Udalak

ANTZUOLA

Anteriormente Anzuola. Villa y municipio de Gipuzkoa que adopta su denominación actual por resolución 10-10-1980 (Boletín Oficial del País Vasco 21-11-1980 y Boletín Oficial del Estado 22-04-1989). Situado al oeste de la provincia, en una meseta al pie del puerto de la Deskarga, a los 1° 18' 20" longitud este y 43° 06` 15" laritud norte Montes: Deskarga (486 m.), Irimo (891 m.), Arrolazaga, Azaldeguieta y Gorla-zuri. Altitud (villa): 230 m. Ríos: Anzuola. Limita al norte con Azkoitia y Bergara, al sur con Oñati y Legazpi, al este con Urretxu y Zumarraga y al oeste con Bergara. En la anterior estadística están incluidos los habitantes de Antigua y Uzarraga, que son pequeñas entidades de población.



Censos.
1860: 1.559 h.; 1900: 1.480 h.; 1910: 1.543 h.; 1930: 1.537 h.; 1940: 1.476 h.; 1950: 1.592 h.; 1960: 1.747 h.; 1975: 2.240 h.; 1981: 2.275 h.; 1986: 2.130 h.; 1991: 2.062 h.; 1996: 1.936 h.; 2000: 1.896 h.

Variables demográficas
Los primeros datos sobre la realidad demográfica del municipio, los aportamos gracias al censo del año 1860, cuando se contabilizaron 1.559 habitantes. A comienzos del siglo XX, el número de efectivos en Antzuola había descendido. Sin embargo, en apenas diez años, se recuperó hasta alcanzar los 1.543 habitantes, manteniéndose hasta 1940 en cifras similares. Sin embargo, desde 1950 hasta principios de los ochenta, se observó un fuerte ascenso de los habitantes, momento en el que se situaron por encima de los dos mil habitantes. En diez años, de 1981 a 1991, se produjo un descenso en cerca de doscientas personas, que continuó hasta el año 2000, cuando había un total de 1.896 habitantes.

Un análisis comparativo, teniendo en cuenta la edad y el género de los habitantes de Antzuola, realizado entre 1986 y 1996, nos permite mostrar un descenso de población generalizado, fundamentalmente, entre los efectivos con menor edad, los de entre 0 y 19 años. Además, en función del género, podemos señalar que las mujeres, en 1986, eran algo superiores en número a los hombres. Sin embargo, progresivamente fueron descendiendo, pasando a ser inferiores que los hombres. De todos modos, en el grupo de los de mayor edad, el número de las mujeres era superior al de los hombres, en todos estos años analizados, aumentando su distancia, con el paso del tiempo. Otro dato introducido, muestra la densidad de la población, la cual, en 1996, se situaba en cerca de los setenta habitantes por kilómetro cuadrado, una cifra muy por debajo de los 290 de la Comunidad Autónoma Vasca (C.A.V.).



Población según año de referencia, sexo y edad cumplida.

19861991
Total0-1920-64>=65Total0-1920-64>=65
Total2.1306441.2542322.0625181.244300
Varón1.1113486531101.067274660133
Mujer1.019296601122995244584167


Fuente. INSTITUTO VASCO DE ESTADÍSTICA (EUSTAT). CD-ROM: Del barrio a la comunidad. Censos y padrones de población y viviendas. 1986, 1991 y 1996.

Población de derecho según sexo, edad cumplida y densidad de población (1996)

TotalVaronesMujeresDensidad población
Total0-1920-64>=65Total0-1920-64>=65Total0-1920-64>=65
1.9363891.2253221.00020665014493618357517869,9

Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas.

