Zerbitzuak

CAJA LABORAL POPULAR

Fundación
El movimiento cooperativo iniciado en Arrasate-Mondragón (Gipuzkoa) en 1956 fue impulsado por José Mª Arizmendiarrieta (1915-1976), sacerdote que ejercía allí su ministerio desde 1940.

A finales de los años cincuenta, con una gran visión de futuro, Arizmendiarrieta estaba plenamente convencido de la necesidad que tenían y, sobre todo, que tendrían en el futuro las cooperativas de disponer de una financiación adecuada para nacer, crecer y desarrollarse, considerando las dificultades que encontrarían en el mercado de capitales. Estaba convencido de que una empresa moderna, que aspirase a perdurar y competir fuera de sus límites geográficos, necesitaría inversión de capitales para irse acomodando a los rápidos cambios tecnológicos. Quizá con un punto de incongruencia, aseguraba que el movimiento cooperativo había renunciado al capitalismo, pero no a la necesidad de contar con el capital y, en estas condiciones, éste solamente llegaría del ahorro de todos: cooperativistas y cooperativas. También aquí lo poco de muchos podía rendir sus frutos. Aunque en un principio, y como recuerda Jose Maria Ormaetxea, los que le rodeaban no terminaban de ver la necesidad de esa creación y esa preocupación por una financiación que entonces no planteaba problemas (Ormaetxea, 1985: p. 20).

Sus primeros pasos.

Es con este objetivo con el que se pone en marcha la Caja Laboral Popular, que fue inscrita en el Registro de Cooperativas del Ministerio de Trabajo el 17 de julio de 1959 y abierta al público en enero de 1960 en Arrasate-Mondragón, con su primera libreta fechada el 1 de febrero de ese mismo año.

Pese a que surgía con un fin económico claro, no por ello se excluían los fines sociales, siempre dentro de lo que se consideraba propio de un movimiento cooperativo, donde lo personal y colectivo estaban inexorablemente unidos. Como nos lo demuestran estas palabras de Arizmendiarrieta: "La fuerza fundamental de Caja Laboral es que tiene una mística, que sabe lo que quiere, y que sabe a quién tiene que dirigir su mensaje. Tiene que apoyarse en el pueblo, tiene que aglutinar y galvanizar a los pueblos, tras el objetivo de una auténtica emancipación por la vía de una organización comunitaria de sus actividades económicas básicas, a las que es preciso dar nítida organización y fecundidad empresarial" (Azurmendi, 1984: p. 550). Para ello era imprescindible garantizar con un trabajo eficaz y profesional los fondos ingresados y las labores propias de una institución de este tipo.

De acuerdo con sus fines, la primera oficina se abrió en Arrasate-Mondragón, la segunda en Aretxabaleta (Gipuzkoa) (1962), para irse extendiendo allí donde lo hacia el movimiento cooperativo: Elorrio (Bizkaia) (1963), Soraluze-Placencia de las Armas (Gipuzkoa), Ormaiztegi (Gipuzkoa). En el año 1979, contaba con 869 socios trabajadores, que prestaban sus servicios en 93 sucursales y una oficina principal (Álava, 10; Gipuzkoa, 43; Navarra, 9; Bizkaia, 31).

Justo al comienzo de su andadura, los trabajadores de las Cooperativas se quedaron fuera del Régimen General de la Seguridad Social, al ser considerados como trabajadores por cuenta propia. Ante esta circunstancia, la Caja se ve obligada a ocuparse, a través de su departamento de Previsión Social, de todo lo relacionado con la asistencia, seguridad y previsión social. Lo que establece otro paralelismo con Cajas de Ahorros provinciales, que tuvieron desde su origen una íntima vinculación con la previsión. La falta de reglamentación oficial fue lo que permitió que pudiera dedicarse a una labor que en nada tenía que ver con su objetivo primario y dotar para ese fin, en aquel momento, el 25% de los recursos acreedores de la C.L.P., además de las aportaciones que fueran haciendo las Cooperativas y los cooperativistas. Se establecieron cuotas para atender los repartos por enfermedad, nupcialidad, natalidad, defunción, etc.; y se hicieron los cálculos actuariales necesarios para conceder pensiones de jubilación y viudedad. Cuando más tarde se estableció el Régimen General de Autónomos, y los trabajadores por cuenta propia pudieron acceder a casi todos los beneficios del régimen general, se intento centralizar y separar de las labores más propias de C.L.P. todo lo relativo a previsión mediante un organismo autónomo, fundándose la Cooperativa de Segundo Grado Lagun-Aro (1967) que debía cuidar de los fondos de pensiones y de sus reservas técnicas, a la que se incorporaron los cooperativistas.

