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Legarda

Aparece como Legarda en doc. de 1025 citado en el Cartulario de San Millán del mismo año, en doc. de 1257 citado en Revista de Archivos... de los años 1907 a 1909 y en doc. de 1294 reproducido en el Boletín de la Real Academia de la Historia de octubre de 1883 [Ref. G.L.G., Boletín de la Institución Sancho el Sabio, 1969 p. 49].

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Censos: 1556: 33 vecinos; s. XVIII: 12 vecinos; 1802: 12 vecinos; 1888: 37 habitantes; 1960: 42 habitantes; 1970: 27 habitantes; 1978: 21 habitantes; 1981: 19 habitantes.

En 1900 contaba con 12 edificios.

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Castellano. Probablemente, a fines del s. XVIII, sus habitantes hablaban todavía euskera (Varios: Geografía Histórica de la Lengua Vasca, Auñam., 1960, t. I, pp. 61-66). En el mapa lingüístico de Louis-Lucien Bonaparte (1863) figura ya fuera de la línea euskaldun.

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Esta villa es de origen muy antiguo. Figuraba en el Cartulario de San Millán (s. XI) como perteneciente a la merindad de Divina. El 17 de mayo de 1537 fueron aprobadas por D. Carlos las Ordenanzas de la Cofradía de San Antón de Legarda y Nuestra Señora de la Antigua del lugar de Mendiguren. En el s. XVI era una aldea de realengo. Se agregó a la hermandad de Badayoz en el año 1527 (Ref. Geografía General del País Vasco-Navarro, t. Álava, p. 438). Sin embargo el licenciado Gil dice en 1556 que su señorío pertenecía a Íñigo Hurtado de Salcedo. El 30 de noviembre de 1664, el marquesado de esta villa fue dado por el rey Felipe IV a don Antonio de Salcedo Hurtado de Mendoza (pariente mayor de la casa de Salcedo en Las Encartaciones de Vizcaya). A fines del s. XVIII el señorío de esta villa pertenecía a la casa del marqués de Legarda (Ref. J. de L.: Compendios Históricos de la Ciudad y Villas de Álava, Vitoria, 1928, p. 139).

Villa de señorío de la hermandad de Badayoz. Sus vecinos pertenecían todos al estado noble y estaban gobernados por un alcalde ordinario, que era confirmado por el marqués (su señor), su teniente, el procurador general y un regidor (Ref. Diccionario Geográfico-Histórico de la Real Academia, t. I, p. 428). Actualmente pertenece a la hermandad de Vitoria, cuadrilla de Vitoria.

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Queda constancia documental de una torre estratégicamente ubicada en Legarda, hito en los caminos de la Llanada hacia el Ebro y los puertos del Cantábrico, que pertenecía en el siglo XIV al poderoso arcediano Fernán Ruiz de Gaona. Este personaje de la historia está enterrado en un magnífico sepulcro gótico en la parroquia de Santa Cruz de Campezo. Sin embargo, no se ha conservado ningún resto de esta torre.

  • Parroquia de San Andrés

Es una sencilla iglesia de mampostería con planta de salón de tres tramos y cabecera recta, cubierta por una bóveda de cañón apuntada apoyada en tres arcos fajones. Estos arcos, apuntados, se apoyan en pilares rectangulares y pilastras con columnas adosadas, éstas últimas portadoras de capiteles decorados con vegetales y bolas. Esta primera construcción puede datarse en el siglo XIII y calificarse como románica tardía, pero la iglesia tuvo importantes reformas a lo largo de los siglos XVII y XVIII que le cambian el aspecto general. De esta manera, una capilla lateral se construyó entre 1585 y 1592 bajo la dirección del cantero Juan Martínez de Jáuregui al mismo tiempo que construía la sacristía, y otra, obra del cantero Juan Pérez Pascual, entre 1610 y 1616.

La torre, románica y de planta cuadrada, tiene unas bonitas ventanas pareadas largas y estrechas en varios de sus lados que aligeran suavemente su carácter recio y sobrio.

En su interior se pueden ver algunos retablos. El mayor, ubicado en la cabecera, es de estilo rococó y es obra de Roque Rubio, quien lo realizó entre 1774 y 1779. Consta de banco, cuerpo único y ático, como es habitual en los retablos de esta cronología. El cuerpo principal, formado por cuatro columnas de orden corintio, ostenta al titular del templo San Andrés en el centro, flanqueado por dos tallas de San Pedro y San Pablo. La iconografía del retablo se completa con un Crucificado ubicado en el ático. Estas tallas son obra del escultor José de Murga. Todo el conjunto ostenta decoración de rocalla y vegetal. El mueble fue policromado en 1788 por el pintor José de Solano.

La iglesia se adorna además con otros dos retablos laterales emparejados, uno a cada lado de la nave. Uno de ellos está dedicado a la Virgen del Rosario y otro a San Sebastián, advocaciones populares por excelencia y omnipresentes en las parroquias alavesas. Ambos son de estructura sencilla, compuestos por un pequeño banco, un cuerpo único de cuatro columnas machihembradas y un ático de frontón curvo, todo decorado con cogollos y abundante decoración vegetal. Son de los arquitectos Gregorio y Andrés de Maruri, que los construyeron en 1689, y fueron dorados ese mismo año por Juan Díaz de Valderrama y Domingo de Echevarría.