En el estudio de la realidad demográfica, destacamos el movimiento natural de la población. Para ello, es necesario introducir los nacimientos y defunciones que se han dado en Antzuola. En el año 2000 se produjeron diecisiete nacimientos; entre ellos, debemos resaltar el sexo femenino sobre el masculino. Además, en la distribución de los nacidos, resultaba similar el número de primogénitos y de los que ocuparon el segundo lugar en el orden de nacimiento. Dentro de este análisis, también sabemos que la mayor parte de las madres de estos nacidos estaban casadas en aquel momento. Por otra parte, debemos mostrar que, en el año 1999, se produjeron cerca de una veintena de muertes, siendo, en este caso, el número de los hombres fallecidos superior al de las mujeres. Sin embargo, el crecimiento vegetativo resultó negativo en cinco personas. Además de los datos básicos para el conocimiento del crecimiento natural de la población, podemos aportar información sobre los enlaces matrimoniales que se dan en Antzuola, los cuales, en el año 2000, resultaron iguales, en número, en ambos sexos y su situación anterior era la de solteros. Por otra parte, conocemos la distribución de las familias pertenecientes a Antzuola; éstas, entre 1991 y 1996, conocieron un ascenso en 38. En relación a todas las habidas, en 1991, conocemos el predominio de las de tipo nuclear con hijos, muy por encima de las ampliadas, que eran las siguientes. Muy cerca de éstas, aparecían las familiares nucleares sin hijos. El tamaño medio de todas ellas era similar al de la C.A.V.

Nacidos vivos según el sexo, el orden de nacimiento y el estado civil de la madre (2000)

SexoOrden de nacimientoEstado civil
TotalVaronesMujeresPrimeroSegundoTercero y másCasadaNo casada
1761189-152

Fuente. EUSTAT: Estadística de Nacimientos.

Contrayentes según el estado civil (2000)

EspososEsposas
TotalSolteroViudoDivorciadoTotalSolteraViudaDivorciada
33--33--

Fuente. EUSTAT: Estadística de Matrimonios.

Familias según el tipo y su tamaño medio (1991-1996)

Familias 1991UnipersonalCompuestaNucl. sin hijosNucl. con hijos
557431358302
MonoparentalAmpliadaPolinuclearTamaño medioFamilias 1996
3766383,72595

Fuente. EUSTAT: Censos de población y vivienda. 1991. Familias y fecundidad. Estadística de Población y Viviendas. 1996.

Además del crecimiento natural de la población, debemos mostrar los movimientos migratorios de los habitantes de Antzuola.. En cuanto a las migraciones, sabemos que, a principios de los ochenta, había cerca de medio millar de inmigrantes (470) en el municipio, con el mismo número de hombres y mujeres. Además, entre los inmigrantes de ambos sexos contabilizados en 1981, se reconoce que, gran parte de los mismos, habían llegado en la década de los sesenta. Tras éstos, se situaban, en función de su número, los de la década siguiente. En 1998, se produjo una pérdida cercana a la decena de habitantes, tanto por el movimiento natural como por los movimientos migratorios. En el siguiente año, las cifras resultaron muy similares y, tanto en el saldo migratorio externo como en el de tipo interno, se produjeron pérdidas cercanas a la decena de habitantes. En cuanto al origen de la población, hay que decir que, más de la mitad de la población, un 61,1%, era sedentaria. Tras ésta, se situaban los migrantes internos que eran algo menos del medio millar. Tanto entre los migrantes internos como entre los inmigrantes, había un mayor número de efectivos de sexo femenino, mientras que los de sexo masculino predominaban entre la población sedentaria.

Población actualizada según el sexo y los componentes de la variación (31-XII-1998)

Población ActualizadaMovimiento NaturalMovimientos MigratoriosMovimientos Ficticios
TotalVaronesMujeresNacim.Defun.Cre. Veg.Inmigr.Emigr.Sal. Mig.OmisiónDupli.Sal. Fic.
1.9109749361318-52530-5-2-2


Fuente. EUSTAT: Actualización de la Población Municipal.

Migraciones según la clase (1999)

InmigraciónEmigraciónSaldo Mig. ExternoMig. Internas DestinoMig. Internas OrigenSaldo Mig. InternoMig. Intramunicipales
48-41622-611

Fuente. EUSTAT: Estadística de Movimientos Migratorios.

Población según el lugar de procedencia y el sexo (1996)

TotalSedentariosMigrantes internosInmigrantes
TotalVarónMujerTotalVarónMujerTotalVarónMujerTotalVarónMujer
1.9361.0009361.184639545441209232311152159


Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas.

