Biografiak

Erauso y Pérez de Galarraga, Catalina de

La joven llega a Vitoria en atuendo varonil mal hecho y se pone a servir a un catedrático al que luego abandona. Va a Valladolid, como paje del secretario del rey, Juan de Idiáquez, al que sirve durante algunos meses hasta que, un buen día, aparece su padre en casa de Idiáquez del que era amigo. Catalina huye por temor a ser descubierta. La vemos a continuación en Bilbao donde conoce un mes de cárcel por herir de una pedrada a un sujeto que se burlaba de ella. A continuación, dos de los años de su vida trascurren en Estella, al servicio de un caballero denominado Alonso de Arellano. Hacia 1602 ó 1603, "sin más causa que mi gusto", vuelve a San Sebastián y acude a misa al convento del que había huido donde sabe que, con toda probabilidad y como luego ocurre, podrá ver a sus padres y hermanos sin ser descubierta. Parece ser que en esa ciudad sirvió durante tres meses a su tía Ursula de Zarauz que no la reconoce. Pero Erauso siente la comezón que experimentaran tantos vascos de su época: la llamada de Indias. El lunes santo de 1603 zarpa, como grumete del galeón de un tío suyo, Esteban Eguiño, rumbo a las Indias.