Lexikoa

CICLISMO

Deporte de los aficionados a la bicicleta o al velocípedo, txirringilketa (Az.), txirrindulagintza, pirritagintza.

Diccionario Auñamendi
Se habían disputado varias Vueltas a Francia para cuando empezaron a celebrarse carreras ciclistas en el País Vasco. Era a principios de siglo, cuando todavía no existía otro velódromo que el de Atocha, construido en 1906 por un grupo de entusiastas aficionados capitaneados por Julián Comet. La pista era de cemento, de 400 metros de cuerda, y en ella aprendió a andar en bicicleta el rey Alfonso XIII. En este recinto, y organizado por el Club Ciclista San Sebastián -cuya directiva presidía Federico Ferreiro- tuvo lugar en 1908 el Campeonato de España de Velocidad, asistiendo a las pruebas la familia Real, concediendo su Majestad una preciosa copa de plata dorada y el Infante D. Carlos, un bastón del mismo metal. Con este Campeonato, cuyo vencedor, Jaime Durán, recibió además de la Copa, un Diploma y 300 pesetas, se inició prácticamente el ciclismo en la región Vasco-Navarra. Luego esta pista de Atocha desaparecería al construir la Real Sociedad de Fútbol el actual estadio balompédico. En cambio, años después, surgieron nuevas pistas como las de Ibaiondo, en Las Arenas, Bizkaia, Mendizorroza, en Vitoria, y más tarde Gal, en Irun. Se puede decir que uno de los primeros equipos ciclistas que se constituyeron fue la Real Sociedad, formando parte del conjunto José Luis Miner, Graciano Eceiza, Demetrio del Val, Manuel Garmendia y Joaquín Iturri, que era el benjamín. Esto era en el año 1923, o sea, en los comienzos de las competiciones en la región. Además de la Real Sociedad había otros equipos importantes como el Arenas de Güecho, Athletic de Bilbao, Osasuna, Real Unión de Irún, Biyak-Bat de Lasarte, Etorri Alaiz de Tolosa..., porque se exigía entonces a los equipos de fútbol que tuvieran una formación ciclista. En aquella época había dos importantes pruebas: la San Sebastián-Behobia-San Sebastián, de 40 km., que organizaba la Sociedad Umore-Ona y cuya carrera parecía hecha a la medida de Graciano Eceiza, de Urnieta, y la célebre Vuelta a Aya, del Club Deportivo Fortuna, que constituía el Campeonato de Guipúzcoa y en la que llegó a participar el famoso "korrikalari" Chiquito de Aya. También se disputaban otras pruebas de solera como las de Eibar, Mondragón, Aretxabaleta, Errenteria, Galdakao, Alsasua e Irún, entre otras, sin olvidar las apuestas que se jugaban y que, naturalmente, despertaban gran expectación.
28 cenas en juego. Había que hacer una marca y se eligió el recorrido San Sebastián-Ormaiztegi-San Sebastián, de 100 km. Era una carrera de gran fondo, cuya primera edición ganó Lucas Jáuregui, del barrio de Charama de Leaburu, sacando una ventaja de más de media hora al segundo clasificado, aunque en el avituallamiento -se detuvo en Lasarte a comer un par de huevos- perdiera bastantes minutos. En este mismo trayecto llegó a disputarse en 1929 el Campeonato de España, siendo el vencedor Luciano Montero, que cubrió la distancia en 2 horas 49 minutos y 45 segundos. Sin embargo, la apuesta más curiosa la protagonizaron José Mendizábal y el citado Lucas Jáuregui. La prueba consistía en bajar aquél la cuesta de Leaburu y ascender éste por separado, concediéndole Mendizábal una ventaja de 14 minutos. Esto era el año 1923 -la mejor época de Lucas Jáuregui- y se jugaban 200 pesetas. El Comité Regional de Ciclismo amenazó con retirar la licencia a Jauregui y la citada cantidad se sustituyó por 28 cenas, que equivalía a la cifra concertada. Se dice que nunca se ha reunido tanta gente en Leaburu -cuya carretera estaba sin asfaltar- como aquel año. La expectación y curiosidad que despertó esta apuesta fue enorme, pero los aficionados se quedaron sin presenciar la totalidad de la prueba, porque Lucas Jauregui realizó la subida en 8 minutos y 28 segundos, impidiendo así que su adversario tomara la salida al haberle concedido una ventaja de 14 minutos.
