Bailarak

AEZCOA

Valle del partido judicial de Aoiz (Navarra) que ocupa la cuenca alta del río Irati entre los montes Abodi (1.062 m.) y el pico de Ori (2.017), ocupando una planicie de altura. Confina por N. con los Pirineos (Arneguy y Esterenzubi), por E. con el valle de Salazar, por S. con los de Urraul y Arce, y por O. con Roncesvalles y Valcarlos. Dentro de sus términos está el bosque de Irati, en donde nace el río de su nombre, que dirigiendo su curso de N. a S. por medio de este valle, del de Arce y Longuida, se incorpora con el Aragón más abajo de Lumbier, antes de llegar a Sangüesa. Comprende los siguientes municipios en 1966: Abaurrea Alta 316 h. Abaurregaina Abaurrea baja 84 h. Abaurrepea Aria 130 h. Aria Arive 103 h. Aribe Garayoa 234 h. Garayoa Garralda 398 h. Garralda Orbaiceta 398 h. Orbaizeta Orbara 98 h. Orbara Villanueva 255 h. Iriberri Total 2.016 h. Tiene este valle dos puertos de comunicación con la Baja Navarra; uno llamado de Alzatea, cerca del lugar de Orbaiceta, y el otro por los lugares de las Abaurreas y Arive, que divididos en dos ramales, el de la derecha denominado Olamendía, tiene su salida por los puertos de Roncesvalles a Castel-Piñón; el de la izquierda pasa por Nuestra Señora de Ibañeta, sigue por la capilla y puerto de Valcárlos y sale a San Juan de Pie de Puerto.
Cultivos propios de la zona de alta montaña de Nav. Predominan montes y pastos siendo sus principales riquezas la ganadería y la explotación forestal. Hasta principios de siglo se fabricaban peines, cucharas y tenedores de madera y paño burdo para la indumentaria del país.
Historia Económica. 1800. Trabajaban dos batanes y algunos molinos harineros.
Indumentaria. Según documento del año 1817, obrante en el archivo de Nav., los vecinos habitantes y naturales del valle de Aezcoa se distinguían por su traje de paño blanco y negro, que ellos mismos fabricaban con la lana de su ganado, lavándola, hilándola y tejiéndola en sus propias casas; las piezas de paño eran luego batanadas, tejidas y teñidas en negro. Ellos cortaban, cosían y confeccionaban las medias y chupas, monteras y golillas que usaban con pequeña capucha, mangas en doble con vivos encarnados, algunas de las cuales eran prendas de gala para funciones de iglesia, matrimonios, bautizos y Juntas del Valle.
El vascuence de Aezcoa pertenece al Bajo Navarro y ha sido estudiado detenidamente por Azkue, el Príncipe Bonaparte, René Lafon, Luis Michelena y M. Alvear. Hoy el vascuence agoniza en Aezcoa, siendo sustituido por el castellano. Los cuentos aezcoanos pueden verse en la obra «Euskalerriaren Yakintza» de Resurrección María de Azkue, así como los proverbios, oraciones y creencias diversas.
Azkue ha recogido algunas canciones narrativas, amorosas, cuneras, religiosas, elegíacas y de ronda que publica en su Cancionero. Pueden citarse como notables los cantos de Navidad: Eguberri «Nochebuena», Birjiña Arantzazukoa, «La Virgen de Aránzazu», Ama Birjiña «Madre Virgen», Nora zoazun erran daztazu «Dime a dónde vas», Abu nina, Katalina, Ea Mea, Gure Jesus «Nuestro Jesús», Kristi on batek «Un buen cristiano», Ttakur ttiki gorritto bat «Un perrito rojito», Sugea dabil bularrez «La culebra camina a pecho», Kantatzen bear det asi «He de empezar a cantar», Arrosaren botigak «Los capullos de la rosa» y Sujet eder bat «Un hermoso asunto o tema».
Escudo: de plata, árbol con jabali negro pasante; bordura roja anglesada. J. C. G.
V. DIAZ Y GARATEGUY, Casiano. V. ABAURREA, ARIA, ARIVE, GARAYOA, GARRALDA, ORBAICETA, ORBARA, VILLANUEVA.