Edificación y Vivienda. El apartado referente a las viviendas del municipio es analizado, fundamentalmente, por el número de viviendas y las infraestructuras de las mismas. En primer lugar, poseemos información sobre esos equipamientos y, de ellos, podemos señalar que, en cinco años (entre 1991 y 1996), el agua corriente se ha mantenido en los mismos niveles. Sin embargo, se ha producido un aumento de la presencia del baño, en cerca de un 1% de las viviendas municipales. Otra infraestructura importante que muestra el confort en las casas de Antzuola es la calefacción, produciéndose un descenso en la de tipo central, mientras que la individual ha crecido en algo más del doble de las que había en 1991. En las comunicaciones telefónicas también se observa, en esos años, un leve ascenso del número de teléfonos fijos en las casas. Por último, destacamos la gran importancia del gas por tubería en el último año analizado ya que pasó de una ausencia total en los hogares municipales a aparecer en algo más del 40% de los mismos. En definitiva, se reconoce, en esos cinco años, un aumento en el índice de confort, en cerca de siete puntos, gracias a la notable mejora en los equipamientos señalados.

Por otra parte, debemos señalar que más del 80% de las viviendas con las que contaba el municipio, eran de tipo principal. Tras éstas, se situaban las viviendas desocupadas que, prácticamente, sumaban el resto. Por otra parte, debemos mostrar la evolución de las viviendas, reconocida a través de las nuevas construcciones. De este modo, sabemos que, entre 1997 y el 2001, no se ha construido ninguna vivienda de protección oficial. Sin embargo, sí se han concedido licencias para la construcción de viviendas, entre las cuales, resaltaban las de los años 1999 y 2000, cuando se dieron alrededor de cuarenta licencias.

Índice de confort (1996)

Agua corriente calienteBañoCalefacciónTeléfonoGas por tuberíaÍndice de Confort
 CentralIndividual 
99,399,79,443,587,240,268,4


Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas.

Viviendas y familias clasificadas según su clase (1996)

TotalPrincipalesSecundariasDesocupadasEstablecimientos colectivosFamilias
7145951118-595


Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas. Dpto. Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco. Base de datos de vivienda de protección oficial.

Número de viviendas nuevas por municipio según año de concesión de la licencia.

1997199819992000
--4041


Fuente. Dpto. Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco. Dirección de planificación y gestión de datos.

El municipio se sitúa a 65 kilómetros de la capital guipuzcoana. Por Antzuola pasa la carretera GI-635 que va de Beasain a Bergara. Por esta carretera en dirección a Beasain, puede tomar, a la altura de Zumarraga, la GI-631 que le conduce hacia la costa a través de Azkoitia y Azpeitia. Pero hacia el sur, también puede tomarse la GI-2630 que conduce a Legazpi y Oñati.

Además de las diferentes vías de comunicación terrestre que permiten reconocer la accesibilidad del municipio, podemos señalar otro tipo de comunicaciones que se basan en la telefonía. Dentro de las mismas, debemos mostrar los teléfonos fijos, que ya hemos señalado en el apartado referente a la edificación. De esos datos, podemos desprender la importancia del teléfono, por su presencia en casi el 100% de las casas de Antzuola en el año 1996, con un aumento cercano al 1%, desde 1991. Además, dentro de este tipo de comunicaciones, no debemos olvidar las innovaciones tecnológicas, que vienen de la mano de internet. Sabemos que, a través de la campaña Conéctate-Konekta Zaitez promovida por el Gobierno Vasco, en el año 2000, hubo catorce habitantes que compraron equipos informáticos, con acceso a internet. En función del género, reconocemos el predominio de los hombres que compraron estos equipos. Mientras que, en función de la edad, había una mayor diversificación.

Población de 15 y más años compradora de equipos informáticos a través de Konekta Zaitez según sexo y edad (2000)

TotalSexoEdadTasa de compra
 VaronesMujeres15-2425-3435-4445-5455-64>64Diciembre
141044-442-6,3


Fuente. EUSTAT: Estadística de Konekta Zaitez. -EKZ- EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas.

A principios de los ochenta, entre los mayores de dos años destacaban los vascoparlantes (euskaldunes), fundamentalmente, los que lo hablaban al 100%, que representaban 64% de los analizados. Mientras, los castellanoparlantes (erdaldunes) representaban un 10%. Quince años más tarde, podemos establecer que, la población vascoparlante había aumentado, al igual que la de castellanoparlantes. En ese mismo año, 1996, predominaban las personas con el euskera como lengua materna, del mismo modo que los que le daban un uso doméstico a la misma. Sin embargo, entre éstos se produjo un leve descenso de manera que pasaron a usar ambas lenguas de forma conjunta.