«Sprint» entre mujeres y hombres. Mucho se comenta la participación femenina en este deporte, pero lo cierto es que en los inicios del ciclismo vasco llegaron a intervenir mujeres y, además, lo hicieron conjuntamente con los hombres. Este hecho ocurrió en el «Premio E.H.R.» (Empleados, Hoteles y Restaurantes), que organizaba el Hotel Ezcurra, en 1924. Los hombres habían de cubrir 32 km. y las mujeres 18 km., dándose la circunstancia de que en las cercanías de la meta se encontraron Eugenia Collado y Joaquín Iturri, teniéndose que dilucidar la victoria al «sprint». De nada sirvió la galantería de Iturri, que en esta ocasión se anotaba el triunfo, que era, además, el primero que obtenía como ciclista. No se fabricaban todavía bicicletas de competición en nuestro país y se corría con las llamadas Auto Motos, con llantas de madera, cuyo precio era de 315 pesetas y el peso aproximado unos 14 kg. También utilizaban algunos ciclistas la Peugeot, de procedencia, asimismo, francesa.
La Vuelta al País Vasco. De todas las pruebas citadas, incluidas las Vueltas a Navarra y Alava, la prueba de Villafranca, el Circuito del Norte, el Trofeo Alfonso XIII, etc., la carrera que desbordó todos los cálculos fue la Vuelta al País Vasco, que pusieron en órbita Jacinto Miquelarena, De la Sota, Larrinaga y otros con el periódico bilbaíno Excelsior, en el año 1924. A esta prueba -la primera de carácter internacional que se hacía en España- acudieron los más destacados ciclistas extranjeros. Fue tal la popularidad que alcanzó esta competición que, anualmente, constituía un gran acontecimiento en los medios deportivos nacionales e incluso internacionales. Los Sarduy, Del Val, Ayastuy, Gutiérrez, Ibáñez, Ruiz, Ezquerra, Cepeda, Antón, Ochoa, Echániz y los hermanos Luciano y Ricardo Montero estaban en candelero entre el reducido escalafón «txirrindulari». En esta prueba los componentes del equipo al que pertenecían los hermanos Montero se durmieron y para cuando se presentaron en la salida la carrera había comenzado, perdiéndose todas las posibilidades de aspirar a la victoria. Uno de los triunfadores de la Vuelta al País Vasco fue Gino Bartali, que se impuso en 1935, haciendo tercero Ezquerra. Para el corredor italiano era su primer triunfo y por eso tiene tanto afecto a esta carrera que años más tarde -concretamente en 1969- resucitaron el Club Ciclista Eibarrés y La Voz de España. Otra carrera que también reeditó anteriormente el periódico donostiarra bajo la dirección de su redactor deportivo Manuel Vázquez -conocido por «Porriño»- fue la Vuelta a Guipúzcoa- allá por el año 194I- cuyas primeras ediciones montó la Real Sociedad. Comprendía tres etapas, siendo la última la del Circuito de los Puentes. Precisamente en esta Vuelta surgieron dos grandes «sprinters»: Ignacio Orbaiceta y Miguel Poblet. El navarro trabajaba de aspirante en el Pensamiento Navarro y entrenaba con Iturri, cuando éste cumplía el servicio militar en Pamplona. El catalán empezaba entonces a despuntar y en la Vuelta a Guipúzcoa empezó para ellos su brillante ejecutoria deportiva.
Gervais, gran propulsor. Hacia el año 1909 se estableció en la calle Hernani de la capital donostiarra un excelente grabador de nacionalidad francesa. Se llamaba José Gervais. Fue el pionero y propulsor del ciclismo de competición en el País Vasco. José María Ugalde y Andrés Ormazábal, «Cirpisciña» -como se le llamaba habitualmente- eran al principio sus hombres de confianza en el Comité federativo. Se cuenta que Gervais era muy dictador, pero un hombre de gran talento y muy entendido y relacionado con el ciclismo. El consiguió que el Tour de Francia entrara en San Sebastián en 1949, siendo final de etapa. Por eso, corredores, sociedades y aficionados admiraban a monsieur Gervais, cuya desaparición, en 1950, constituyó una gran pérdida para el ciclismo al ser el iniciador de este deporte en el país. En su memoria la Federación Guipuzcoana de Ciclismo celebra anualmente, desde 1954, una prueba contra reloj, individual, para aficionados, como clausura de la temporada ciclista que lleva el nombre del recordado Gervais.
