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HIRIBERRI/VILLANUEVA

Lugar del municipio de Arakil, partido judicial de Pamplona, Navarra; recibe la denominación oficial de Hiriberri-Villanueva desde el 31 de enero de 1989. Situado a los 42º 55' y 1º 47' 29''", hacia el centro-NO. del término y O. de su capital, Irurtzun, entre la sierra de Satrustegui y Peña Urbaran, en la orilla derecha del río Arakil.
En 1800, 247 personas habitaban en 29 casas útiles; 1960: 216; 1970: 247; 1981: 149; 1986: 128; 1990: 138; 1991: 106.
Castellano. En el primer tercio del s. XIX Añibarro la incluye, a efectos de predicación, en una lista de localidades cerradamente vascoparlantes (Varios: «Geografía Histórica de la Lengua Vasca», Auñamendi, 1960, t. I, pp. 44-60). Irigaray, en 1935, la incluyó en su grupo VI, es decir, los de 50 años y más lo sabían, pero no lo usaban. En 1970 no quedaba ningún vascófono (Sanchez Carrión: "El estado actual del Vascuence en la provincia de Navarra", Pamplona, 1972, p. 62). En 1869, L. L. Bonaparte había clasificado a su euskera en el dialecto alto-navarro meridional y, dentro del mismo, en el subdialecto Ultrapamplonés y variedad de Olza.

Urbanismo y construcciones civiles

Son varias las cuestiones que podemos subrayar al observar con detenimiento el urbanismo de este lugar. En primer lugar, y como ya destacara Caro Baroja, la existencia de una planificación, una vez más, destinada a fijar una población estable en un lugar muy sensible y estratégico, situada además en llano para asegurar el control del territorio y de las vías de comunicación. Por otro lado, Hiriberri-Villanueva es seguramente el lugar más monumental del entorno, aquel en el que con más frecuencia nos van a aparecer blasones nobiliarios, en unas casas que a menudo se presentan en grandes bloques exentos, individualizados y con cubiertas a cuatro aguas. Por último, debemos señalar que, a diferencia de la vecina Sakana, donde las casas son generalmente conocidas por el nombre de su poseedor (así, por ejemplo, "la casa de Sabino Pozueta", en Urdiain), en Villanueva se manifiesta ya de forma muy clara la identificación de las casas por su propio nombre, tan generalizada en toda la Navarra norte y media (por ejemplo, en el propio Villanueva, las casas "Albeitarinea", "Sanjuanitena", "Gartxorena" o "Franzeserena").

