para manifestarle que si en breve término no me da una explicación satisfactoria de dichos fusilamientos, fusilaré yo de los prisioneros que existen en nuestros depósitos dos por cada uno de los fusilados...".

La carta está fechada el 6 de diciembre de 1874. Meses más tarde (29 de marzo de 1875) ajustició en San Martín de Unx (Navarra) a ocho carlistas, a los que bajo promesa de respetarles su vida, consiguió que se rindieran. El general Mendiry pidió que se le entregara a Lacalle. Al no accederse a esta demanda, el 7 de abril fusiló en Estella a ocho prisioneros liberales, sorteados entre otros muchos, como represalia a lo efectuado por el guerrillero. En el mes de enero del mismo año había cometido parecidas acciones en Larraga y en el camino de Miranda de Arga. En esta ocasión, el liberal José López de Goicoechea consiguió que Mendiry no fusilara a prisioneros. Acabó la guerra con el grado de capitán de caballería y fue a Filipinas donde permaneció dos años. Desempeñó diversos destinos fijándose en Valtierra en 1893. Participó, como liberal, en la Asamblea de Tafalla de 1917.

Ref. Núñez de Cepeda, M.: El general Mendiry, Pamplona; 1961, pp. 81, 82, 99, 103 y 169.