La época de oro. En lo que pudiéramos llamar la primera etapa del ciclismo, las gestas más importantes las consiguieron Ricardo y Luciano Montero, que corrían con el Real Unión de Irún. Aquél intervino en el Mundial de 1932. Entonces al mayor de los Montero se le llamaba «Ricardo Corazón de León» por su arrojo y valentía. Trabajaba de albañil en Bayona y en este Mundial a que se hace referencia obtuvo el cuarto puesto, compitiendo con los Guerra, Binda, etc. Luciano, por su parte, en 1935, logró el segundo puesto detrás del belga Aerts, subtítulo mundial éste que únicamente lo volvía a conquistar, treinta años más tarde, el oyarzuarra José Manuel Lasa, en la categoría de aficionados, además de lograr también el segundo puesto con la contra el reloj por equipos al lado de Perurena, López-Rodríguez y Díaz en aquellos recordados Mundiales de San Sebastián de 1965. Luciano era un gran especialista contra el reloj y fue el primero en salir al extranjero a competir en el Gran Premio de las Naciones, prueba de gran resonancia que todavía se disputa y en la que Montero se clasificó en tercera posición en los años 1934-1935 y 1936, coincidiendo con las tres victorias del italiano Magne. Constituyeron estas actuaciones lo mejor del ciclismo vasco en esta primera etapa. Luego empezarían a acudir nuestros corredores -ya enrolados en el equipo nacional -al Tour, en 1930, formando parte, entre otros, los Cepeda- que moriría en el Galibier en 1935- Ezquerra, Dermit, etc., naciendo nuevas carreras como la Bicicleta Eibarresa, Subida a Aránzazu... Esta última escalada adquirió mucha fama gracias al alcalde de Oñate, Reyes Corcóstegui. Un gran especialista de la prueba era Claudio Leturiaga, ganador en 1936 con un tiempo de 26' 05" 3/5. Llegó a tener el récord sobre la distancia de 9.300 m., pero la mejor marca la hizo José Gándara sobre 9.500 metros, en 23' 12", igualando este «crono» Félix Vidaurreta en 1948.
La época de Loroño. Pasaban los años y en Bilbao se proyectaba organizar la Vuelta a España. La Sociedad Ciclista Bilbaína era la agrupación ciclista más antigua y en vísperas de conmemorar sus Bodas de Oro, «El Correo Español-El Pueblo Vasco» cogía las riendas de la ronda hispana en 1946, cuya victoria se adjudicó el Vizcaíno Dalmacio Langarica, que bajo su dirección técnica llevaría a Bahamontes al triunfo en el Tour de Francia de 1959. Fueron estas campañas de gran ambiente y ardor ciclista en el País Vasco como consecuencia de la pugna entre Jesús Loroño y el «Aguila» de Toledo. Sus intervenciones en la Vuelta a España y escaladas como la Subida a Arrate, por ejemplo, movilizaban a millares de aficionados. Incluso hasta el otro lado de los Pirineos cuando se trataba del Tour. Aquella reñida competencia entre estos dos colosos ha sido lo mejorcito que ha tenido últimamente el ciclismo en este lado de los Pirineos. Un Loroño fuerte, valiente y con gran corazón, que a base de pundonor y sufrimiento tenía que luchar frente a un hombre, como Bahamontes, de más clase y mejor escalador. Los dos llegaron a ganar el Premio de la Montaña en el Tour, pero en la Vuelta a España, solamente consiguió la victoria el corredor de Larrabezúa, teniéndose que conformar Bahamontes con el segundo puesto. Jesús Loroño se adjudicó victoria de etapa en el Tour lo mismo que otros corredores vascos como Ezquerra, Otaño y José María Errandonea. Este, además, se vistió de amarillo -aunque sólo fuera en una jornada- en el Tour, al igual que el Vizcaíno Gregorio San Miguel, pues Francisco Gabica -que ganaba la Vuelta a España en 1966- llegó a ser líder durante seis etapas en la primera edición del Tour del Porvenir, quedando segundo en la general, detrás del italiano Guido de Rosso. En esta última década el ciclismo vasco ha estado a la altura de siempre, conquistando varios títulos nacionales en sus diversas especialidades y categorías, destacando los conseguidos por Guipúzcoa, que con sólo un promedio de unas diez licencias profesionales ha alcanzado cinco Campeonatos de España por Regiones con equipos formados con los Otaño, Errandonea, Mendiburu, José Manuel y Miguel Maria Lasa, Perurena, Aranzábal y Lazcano, al margen de los éxitos individuales de «Peru», que ha sido uno de los corredores más brillantes en el último lustro al inscribir su nombre en casi todas las carreras que figuran en el calendario, sobresaliendo su temporada de 1972 en la que obtuvo una treintena de victorias.