Nivel global de euskera de la población de dos y más años (1996)

TotalEuskaldunesCuasi-euskaldunesErdaldunes (no euskera)
 TotalAlfabet.Parcial Alfabet.No alfabet.TotalAlfabet.No alfabet.Pasivo 
1.9021.384687600972404872120278


Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas.

Población clasificada según la lengua parental y la lengua hablada en casa (1996)

TotalLengua parentalLengua hablada en casa
 EuskeraCastellanoLas dosOtraEuskeraCastellanoLas dosOtra
1.9361.23162366161.1096192008


Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas

Población de dos y más años por año de referencia y lengua hablada en casa.

1991
Total
 EuskeraCastellanoLas dosOtra
Total1.2156591439


Fuente. EUSTAT: CD-ROM: Del barrio a la comunidad. Censos y Padrones de Población y Viviendas. 1986,1991 y 1996.

Tipología de la lengua utilizada en casa (>=5 años).1996 (1)

TotalVascófonosBilingües de origenNeo-vascófonosNeo-vascófonos parcialesParcialmente castellanizados
 ABCABCABCABCABC
1.4831.059891154711119117022800157


(A) Activos en euskera
(B) Activos en las dos
(C) Pasivos en euskera
(1) No se incluyen ni los totalmente castellanizados ni los castellanófonos

Fuente. Departamento de Cultura (Viceconsejería de Política Lingüística del Gobierno Vasco)-EUSTAT: II Mapa sociolingüístico.

Tipología de movilidad lingüística (>= 5 años). 1996

PoblaciónVascófonosBilingües de origenNeo-vascófonos
1.8651.15953147

Neo-vascófonos parcialesParcial CastellanoTotal castellanoCastellanófono
102229373


Fuente. Departamento de Cultura (Viceconsejería de Política Lingüísticadel Gobierno Vasco)-EUSTAT: II Mapa sociolingüístico

Hasta comienzo del siglo XX.

Municipio industrializado, sus habitantes alternan la actividad fabril con las faenas tradicionales agrícolas y ganaderas. Los cultivos son de tipo cantábrico, maíz, alubia, hortalizas, etc. El terreno montuoso, abundante en pastos, arboleda y agua es propicio a la cría de ganado cuya relación es la siguiente: Vacuno, 695; lanar, 385: caprino, 6; cerda, 3; caballar, 22; mular, 3; asnal, 75. La superficie forestal es de 2,240 Ha.; abastece a tres serrerías y dos fábricas de segunda transformación de la madera. La actividad industrial se centra en la fabricación de clavos, trefilación, producción de colas y gelatinas, hiladuras, tornillería curtidos y aceros calibrados. Hay una central generadora de energía eléctrica sobre el río Basalde-Igarán que produce 18.250 K. W. H., seis molinos, una cooperativa de consumo y talleres mecánicos. En el s. XIX su industria consistía en una fábrica de curtidos, dos molinos harineros y diferentes telares de marraguería, ocupación muy antigua en esta localidad. Se recogía abundante castaña no sólo para el consumo local sino también para la venta.

Finanzas públicas, 1957 (en miles de pesetas).

Existencia en Caja 65 Resultas de ingresos -Resultas de gastos -Superávit 65 Déficit -Patrimonio municipal 1.074

Segunda mitad del siglo XX y siglo XXI.

El sector primario, en 1999, poseía 154 explotaciones, con una extensión total de 2.303 hectáreas; entre éstas, predominaban las denominadas otras tierras, que ocupaban cerca del 70% de la superficie total de Antzuola, además de estar representadas en la práctica totalidad de las tierras censadas en ese año. Por otra parte, reconocemos que, el 30% restante, estaba desarrollado por la superficie agrícola utilizada (S.A.U.). Dentro de la S.A.U. hay que diferenciar dos tipos de tierras: las tierras labradas que, en este caso, eran las menos desarrolladas aunque ampliamente diseminadas entre un gran número de las diferentes explotaciones censadas; y los pastos permanentes, que representaban el 86% de la S.A.U. y se distribuían en 111 explotaciones. En cuanto a esas explotaciones, podemos establecer que, la mayor parte, tenían tierras, siendo, únicamente un par, las que no las poseían. Dentro de las que contaban con tierras, podemos establecer la distribución, teniendo en cuenta la extensión, entre las que tenían un desarrollo ganadero y las que no. De esta manera, reconocemos que, las que tenían ese desarrollo, sumaban alrededor de doscientas hectáreas más que las otras. Sin embargo, en cuanto al número de explotaciones, las que no tenían ganadería sumaban un mayor número. Diez años antes, había un número similar de explotaciones y hectáreas. Únicamente, podemos resaltar que las explotaciones con desarrollo ganadero y su extensión eran muy superiores a las del último año analizado.