Sancho el Sabio, concedió a dicho valle privilegio de que ni el baile, ni el merino, tomasen los ganados de sus habitantes, sino pagándolos; y que sólo fuesen a las labores del castillo y ruedas (molinos) cuando estuvieren dentro de la tierra y que estando fuera no acudiesen a ninguna labor. Los habitantes de Aezcoa, y los de Salazar, se hicieron la guerra en tiempo del rey D. Teobaldo I. En 1229 D. Sancho el Fuerte dio fueros al valle de Aezcoa en razón a lo que debía pagar de pecha, y por los montes que disfrutaban sus habitantes, con quienes se convino en que diesen anualmente al rey. 4.500 sueldos, y que pagando esto y los homicidios y calonias, ni el baile ni los merinos pudieran pedirles otra cosa: que ninguno fuese osado a prender a hombre de Aezcoa, ni sus ganados, en los caminos, ni en los senderos del rey, si no fuese fiador o deudor, pena de 1.000 sueldos al que prendase en camino, y sesenta en el sendero. En cuanto a la guerra decía el rey: é ellos en huest é en cabalgada, que vayan conmigo en guarda de mi persona. En 1308 el rey D. Luis Hutin, libertó al valle de Aezcoa de las tres cenas que pagaba de pecha, conmutándolas en treinta libras anuales (Y. M.). En el año 1366, según el apeo que se hizo para el pago de los 40.000 florines de oro, ofrecidos por el reino al rey D. Carlos el Noble, tenía este valle los pueblos y fuegos siguientes: Aribe 6, Orbaiceta 15, Aria 9, Garoya 14, Orbara II, Iriberri 26, Abeurrea 30, Garralda 25, que todos suman 136 fuegos. Este valle tuvo pleito con los vecinos de Baigorry en el año 1401 sobre división de términos. En 1455, el príncipe de Viana, dio a D. Juan de Cardona, su consejero y maestre hostal, para él y sus descendientes, la tierra de Aezcoa y su señorío, con todos los hombres y mujeres habitantes en ella, pechas, almiradío, yermos, montes, homicidios y medios homicidios, sisantenas y demás derechos. En 1462 el rey D. Juan II, considerando los buenos servicios que le habían hechos los aezcoanos, contra los rebeldes, los elevó a la clase de francos, ingenuos, infanzones e hijosdalgos: que no respondiesen en juicio, ni fuera de él, sino como personas libres y exentas y como hidalgos, según las leyes y privilegios bajo los cuales debían responder los demás hijosdalgo. Intentaba el rey, al conceder estos privilegios apropiarse de los montes llamados Puertos grandes, situados hacia la parte de Cisa, y por cuyo disfrute pagaban los aezcoanos los 4.500 sueldos que dice el privilegio del año 1229, libertando de consiguiente al valle del pago de dicha cantidad, y aún convino éste en ello; pero luego hizo presente al rey la necesidad que tenía de los referidos montes y puertos para sus ganados y se los concedió a tributo perpetuo por 194 florines anuales. En 1496, el rey D. Juan de Labrit, confirmó al valle de Aezcoa los privilegios referidos, ratificando la concesión de los montes y haciéndole libre de peaje y pontaje. Posteriormente se confirmaron en 1609. Y. M. En 1600, la población era de 208 casas y 2.000 personas; las casas fueron casi enteramente arruinadas en la guerra con Francia y aunque sus dueños procuraron reedificarlas, en el 1800 todavía vivían muchos de ellos en chozas. Arive es la capital de este valle; para su gobierno nombraba el virrey un alcalde y capitán a guerra que ejercía la jurisdicción en todos los pueblos eligiendo cada uno un regidor entre sus vecinos.

Refs. Azkue, R. M. de: Cancionero Popular Vasco. 935, 963, 101 I; 219, 229, 625, 870, 986, 1088; 453,829; 1133; 1089; 549, 551, 1089. Euskalerriaren Jakintza. Lit. Popular del País Vasco. 4 tomos; Aezkera, Bilbao, 1928. v. CUERPO C) BIBLIOGRAFIA.

Idoia ESTORNÉS ZUBIZARRETA