Guipúzcoa, cuna del "ciclo-cross". El ciclocross, modalidad mixta a base de ciclismo y campo a través que se disputa en invierno, también tuvo en Guipúzcoa su pionero, celebrándose en San Sebastián ocho de los diez primeros Campeonatos de España. Entre ellos el que abría el historial en 1929, cuando todavía no se había homologado el Campeonato del Mundo, disputándose entonces el Criterium Internacional que, en definitiva, era el Mundial oficioso de la especialidad. El Club Deportivo Fortuna volvía a poner una pica en Flandes al organizar estos Campeonatos. Se ha dicho e incluso escrito que la primera confrontación de ciclo-cross en nuestro país se disputó en 1929, siendo su vencedor Joaquín Iturri, pero no es cierto, porque dos años antes, o sea en 1927, tuvo lugar la primera carrera que, además, era valedera para la consecución del título guipuzcoano, proclamándose triunfador Enrique Aguirre de Segura, siendo Joaquín Iturri, eso sí, el primer Campeón de España, galardón que no volvería a conquistar el corredor guipuzcoano porque sus sucesores fueron Bastida, Apalategui, etc. Las carreras de ciclo-cross eran mucho más duras que en la actualidad, debido principalmente a que las bicicletas no tenían cambio de multiplicación, usándose un plato del 46 y un piñón del 18. La mejor etapa de esta modalidad en sus primeros años la protagonizaron los hermanos Miguel y Sotero Lizarazu, Expósito, Iturri, Bastida, Apalategui... Luego ya fueron los Michelena, Aguirrezábal, Cosme y Antonio Barrutia, Alberdi, Urquízar, etc., los que ocuparon el primer plano, finalizando con Mendijur -fallecido en accidente lo mismo que Talamillo en 1965- y ya en la actualidad con José María Basualdo, el granjero de Luyando, Álava, que ha alcanzado más del medio centenar de éxitos.
Primera salida al extranjero. Joaquín Iturri y Eusebio Bastida marcharon a París en 1929 al objeto de participar en el Criterium Internacional de Ciclo-Cross. Era la primera vez que dos ciclo-crosman, representando a España, salían al extranjero. La carrera se disputó en el lugar denominado "El agujero del diablo" y cuentan sus protagonistas que habían de sortear infinidad de árboles. Bastida ocupó la decimocuarta plaza e Iturri la decimoctava. El viaje lo hicieron el azpetiarra y el donostiarra juntos, en tren. Llevaron 300 pesetas cada uno, cantidad que al cambio resultaba 1.000 francos antiguos. Estuvieron una semana y todavía les sobró dinero a nuestros representantes para festejar aquella salida a París. A partir de 1950 se empezó a acudir a los Campeonatos del Mundo teniendo siempre la selección española corredores vascos. Y a ellos precisamente corresponden las mejores clasificaciones obtenidas en toda la historia. En profesionales, Antonio Barrutia fue cuarto en el Mundial de Berazubi (Tolosa), disputado en 1960, mientras José María Basualdo en la localidad belga de Zolder se clasificó segundo en la categoría de aficionados, conquistando la primera medalla de plata en esta especialidad, que sobrevive gracias a ese gran mecenas del ciclo-cross y seleccionador nacional, Mariano Galarza. Hasta la fecha, un noventa por ciento de los Campeonatos y de las carreras nacionales e internacionales se disputan en la región vasca -donde hay una afición enorme-; incluso los tres Campeonatos Mundiales asignados a España tuvieron escenario vasco, concretamente guipuzcoano. En 1953 Oñate, en 1960 Tolosa y en 1966 Beasáin, habiendo tenido lugar la última edición de 1974, como es sabido, en la localidad bidasotarra de Vera. El ciclo-cross, por tanto, no sólo es de origen vasco -donostiarra para más detalles- sino que, además, se mantiene en el primer puesto al paso de los años.