La casa parroquial, adosada a la propia iglesia, es un bloque moderno con dos alturas y vanos enmarcados por ladrillo. Frente a ella, "casa Sanjuanitena" es un palacio exento, de grandes dimensiones y rodeado en parte de superficies ajardinadas. Lleva sus hastiales enlucidos y con cadenas de sillar, salvo la fachada principal que va en buena sillería dispuesta "a hueso". Se distribuye en tres alturas, separadas por molduras planas en resalte. El primer nivel presenta puerta con arco de medio punto de 15 dovelas, de las cuales la que hace de clave lleva labrada una ménsula avolutada y una roseta. Este acceso va flanqueado por dos ventanas simples. El segundo piso lleva tres ventanas cuadrangulares, de las cuales la central lleva su dintel decorado con una suerte de jarrón muy esquematizado. El último piso lleva dos balcones, estando el espacio central destinado a albergar un escudo del XVIII, que nos ayuda a fijar mejor la cronología barroca de la casa. Haciendo frente a esta casa se encuentra "Albeitariena", que es también otro bloque cúbico y exento con tres alturas, yendo todas sus fachadas en piedra de mampostería, que antiguamente iría enlucida, con sillares en esquinas y enmarques de los vanos. Su fachada principal se abre mediante arco de medio punto, siendo el resto de los vanos cuadrangulares. De la iglesia parte una corta callecita en la que nos encontramos "casa Viana", de menos pretensiones que las hasta ahora descritas, con fachada enlucida, tres alturas, acceso de medio punto en cuya clave vemos, de nuevo, una ménsula avolutada y decorada con roseta. Esto nos hace ver la importancia de la presencia de determinados talleres de cantería itinerantes en un mismo lugar y momento, para comprender los caracteres comunes de la arquitectura local en los pueblos. Lleva también un escudo en el que se repiten, en versión simplificada, las armas vistas en "Sanjuanitena". Sigue un caserón de tres alturas y gran superficie en planta, llamado "casa Azkona", con tratamiento del muro en base a un enlucido con cadenas de sillar, en una de cuyas fachadas vemos dos arcos de medio punto gemelos, uno de ellos con voluta y roseta en la clave, y sobre ellos otro blasón nobiliario del XVII. Ante esta fachada se abre la plaza de San Martín, muy amplia y presidida por un caserón del tipo repetido en los pueblos más occidentales de la zona, con tres alturas, horizontalidad marcada, gran superficie en planta y cubierto por gran tejado a dos aguas. El tratamiento del muro es el habitual, y los huecos son cuadrangulares salvo la puerta que se abre, una vez más, mediante arco de medio punto. En uno de los laterales de la plaza hay otra casa muy reformada, de menor desarrollo en planta, con puerta adintelada y tres alturas, con vanos rectangulares y escudo del siglo XVIII. Más adelante nos encontramos con "casa Alfaro", aunque, tal y como nos informaron en la propia casa, su nombre original sería "Martinbarrika". Se trata de un bloque horizontal de mampostería y cadenas de sillar, a buen seguro enlucida en origen, con dos arcos gemelos, de medio punto, y tres alturas en las que se abren vanos rectangulares. Sobre uno de los dinteles se lee la inscripción: ESTA CASA DE MARTÍN/ ANTONIO DE YARZA Y MA/ RÍA JUANA DE ECHARRI LA/ HIZO DOMINGO Y SU HI/ JO JUAN JOSÉ DE OTE/ RMIN. EL AÑO DE 1786. La llamada "casa Gartxorena" es otro bloque cúbico de tres alturas más ático, con vanos rectangulares salvo la puerta, de medio punto, y con muros enlucidos y con cadenas de sillar En la clave van tres veneras, motivo que se repite en el escudo barroco que preside la fachada. Otras casas repiten los mismos caracteres hasta ahora descritos, con muy ligeras variantes.

También merece ser destacado un puente medieval situado en la salida hacia la ermita de Berastegi, con dos grandes ojos con arcos rebajados.

Ermitas

Diversos autores han registrado varias ermitas en su término. Así, las de Nª Sra. del Sagrario, San Albino, San Antonio Abad, San Juan Bautista, San Miguel, San Salvador, y Nª Sra. de Berastegi. El obispo visitador Igual de Soria mandó demoler la de San Miguel y adecentar el resto, pero la mayoría de ellas se han perdido. La ermita de San Antonio Abad aún permanecía en pie, en muy mal estado, hace unos pocos años. Se encontraba en la carretera hacia Madotz, a una media hora de camino a pie. En cuanto a la ermita de Nª Sra. de Berastegi, se encuentra cerca de la "atea" de la peña Madalen, y es el único resto del despoblado de Blastegi o Berastegi, que se documenta al menos desde 1141. Se trata de un edificio gótico de planta rectangular muy sencilla, con muros de sillarejo. El acceso se encuentra en el lado de la Epístola, junto a un estribo, y consta de un arco apuntado con dos baquetones, capiteles muy toscamente labrados representando sendos atlantes y crismón en la clave.