Distribución general de la superficie (1999)

Todas las tierrasTierras labradasPastos permanentesOtras tierrasS.A.U.
Ha.Ha.Ha.Ha.Ha.
1542.303104271116791501.597118706

Explotaciones censadas y superficie total (1999)

TotalExplotaciones con tierrasExplotaciones sin tierras
 TotalCon ganaderíaSin ganadería 
Ha.Ha.Ha.Ha.
1542.3031522.303591.212931.0912


Fuente:
EUSTAT. Dpto. de Agricultura y Pesca. Censo agrario. 1999.

En el reconocimiento de la superficie municipal debemos señalar los diferentes usos otorgados a la tierra, de tal modo que, mayoritariamente, se daba la superficie forestal de arbolado denso. Tras ésta, el resto de las que se reconocían en 1996, no tenía un desarrollo muy apreciable. La superficie destinada a los prados y al matorral tenía una extensión de unas trescientas hectáreas cada una. Las tierras labradas estaban muy poco desarrolladas en 1999, de manera que quince de las hectáreas, estaban destinadas a herbáceos y, el resto, a frutales. Las denominadas otras tierras, en 1999, eran mayoritarias y se destinaban, principalmente, a especies arbóreas forestales, con una extensión, en ese año, de alrededor de 1500 Ha. Entre estas especies, se daba un elevado desarrollo de las coníferas, con el pino radiata como especie principal,que representaba la mitad de la superficie total de todas las que allí aparecían. Entre las frondosas, que ocupaban el 23% de la superficie arbórea forestal, había dos especies con una extensión notable, las cuales eran, en orden de importancia, el haya y el bosque atlántico.

Distribución de los usos del suelo (hectáreas) (1996)

ImproductivosPradosPastizalesMatorralForestal arbolado densoForestal arbolado raloLabores intensivasTotal
3633222092.1367112.787


Fuente:
Gobierno Vasco. Departamento de Industria, Agricultura y Pesca: Inventario forestal 1996.

Aprovechamiento de las tierras labradas (1999)

TotalHerbáceosLeñosos
  FrutalesOlivarViñedoOtros
Ha.Ha.Ha.Ha.Ha.Ha.
10427100158812------

Aprovechamiento de otras tierras (1999)

1.597
Total Especies arbóreas forestalesOtras superficies
Ha.Ha.Ha.
1501381.51110786

Fuente: EUSTAT.

Superficie forestal arbolada según especies (hectáreas) (1996)

Bosque atlántico163
Encina-
Eucalipto-
Haya255
Pino radiata1.118
Pino silvestre-
Quejigo-
Otras conífs.568
Otras frond.103
Todas conífs.1.686
Todas frond.521
Todas especies2.207

Fuente. Gobierno Vasco.

En el sector primario debemos mostrar la importancia de la ganadería, siendo el ganado ovino el que mayor número de cabezas tenía Antzuola en 1999. Sin embargo, contaban con una media por explotación de 51 cabezas por explotación, la cual resultaba inferior a la de la C.A.V. (60,8). Los bovinos, por el contrario, eran algunos menos y se distribuían en un mayor número de explotaciones que los anteriores pero su media por explotación, en 29 cabezas, era superior a la que había en la C.A.V., la cual se situaba por debajo de los 17 animales por tierra. De igual modo, las conejas madres contaban con una media de 44 por explotación. Esta cifra resultaba muy superior a la tasa de la C.A.V. con alrededor de 17 cabezas, muy similar a la que había en la provincia de Gipuzkoa. La última de las especies con una presencia de relativa importancia, era la de los equinos que sumaban algunas más del centenar.

Ganadería: distribución general (1999)

BovinosOvinosCaprinosPorcinosEquinosAvesConejas madresColmenas
ABABABABABABABAB
371.074271.380525682613471220881--

(A): Número de explotaciones
(B): Número de cabezas. En el caso de aves, miles de unidades y en el de colmenas, número de unidades.
Fuente: EUSTAT.