Ignacio SAGASTUME JAURRIETA
Historial de la Vuelta Ciclista al Pais Vasco.
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1965
1970
1971
1972
1973
1974
Francis Pellisier
Augusto Verdyck
Nicolás Franz
Víctor Fontán
Maurice Dewaele
Maurice Dewaule
Alariano Cañardo
Gino Bartali
Jacques Anquetil
Luis Pedro Santamarina
Luis Ocaña
José Antonio González-Linares
Luis Ocaña
Miguel M.ª Lasa

Los vascos en las principales pruebas ciclistas. Examinar las principales pruebas ciclistas resaltando la intervención de los vascos desde su iniciación, es un intento de trazar el esquema de la historia del ciclismo vasco. Un estudio exhaustivo supondría un voluminoso tratado. La prensa diaria y las revistas especializadas son las principales fuentes para abordar este tema en profundidad.

Vuelta al País Vasco. Se inicia en 1924 con el triunfo de F. Pelisier; 1930, I.° Mariano Cañardo, seguido de Federico Ezquerra; 1940, F. Ezquerra, 1943, M. Mancisidor; 1970, Luis P. Santamarina; 1973, Luis Ocaña. Perurena venció al sprint en la última etapa y F. Javier Elorriaga en Lecumberri.

Circuito de Pamplona. Se organiza en 1924, siendo vencedor Loroño; 1935, Larruy; 1936, Escuriet, seguido de J. Dermit y F. Apalategui; 1940, F. Ezquerra; 1942, I. Orbaiceta.

Gran Premio Bicicleta Eibarresa. 1956, J. Loroño, 2.° Galdeano; 1957, A. Barrutia; 1958, J. Loroño; 1960, B. Aspuru; 1963, J. J. Sagarduy; 1964, C. Echeverría; 1965, S. Elorza; 1967, C. Echeverría, Premio de la Montaña, Gabica; 1968, J. M.ª Errandonea.

Subida a Arrate. 1941, P. Zugasti; 1942,, 1943 y 1944, Martín Mancisidor; 1949, J. Loroño; 1955 y 1956, A. Barrutia; 1957, J. Michelena.

Subida a Santo Domingo. 1932 (?), F. Ezquerra; 1941, 2.ª cat. M. Mancisidor; 1944, 1.ª cat. Martín Mancisidor, 2.ª cat. D. Langarica.