Otro departamento de enorme importancia fue el de la Sección Técnica o Industrial (1961), trasformado en División Empresarial (1970), encargado de la promoción de nuevas cooperativas, del control de las que estaban en funcionamiento por medio de auditorías, y de asesoría para las proyectadas. En 1985 esta División adquirió personalidad jurídica propia y se independizó de la C.L.P., pasándose a denominar Oinarri.

El marchamo legal.

La definición legal de la C.L.P. evolucionó con el paso de los años. Al principio dependía para su inscripción, control e inspección del Ministerio de Trabajo. Posteriormente, pasó a depender del Banco de España. A comienzos del siglo XXI, está inscrita en el Registro de Entidades de Crédito del citado Banco de España, en el Servicio Central del Registro General de Cooperativas del Ministerio de Trabajo y en el Registro Mercantil de Gipuzkoa y pertenece al Fondo de Garantía de Depósitos de Cooperativas de Crédito (www.cajalaboral.com).

Desarrollo.

En tan sólo una generación la experiencia cooperativa, y en consecuencia la C.L.P., demostró su viabilidad y sus perspectivas de futuro. Es opinión general que gracias a esta Caja todas las cooperativas del grupo pudieron seguir un ritmo ascendente y, al tiempo, la confianza del amplio grupo de ahorradores individuales sirvió para canalizar el ahorro hacia las cooperativas, ya fuera en forma de créditos o descuento comercial. En 1968 las cooperativas asociadas eran 50, tenían 30.000 ahorradores individuales y el volumen de su negocio sobrepasó los 23.000 millones de pesetas. La crisis económica iniciada en 1973, o crisis del petróleo, demostró a las cooperativas la utilidad de tener un sólido apoyo financiero. La C.L.P. proporcionó créditos bonificados a las cooperativas que daban sus primeros pasos o a las que trataban de superar los problemas con planes de reconversión. La División Empresarial de la Caja asesoró a cuantas de ellas lo solicitaron y se convirtió en un departamento fundamental para el Movimiento Cooperativo.

Tenía 166 oficinas repartidas por toda la Comunidad Vasca y Navarra en las que se prestaba una atención bancaria similar a otros establecimientos, pero manteniendo el fin inicial de atención al movimiento cooperativo (Gorroño, 1985: t II, 114) y sorteaba de la mejor manera posible los problemas por los que atravesaba toda la industria vasca, incluidos los relacionados con las cooperativas industriales. El 1 de febrero de 1985 sus depósitos superaban los 120.000 millones de pesetas, sus recursos propios los 12.000 millones, de los que dos tercios eran Reservas. El 50% de sus recursos se dedicaban al apoyo financiero de las cooperativas, "un 10% a terceros y el resto a inversiones obligatorias, tesorería e inmovilizado operativo" (Ormaetxea, 1985: t. 36-38).

Las cuatro cooperativas que constituyeron la Caja Laboral Popular en 1959, fueron el núcleo del Grupo Cooperativo Asociado de la C.LP. que, a finales de 1978, lo formaban 123 cooperativas (69 industriales, 4 agrícolas, 1 de consumo, 31 de enseñanza, 14 de vivienda, 4 de servicios); y, a finales de 1984, cuando celebraron sus bodas de plata, eran 172 cooperativas (94 industriales, 9 agroalimentarias, 44 de enseñanza, 17 de viviendas, 7 de servicios y 1 de consumo), con 19.000 cooperativistas e idénticos puestos de trabajo. Ese año, la C.L.P. tenía 1.226 trabajadores o socios de trabajo. En el año 2002, según su Informe Anual 2001, Mondragón Corporación Cooperativa está formada por diferentes grupos: el Financiero: integrado por la Caja Laboral Popular, Caja Laboral Gestión, Aro Leasing (Arrendamiento financiero de bienes de inversión), Euskadiko Pensioak E.P.S.V., y Lagun Aro (entidad de Previsión Social y de Seguros); el Industrial, con 74 Cooperativas de Producción; el de Distribución (2); el Agroalimentario (5), en el que destaca la Cooperativa Eroski; el de Enseñanza (32); el de servicios (16); el de Viviendas (9); y el de Investigación (3). Y los datos más relevantes que del ejercicio 2001, según su Informe Anual, eran los siguientes:

Actividad financiera2001*
Recursos propios
Depósito de clientes
Recursos intermediados
Inversión
Cartera de valores
Beneficios antes de impuestos
Beneficios después de impuestos
Fondo de Educación y Promoción
923.363
6.917.170
7.890.700
5.250.338
1.361.505
123.615
107.607
9.976
Medios humanos
y operativos
Número
Oficinas
Cajeros automáticos
Tarjetas
Socios de trabajo
300
415
636.714
1.618