Otros elementos relacionados con el sector primario hacen referencia al tipo de sistema de tenencia de la tierra. La mayor parte de las explotaciones en el año analizado (1999) poseían el régimen de propiedad; mientras, el resto, tan sólo dieciséis, estaban arrendadas.Por otra parte, conocemos los titulares de esas explotaciones que, en ese año, estaban representadas, en gran medida, por personas físicas. Conocemos, también, la existencia de tres sociedades mercantiles como titulares de explotaciones, junto a las que, también, había una entidad pública. Un dato importante es el referente al número de trabajadores con los que contaba el sector primario, los cuales se distribuían entre asalariados y no asalariados; éstos últimos, en 1999, eran mayores en número y se encontraban distribuidos en un gran número de las explotaciones. Además, estos trabajadores no asalariados trabajaron, fundamentalmente, a tiempo parcial. Respecto a los asalariados, sabemos que, en ese año, hubo una docena fijos en siete tierras.

Régimen de tenencia de la tierra (1999)

TotalPropiedadArrendamientoAparceríaOtros
Ha.Ha.Ha.Ha.Ha.
1542.3031522.287516----

Personalidad jurídica del titular (1999)

Todas las tierrasPersona físicaSociedad mercantilEntidad públicaCooperativa de producciónS.A.T. de producciónOtras
15414931--1

Población trabajadora en la explotación (1999)

Trabajadores no asalariados
Nº explotacionesNº personasJornadas completasJornadas parciales
14927410.45340.481

Trabajadores no asalariados
FijosEventuales
Nº explotacionesNº personasNº explotacionesJornadas completas
712743

Fuente: EUSTAT.

Los sectores secundario y terciario pueden ser reconocidos gracias a los establecimientos de Antzuola. Sabemos que, en el 2001, había un total de 129, que daban empleo a 905 personas. Además, si observamos los diferentes sectores, podemos observar la importancia del sector terciario ya que, únicamente, el comercio, la hostelería y los transportes ya sumaban algo más del medio centenar de establecimientos. Tras este sector, se situaba la construcción y, después, la industria o sector secundario, con algo más de una veintena de empresas, tres menos que en el caso anterior. En Antzuola, en 1995, había 24 establecimientos industriales, entre los que destacaban los de tamaño pequeño, con dos o menos trabajadores. En último lugar, se situaba la docena de establecimientos destinados a la banca, los seguros y los servicios a empresas. Del mismo modo, sabemos que, en 1999, había en Antzuola dos oficinas bancarias; una de ellas, una caja de ahorros y, la otra, una cooperativa o caja rural. Otro dato que podemos introducir hace referencia a los turismos que tenía el municipio en el 2000. En ese momento, había un millar de vehículos cuya mayor parte estaba formada por turismos que representaban el 80% del total. Por otra parte, los camiones eran cerca del 14% del total.

Establecimientos según rama de actividad (2001)

TotalIndustria y energíaConstrucciónComercio, hostelería y transportesBanca, seguros y serv. a empresasOtras actividades de servicios
Nº.EmpleoNº.Nº.Nº.Nº.Nº.
1299052124511221

Fuente: EUSTAT.

Parque de vehículos (2000)

TurismosMotosCamionesAutobusesTractores industrialesOtrosTotal
84346146-7121054

De los casi dos mil efectivos con los que contaba el municipio en 1996, debemos señalar el predominio de los inactivos, los cuales han sido establecidos según criterios de la Organización Internacional del Trabajo (O.I.T.), frente a los activos O.I.T., que representaban el 45% del total de población. Entre estos activos O.I.T., debemos distinguir, por una parte, los ocupados ya que eran la mayor parte del total de aquellos; y por otra, los parados, que sumaban más del centenar. Éstos se distribuían casi, en igual modo, entre los que se situaban en esa situación por vez primera y los que ya habían trabajado con anterioridad. De 1986 a 1991, entre los mayores de 16 años, aumentó el número de los activos, en cerca de medio centenar, frente a los inactivos, que descendieron levemente. Si observamos la evolución en relación al género, podemos reconocer que, en ambos años, el número de los hombres activos era muy superior al de las mujeres en esa situación. Sin embargo, entre las personas inactivas se produjo la situación inversa, siendo mayor el número de las mujeres inactivas, sin embargo, éstas fueron descendiendo frente a un aumento, entre los hombres. De manera simultanea, las mujeres activas crecían con gran fuerza.