Subida a Urquiola. 1931, R. Montero; 1936, C. Leturiaga.

Subida a Aránzazu, 1939 (1), C. Leturiaga; 1942, Martín Mancisidor; 1943, F. Michelena.

Gran Premio Eibar. R. Montero.

Gran Premio Vergara. 1939 (?), M. Cañardo.

Vuelta a Alava. Surge esta prueba en 1935. En 1939 la gana F. Ezquerra, delante de Goenaga y Ugarteburia. ; Gran Premio Primavera de Amorebieta. 1970, F. Javier Elorriaga; 1973, M. M. Lasa.

Vuelta a Navarra. En la de 1974 participan, luciéndose en algunas etapas, J. Albizu, I. Lejarreta y L. Echevarría.

Gran Premio de la República. Las tres únicas ediciones las ganaron los irundarras hermanos Montero; 1932, L. Montero; 1933, R. ·Montero; 1934, L. Montero.

Vuelta a España. Se inicia en 1935, I.° G. Deloor y 2.° M. Cañardo; 1957, J. Loroño; 1964, F. Gabicagogeascoa, 3.° Echeverría y 4.° Otaño. En la primera etapa, Murcia-Murcia, segundo sector contra reloj individual había vencido J. M.ª Errandonea. También triunfan en diversas etapas Perurena, Mendiburu, Uriona, Echeverria y Otaño; 1968, el Premio de la Montaña fue para F. Gabica. Hasta 1974 los vascos han participado poderosamente en la Vuelta a España. En esta última edición tuvieron la siguiente clasificación: Lasa, 3.°; Perurena, 5.°; Uribezubia, 8.°; Elorriaga, 16.º D: Perurena lució durante varias etapas el "maillot" de líder.

Vuelta a Cataluña. 1928, 1929, 1930 y 1932, la gana el navarro M. Cañardo; repite la hazaña en 1935, 1936 Y 1939; 1944, 2.° D. Langarica; 1957, J. Loroño.

Vuelta a Levante. 1930, M. Cañardo; 1931, F. Ezquerra; 1932, R. Montero; 1940, F. Ezquerra.

Vuelta a Andalucia. 1925 (?), R. Montero; 1957, H. Vidaurreta; 1963, A. Barrutia; 1966, J. Aranzabal; 1967, R. Mendiburu.

Vuelta a Asturias. 1925, S. Barruetabeña; 1926, R. Montero; 1928, R. Montero; 1954, 2.º D. Langarica.

Vuelta a Mallorca. 1935, M. Cañardo; 1967, Valentín Uriona.

Campeonato de Sabadell. 1932, M. Cañardo; 1940, M. Cañardo; en el campeonato de España medio fondo muere en la prueba Valentín Uriona.

Vuelta a los Puertos. 1940, M. Cañardo; 1944, 2.° Martín Mancisidor; 1950, 2.° J. Aguirrezabal.

Vuelta a Cantabria. 1932 y 1933, M. Cañardo; 1953, H. Vidaurreta.

Semana Catalana. 1967, D. Perurena; 1972, M. M. Lasa.

Vuelta a Madrid. 1931, M. Cañardo, seguido de Llona y Ezquerra, 1933, 2.° Montero.

Trofeo Masferrer. 1932 y 1933, M. Cañardo; 1953, H. Vidaurreta.

Subida al Naranco. 1944, D. Langarica; 1952, H. Vidaurreta; 1953, J. Aguirrezabal; 1954, O. Elguezabal.

Gran Premio Torrelavega. 1951 Landa; 1953, 2.° Elguezabal.

Madrid-Lisboa. 1939, M. Cañardo.

Circuito Valencia. 1940, F. Ezquerra.

Castilla-León-Asturias. 1942, F. Ezquerra.

Campeonato de Cataluña. 1934, M. Cañardo.

Vuelta a Valladolid. 1968, F. J. Elorriaga.

Circuito Montañés de Torrelavega. 1957, B. Aspuru.