*en miles de euros

Tras la desaceleración económica vivida en 1993, se alcanzó un periodo expansivo que se terminó el año 2000. El año siguiente, con la fuerte crisis bursátil arrastrada mes a mes y agudizada tras los acontecimientos del 11 de septiembre (destrucción de las Torres Gemelas de Nueva York y de parte del Pentágono en Washington por terroristas islámicos) la situación económica empeoró. A pesar de ello, se consideró positiva la marcha de la institución y los beneficios conseguidos (107.607 miles de euros), aunque fueran inferiores en un 3% a los del ejercicio anterior. Entre lo más satisfactorio de dicho ejercicio está el alto nivel de recursos propios de la entidad (923.363 miles de euros); y el aumento de los créditos en un 19,6% (de los que un 68% fueron con garantía hipotecaria), que pudieron ser financiados gracias a la captación de ahorro a la vista y a plazo.

La consolidación de los servicios bancarios a distancia, por línea telefónica y por Internet, es otra importante baza de la C.L.P., junto con la expansión y desarrollo de la red de oficinas en Castilla, León y Zaragoza. Además, ese año ofreció a sus clientes: Superlibretas y Supercuentas, Cuenta Profesional, Productos y Servicios para mayores de 55 años, Ahorro Bienestar, Depósitos de Ahorro a Plazo, Ahorro Garantizado, Ahorro Mixto, Ahorro-Seguro, Fondos de Inversión, Planes de Previsión, Hipoteca Desahogo y con Doble Referencia, Seguros, Banca de Empresa. La C.L.P. inauguró veintiséis nuevas oficinas, cuya red se encuentra extendida por toda la Comunidad Autónoma Vasca (C.A.V.), Navarra, Barcelona, Burgos, Cantabria, La Rioja, León, Madrid, Palencia, Salamanca, Valladolid y Zaragoza.

Entre sus proyectos para el año 2002 está el continuar la apertura de sucursales fuera de la C.A.V. y Navarra y seguir estimulando el servicio por Internet. Los resultados que se obtengan estarán condicionados, no tanto por su actuación empresarial, como por la situación económica internacional, que ha ido de mal en peor a lo largo de este año. La evolución de la Bolsa es lo que más preocupa por el impacto que tiene en la cuenta de resultados de la entidad. Pero como se señalaba en la Memoria de 2001 abordaban el siguiente ejercicio "con el convencimiento de que la satisfacción de las personas, clientes y profesionales que constituyen Caja Laboral y su grupo, representan nuestro mejor activo y nuestra mejor garantía de futuro".

Fondo de Educación y Promoción.

Desde sus comienzos destinó una cantidad para ese fin, fijada en el 10% de sus beneficios. Fue en 1969 cuando dedicarían sus primeras 20.000 pesetas, que el Consejo Social concedió a Euskaltzaindia para el fomento y protección del euskera. Esta línea de actuación fue continuada con el apoyo a las ikastolas a través de un departamento especial y la financiación del Libro Blanco del Euskera.

El crecimiento de los beneficios desde aquellos primeros años a la actualidad ha supuesto un incremento de las aportaciones al Fondo, hasta llegar al año 2001 en el que se destinaron 9.976 miles de euros. Siguiendo los criterios de la Asamblea General, fueron distribuidos entre las siguientes áreas: Formación y Promoción Cooperativa (Fondo de Educación y Promoción Intercooperativo, Universidad de Arrasate-Mondragón, Ikerlan...); a otros Centros de Estudio e Investigación; Apoyo a Jóvenes Emprendedores Empresariales; Promoción del Euskera, Instituciones Asistenciales; y Actividades culturales.

Fuentes y Bibliografía

  • www.cajalaboral.com
  • AZURMENDI, Joxe. El hombre cooperativo. Pensamiento de Arizmendiarrieta. Oiartzun, Caja Laboral Popular, 1984.
  • Caja Laboral Popular: Economía Vasca. Informe 1984. Oiartzun, Caja Laboral Popular, 1985.
  • Nuestra Experiencia Cooperativa. Bilbao, Caja Laboral Popular, 1979; Informe Anual, 2001.
  • GORROÑO, Iñaki. «Una generación de experiencia cooperativa» en, Intxausti, Joseba (Director): Euskal Herria. Errealitate eta Egitasmo. Realidad y proyecto. Tomo II. Oiartzun, Caja Laboral Popular, 1985, pp. 114-117.
  • ORMAETXEA, Jose Maria. «25 Urte Elkarrekin Lanean. 25 años», en Intxausti, Joseba (Director): Euskal Herria. Errealitate eta Egitasmo. Realidad y proyecto. Tomo I. Oiartzun, Caja Laboral Popular, 1985, pp. 16-41.

Mª Ascensión MARTÍNEZ MARTÍN
Historiadora