Hay que reconocer la importancia del paro en esa evolución del cual sabemos que, en 1986, ante la escasa presencia de mujeres activas, el número era menor respecto a los hombres en esa situación. Sin embargo, en relación al total de mujeres en activo, representaban un porcentaje alto. Cinco años más tarde, en 1991, el número de activos, de ambos sexos, había ascendido y, con ello, se produjo un fuerte incremento de la presencia de mujeres paradas, mientras que los hombres en esa situación descendían. En 1996 se produjo un descenso de los parados, tanto hombres como mujeres, aunque éstas seguían siendo más que los anteriores. Por último, debemos señalar que, a pesar de haberse dado un descenso progresivo de las mujeres en inactivo, en 1999, seguían siendo aún alrededor de doscientas más que los hombres en esa situación.

Población según su relación con la actividad (1996)

TotalActivos O.I.T.Inactivos O.I.T.Contados aparte
 TotalOcupados O.I.T.Parados O.I.T.  
  TotalPrimer empleoHan trabajado  
1.93687174912263591.0623


Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas.

Población de 16 y más años según sexo, año de referencia y relación con la actividad.

 19861991
 TotalActivoInactivoTotalActivoInactivo
Total1.6358437921.678888790
Varón849610239863603260
Mujer786233553815285530


Fuente. EUSTAT.CD-ROM: Del barrio a la comunidad. Censos y padrones de población y viviendas. 1986, 1991 y 1996.

La distribución de los trabajadores en los diferentes sectores económicos nos permite ampliar el conocimiento de la realidad económica de la población municipal. De este modo, sabemos que, en 1996, el mayor número de trabajadores se reconocía en el sector secundario, que concentraba casi el 59% de la población trabajadora. En segundo lugar, y representando el 30% de los trabajadores, se situaba el sector terciario. A gran distancia de los dos anteriores estaba la construcción con algo más de medio centenar de trabajadores y, en último lugar, la agricultura. En 1991 se produjo un aumento de los trabajadores, que pudo ser reconocido en todos los sectores económicos, aunque fue la industria y los servicios los que mayor aumento conocieron. Sin embargo, en 1996, se produjo un descenso importante en los sectores primario y secundario; mientras, el sector terciario o servicios y la construcción aumentaron. Debemos destacar que, entre el 2000 y el 2001, descendió el número de parados en seis efectivos situándose, en el último año señalado, en algo más de la veintena. Si tomamos las cifras de cinco años antes, sabemos que se ha dado una mejoría espectacular en ese escaso período de tiempo ya que, en 1995, eran ochenta los parados y, en un año, descendieron a 56.

Población de 16 y más años ocupada según ramas de actividad (1996)

TotalAgriculturaIndustriaConstrucciónServicios
7492044157231


Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas.

Población de 16 y más años ocupada según rama de actividad, año de referencia y municipio de trabajo.

 Total198619911996
Total1.286413450423
Agricultura60212316
Industria897301315281
Construcción56101927
Servicios273819399


Fuente. EUSTAT. CD-ROM: Del barrio a la comunidad. Censos y Padrones de Población y Viviendas. 1986, 1991 y 1996.

Paro registrado en el I.N.E.M. (datos a 31 de marzo) (2000-2001)

20002001D%
2923-20,7


Fuente. Instituto Nacional de Empleo (I.N.E.M.).

1960. Posee dos escuelas para niños y dos para niñas. Tiene un Noviciado de Hermanos Maristas dedicado a estudios. 1860. La villa sostiene una escuela elemental de niños, dotada con 2500 reales anuales, y otra incompleta con 1100.