Parroquia de San Juan Bautista

En su aspecto actual predomina el aspecto visual de las reformas barrocas, aunque tanto documentalmente como estilísticamente es evidente la presencia de varias fases constructivas. Tiene una planta de cruz latina con una larga nave dividida en cuatro tramos, a cuyos pies se adosa además el cuerpo cuadrado de la torre. Presenta también un transepto marcado en planta, así como sendas estancias a ambos lados de la cabecera, que es de testero recto, de las cuales la del lado de la Epístola realiza funciones de sacristía. El acceso se practica por el mismo lado, y va cobijado por un pórtico. Los muros son de sillería de factura desigual, y se perforan con cuatro ventanas rectas en el muro meridional. La fábrica se cubre con bóveda de lunetos decorada con motivos geométricos, que parecen querer imitar las tracerías estrelladas del siglo XVI que se observan en el crucero. La puerta consta de un sencillo vano adintelado carente de decoración, y que se cubre con un pórtico con tres arcos de medio punto sobre pilares de sección cuadrada. En cuanto a la torre, es un simple cuerpo prismático decorado con tres fajas horizontales y con un hueco para el alojamiento de la campana. Remata con un sencillo tejado a cuatro aguas.

El retablo de San Martín preside la cabecera. Se trata de una obra del XVII muy alterada en las reformas neoclásicas del XIX. Su arquitectura consta de banco, dos cuerpos de tres calles y ático curvo, y las imágenes que albergan no tienen un interés estilístico relevante, destacando el San Martín titular, de un barroco muy popular. Cerca se ve una pila bautismal de piedra, datable como del siglo XVI, con fuste cilíndrico acanalado y taza semiesférica avenerada.

A la izquierda se encuentra el retablo del Crucificado, rococó de la segunda mitad del XVIII. Va presidido por un crucificado de tamaño inferior al natural, de estilo barroco y tosca factura. En el mismo lado pero en el brazo del transepto nos encontramos el retablo de la Virgen del Rosario, coetáneo del anterior y presidido por la titular del retablo, flanqueada por San Joaquín y Santa Ana.

En el lado de la Epístola encontramos el retablo del Corazón de Jesús, simétrico del retablo del Rosario, así como el retablo de Nª Sra de Berastegi, idéntico al del Crucificado antes descrito, pero en el que podemos encontrar la imagen de la Virgen titular de la ermita de Berastegi, de estilo barroco.

Por último, podemos reseñar la sillería de coro rococó, propia de la segunda mitad del XVIII, así como diversas obras de platería que se pueden admirar en la sacristía.

Joseba ASIRON SAEZ (2007)

  • CARO BAROJA, J. La casa en Navarra, Pamplona, C.A.N. 1982, pp. 528.
  • GARCÍA GAINZA,, M.A. (et. alt.): Catálogo Monumental de Navarra, vol. V*, Merindad de Pamplona, Adiós-Huarte Araquil, Pamplona, Gobierno de Navarra, Arzobispado de Pamplona, Universidad de Navarra, 1994, pp. 175-180.
  • PÉREZ OLLO, Fernando: Ermitas de Navarra, Pamplona, C.A.N., 1983, pp. 259.
  • LACARRA DUCAY, Mª Carmen (et. alt.): Navarra, guía y mapa, Estella, C.A.N. 1983, pp. 122.

Joseba ASIRON SAEZ (2007)