Campeonatos de España. 1906 y 1907 Luis Amunátegui; 1931, M. Cañardo en los 150 kms. contra reloj, en Madrid; 1932, L. Montero en San Sebastián; 1933, M. Cañardo, navarro de Olite; 1934, L. Montero; 1936, M. Cañardo; 1940, F. Ezquerra.

Campeonatos de España de Montaña. 1945, D. Langarica.

Campeonatos de España de Montaña en ruta para independientes. 1944, I. Vidaurreta.

Vasco-navarra, 1949, C. Aguirrezabal y Hnos. Vidaurreta, 1954

Navarra. Galdeano y hermanos Vidaurreta; 1956

Vizcaya. A. Barrutia; 1971, representando a Guip. logran el título Lazcano, Lasa y Perurena.

Montaña para profesionales. 1954, J. Loroño.

Vasco-navarro de Montaña. 1930, T. Montero; 1932, F. Ezquerra.

Vuelta a Francia. Se inicia el I.° de julio de 1903, organizada por el periódico "L'Auto". La ganó Maurice Garin, italo-francés de apellido vasco. 1934, concurre un equipo mixto hispano-suizo. En él figuran los vascos F. Ezquerra, M. Cañardo y L. Montero. En el Premio de la Montaña Ezquerra quedó 5.° y Cañardo 10.°. En la clasificación general Cañardo quedó 9.°, Ezquerra 19.° y Montero 30.°; 1936, F. Ezquerra alcanza un gran triunfo en la etapa Niza-Cannes. En la clasificación general Cañardo ocupa el 6.° lugar y Ezquerra el 17.°. 1952, Loroño se lleva el premio de la Montaña. 1953, participan los vascos Gabicagogeascoa, Elorza, Uriona, Aranzabal, Errandonea, Momeñe, Mendiburu, Otaño y Perurena. El equipo Kas lo dirige D. Langarica y el Fagor, Machain, quedan 4.° Momeñe, 7.° Gabica, 14.° Uriona; 1967, J. M.ª Errandonea gana la 1.ª etapa contra reloj Angers-Angers; 1968, hazaña de Andrés Gandarias quedando 5.° en la general, detrás de Merckx, "el monstruo sagrado", Pingeon, Poulidor y Gimondi.

París-Roubeix. En 1897 aparece en Europa el primer as del ciclismo, Maurice Garin que se impone en esta prueba dos años seguidos.

Burdeos-París. 1949, Jesús Múgica, de Villarreal de Urretxua, que sería 3.° en la París-Bruxelas del mismo año. Esta promesa del ciclismo internacional moriría a los 23 años en un accidente de automóvil.

Dauphine Liberé. 1964, Valentín Uriona.

Giro de Italia. 1968, victorias de etapas con Momeñe y Santamarina. En el Giro de 1974 se distinguen Lazcano y Uribezubía, participando también Galdós y Zubero.

Juegos del Mediterráneo. 1971, F. Javier Elorriaga doble medalla de oro.

Tour del Porvenir. 1964, Juan José Sagarduy gana el Gran Premio de la Montaña y la 6.ª etapa; 1965, Perurena vence en la 8.ª etapa.

Juegos Olímpicos de Tokio. Participan D. Perurena, M. Díaz y otros.

Campeonatos Mundiales de San Sebastián. 1965, títulos de aficionados, M. M. Lasa, 2.°. La actividad de los vascos es extraordinaria. El año 1968, en los equipos Kas, Fagor, Ferrys y Karpy anotamos los siguientes ciclistas vascos: Echeverría, Elorza, J. M. Lasa, J. L. Errandonea, Gandarias, Irarragorri, Uribezubía, Gabica, Perurena, Aranzabal, Santamarina, Momeñe, Otaño, J. M.ª Errandonea, Mendiburu, Ereñozaga, Lisarde, Elorriaga, J. M.ª Azkue, Zárate, J. M.ª Uribezubía, J. J. Sagarduy, Goyeneche y Ugarte.

I de SOLLUBE