En el interior de la sacristía se encuentra una cajonería barroca con un bonito respaldar de nicho con aletones, todo ello decorado con abundantes vegetales de talla carnosa. La esculpió Pedro de Arenalde, escultor vecino de Santa Cruz de Campezo, en la segunda mitad del siglo XVII.

Dentro del ajuar de la parroquia hay alguna escultura más sin mucha relevancia artística, salvo algunas tallas góticas. Una de ellas representa a San Antón Abad y procede de la antigua ermita y humilladero de San Antón. Es una interesante escultura tallada con sencillez que muestra al santo protector de los animales vestido de monje, portando un libro y acompañado de su característico cerdito a los pies.

Otras tallas interesantes son las tres que forman un Calvario, recuperadas del abandono que sufrían sobre las bóvedas de la iglesia y que se encuentran depositadas en el Museo Diocesano de Arte Sacro de Vitoria. El Calvario está formado por una imagen del Crucificado, una Virgen Dolorosa y un San Juan Evangelista. A pesar de su lamentable estado de conservación, con importantes pérdidas de volúmenes y la falta de policromía, son buenas muestras de la estatuaria gótica de la segunda mitad del siglo XIV. Tienen una talla fina, expresiva, de canon alargado, con una anatomía cuidada y con unos bellos pliegues largos y finos.

La aportación más importante de la parroquia de Legarda a la historia del arte la constituyen sus pinturas murales. A pesar de su delicado estado de conservación, la pinceladura que cubre todo el interior de este templo es una buena muestra de los pintores alaveses a lo largo de varios siglos, ya que conserva una secuencia pictórica de los estilos gótico, renacentista y barroco.

La pinceladura gótica se encuentra en la nave central y se compone de pinturas rojas sobre fondo blanco con temas geométricos en su mayoría, tales como motivos en zig-zag, rosetas y círculos. Estas pinturas están ajustadas a la arquitectura de la iglesia, ya que marcan arcos, cornisas y puertas, lo que nos indica una preocupación estética y decorativa. La fase renacentista pintada en el siglo XVI es visible en los despieces de los muros, pero sobre todo en las grisallas de la sacristía, que representan a un Crucificado y santos. Finalmente, la fase barroca se deja ver en las bóvedas fingidas de las capillas laterales.

  • "SOS Patrimonio alavés. Las pinturas murales de Legarda y Artaza". Akobe: restauración y conservación de bienes culturales = ondasunen artapen eta berriztapena, nº 7, 2006, pp. 55-57.
  • LAHOZ, Lucía. "Gótico". GONZÁLEZ DE SAN ROMÁN, Miguel (dir.). Vitoria-Gasteiz en el Arte. Vitoria-Gasteiz: Gobierno Vasco, Diputación Foral de Álava, Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, 1997, vol. I, pp. 272-273.
  • LÓPEZ DE OCÁRIZ ALZOLA, José Javier. "Románico". GONZÁLEZ DE SAN ROMÁN, Miguel (dir.). Vitoria-Gasteiz en el Arte. Vitoria-Gasteiz: Gobierno Vasco, Diputación Foral de Álava, Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, 1997, vol. I, p. 198.
  • PORTILLA VITORIA, Micaela Josefa. Catálogo monumental Diócesis de Vitoria. La llanada alavesa occidental. Vitoria-Gasteiz: Obra cultural de la Caja de Ahorros Municipal de Vitoria, 1975, tomo IV, pp. 478-482.
  • PORTILLA VITORIA, Micaela Josefa. Torres y Casas fuertes en Álava. Vitoria-Gasteiz: Obra Cultural de la Caja de Ahorros Municipal de la ciudad de Vitoria, 1978, tomo II, pp. 617-619.
  • SÁENZ PASCUAL, Raquel. La pintura gótica en Álava. Una contribución a su estudio. Vitoria-Gasteiz: Diputación Foral de Álava, 1997, pp. 547-558.
  • VENEGAS GARCÍA, Carlos. "Estudio y proyecto de conservación-restauración de las decoraciones murales descubiertas en la parroquia de Legarda (Álava)". Ondare. Cuadernos de Artes Plásticas y Monumentales. Erdi Aroko Artearen Berrikusketa Euskal Herrian = Revisión del Arte Medieval en Euskal Herria, nº 15, 1996, pp. 495-503.

AEM 2011

Parroquia de San Andrés, diócesis de Vitoria. En 1800 dependía de la diócesis de Calahorra, y pertenecía al arciprestazgo de Armentia y a la vicaría de Vitoria (Ref. Diccionario Geográfico-Histórico de la Real Academia, t. I, p. 427). Cuatro de sus beneficiados asistieron en 1295 a la reunión del Arcedianato de Álava. En 1556 tenía dos beneficiados, una ermita y dos cofradías. Cada beneficiado cobraba en 1588, 32,5 fanegas de trigo, 21 de cebada y 18 de legumbres. A fines del s. XVIII sólo había un beneficiado; a la ermita de San Pedro se había agregado la particular de la Inmaculada y la de San Roque que desaparecieron con posterioridad.