Lugar del valle de Arakil, del 2º partido de la merindad de Pamplona, reino de Navarra.
Amaya (1922), La Mutua Ganadera (1930), Sociedad de Cazadores y Pescadores (1934), Falange Española de las J. O. N. S. (1937).
Celebra fiestas el 30 de junio y el 8 de septiembre.
Carnaval en Villanueva. El personaje representativo de la celebración era el grotesco "Aittitxarko" o "Itxitxarko" ennuestros días arrumbado en la memoria del pueblo. El grupo local de los jóvenes contaba con la dirección de un mayordomo y su compañero, elegidos anualmente en junta en uno de los primeros días de año. Los nombramientos se llevaban a efecto por medio de naipes. El mayordomo saliente repartía primeramente las cartas y el joven a quien correspondía el Rey de Espadas repetía la tirada. El siguiente Rey de Espadas designaba el nuevo mayordomo, quien escogía a su "compañero". El mayordomo y su "compañero" saliente no entraban en la reelección. Los dos jóvenes responsables compraban una oveja o un carnero para consumirlo en estas celebraciones, contrataban a los músicos, cuidaban las reuniones gastronómicas, presentaban las cuentas, etc. El Domingo de Carnaval por la mañana pedía de casa en casa la cuadrilla de jóvenes, que llevaba música de guitarra y bandurria, un par de cestas para los huevos y un varal o "aga" para la longaniza. El mayordomo recogía el dinero. De regreso al punto de partida, les servían sopa, cocido de garbanzos y guisado de carnero o de oveja, con vino, café, coñac y anís. Por la tarde, algunos jóvenes disfrazados o "mozorrotuta" perseguían a escobazos a los niños. El baile al aire libre tenía lugar en la carretera antiguamente con "ttunttun" -chistu y atabal-, posteriormente con guitarra y bandurria, y en los últimos carnavales con un acordeonista. Al escuchar las cotidianas campanadas del toque de oración, las jóvenes abandonaban la calle y los "mozorrok" desaparecían tambíen de la vía pública, los chicos se quitaban el disfraz y descubrían el rostro. Los jóvenes cenaban en cuadrilla y con la ronda en la calle, al canto de varias coplas, se despedían del Domingo de Carnaval. El Carnaval del Lunes se limitaba a las horas nocturnas. Los chicos cenaban con el beneficio de la cuestación del Domingo y, en algunos años, recorrían en ronda el pueblo. El Martes de Carnaval por la mañana, alrededor de las nueve, los jóvenes desayunaban en la taberna, con galletas, anís y coñac. A media mañana tomaban el "otamen", almorzaban con queso, chorizo, pan y vino. Para la comida del mediodía tenían sopa de cocido de carne de oveja o carnero y guisado de la misma carne. A primeras horas de la tarde aparecían los "mozorrok", quienes molestaban a todo el que podían. Después de esta actuación improvisada de los disfrazados, hasta los carnavales de éstos sacaban al "Itxitxarko" o "Aittitxarko". El monigote se tocaba con boina y vestía pantalón, camisa y chaqueta rellenos de paja. El "Aittitxarko" era más bien pequeño y los "mozorros" lo llevaban a guisa de estandarte en el extremo de un palo, hasta que, después de bien apaleado, lo dejaban tirado en cualquier rincón. Luego seguía el baile hasta el toque de oración. Tras la cena, la cuadrilla en ronda despedía las carnestolendas.[ Ref. Juan Garmendia Larrañaga, Carnaval en Navarra].

Realengo. Fue lugar de señorío realengo. Sancho el Fuerte unificó en 1210 sus pechas con las de Ihabar. La catedral de Pamplona, no obstante, tuvo intereses en la localidad desde el s. XIV.

Despoblados. Tras despoblarse los lugares de Aiza, Blastegi o Berastegi y Garriz al filo del s. XV, fueron agregados a Villanueva, que pagaba por ellos a la corona a finales de la misma centuria. A principios del s. XIX, Ihabar disputó a Villanueva (1807) el aprovechamiento de estos términos, que unidos, se denominaban Blastegiaiza.

Pleito con Eguiarreta. Tuvo Villanueva diferencias con el lugar de Eguiarreta sobre aprovechamiento de términos y pastos. Se separó dicho lugar de la jurisdicción del valle de Arakil en el s. XVIII.
Parroquia dedicada a San Martín, arciprestazgo de Aralar, obispado de Pamplona. Ermitas de Nuestra Señora de Berastegi y de San Antonio Abad, esta última arruinada.

Ainhoa AROZAMENA AYALA