Los primeros datos que poseemos sobre la educación en el municipio eran del siglo pasado. En 1860 había una escuela elemental de niños dotada con 2.500 reales anuales y otra incompleta con 1.100. Un siglo más tarde, en 1960, había dos escuelas para niños y otras dos para niñas, además de conocerse un noviciado de Hermanos Maristas que se dedicaban a los estudios. A principios de los setenta, en Antzuola había ocho unidades escolares, siendo, todas ellas, nacionales; entre éstas, sumaban un total de 277 alumnos, con un mayor número de niños. Diez años más tarde, a comienzos de los ochenta, sabemos que, en Antzuola, se impartían clases en preescolar y en la Educación General Básica (E.G.B.), destacando estos últimos por ser los más abundantes. En función del sexo, se distribuían de forma similar, aunque eran algo superiores las niñas que los niños. Sin embargo, en el caso del preescolar, los niños eran diez más que las niñas. Del curso 1983-1984, reconocemos los diferentes modelos lingüísticos; de este modo, en preescolar predominaban los alumnos en el modelo D (todas las asignaturas en euskera) y el resto, pertenecían al B (enseñanza bilingüe). Entre los alumnos que estudiaban E.G.B., resaltaban los que estaban en el A (euskera únicamente como asignatura), tras los cuales se situaban los del D. El modelo B en este ciclo era poco representativo porque tan solo sumaba trece alumnos. Diez años más tarde, en el curso 1993-1994, el número de alumnos se situaba en los 225, con predominio de los de la E.G.B. Además, en ese año, todos los alumnos estaban en centros públicos, al igual que en el curso 2000-2001. Sin embargo, en este último curso, el número de los alumnos había descendido notablemente. Todos los alumnos, tanto de la Educación Infantil como de la Educación Primaria, estudiaban en el modelo D.

Enseñanzas de régimen general no universitarias. Alumnado según nivel y modelo de enseñanza bilingüe (2000/2001)

Educación infantil (1)Educación primaria (2)Educación secundaria obligatoria (3)Bachillerato (4)Formación profesional (5)
A-X (6)B (7)D (8)A-XBDA-XBDA-XBDA-XBD
--59--87---------


(1)Incluye Educación infantil y Educación especial en dicho nivel.
(2) Incluye Educación primaria y Educación especial en dicho nivel.
(3) Incluye Educación secundaria obligatoria y Educación especial en dicho nivel.
(4) Incluye Bachillerato Unificado Polivalente (B.U.P.)/ Curso de Orientación a la Universidad (C.O.U), y bachiller LOGSE (Ley General de Ordenación del Sistema Educativo).
(5) Incluye F.P. (Formación Profesional), F.P. LOGSE y Educación especial en F.P.
(6) A: Estudian euskara como asignatura. X: No estudian euskera.
(7) B: Enseñanza bilingüe.
(8) D: Estudian todas las asignaturas en euskera.

Fuente. EUSTAT: Estadística de la Enseñanza.

Enseñanzas de régimen general no universitarias. Alumnado según nivel y titularidad. (2000/2001)

Educ. infantil (1)Educ. primaria (2)Educ. secund. obligat (3)Bachillerato (4)Formación profesional (5)
TodosPúblPrivTodosPúblPrivTodosPúblPrivTodos PúblPrivTodosPúblPriv
5959-8787----------


(1) Incluye Educación infantil y Educación especial en dicho nivel
(2) Incluye Educación primaria y Educación especial en dicho nivel
(3) Incluye Educación secundaria obligatoria y Educación especial en dicho nivel
(4) Incluye B.U.P./C.O.U, y bachiller LOGSE
(5) Incluye F.P., F.P. LOGSE y Educación especial en F.P.

Fuente. EUSTAT: Estadística de la Enseñanza.

El desarrollo constructivo de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Piedad, una vez más uno de los edificios más señalados del casco histórico, es largo y un tanto conflictivo. Con inicio en 1525, sabemos de la participación, entre otros, de Juan Martínez de Aguirre, responsable del proyecto de ampliación en el siglo XVII, o de Juan de Aranceta a principios de la centuria siguiente, época en la cual se efectuarían las bóvedas. Con posterioridad, en 1755, Martín de Carrera otorgaba un informe sobre el estado de la iglesia, señalando la necesidad de erigir un nuevo retablo mayor, además de proponer la cubrición del pavimento con losas de piedra labrada y señalar la necesidad de finalizar la fachada del coro, escalera y su bóveda y reacondicionar en altura la sacristía, al tiempo que otorgaba un proyecto para la torre. En cualquier caso, las propuestas del célebre arquitecto no tendrían efecto inmediato, sin que sus proyectos llegaran a utilizarse. Así, el pórtico se realizaría a finales de ese siglo y la torre en fecha mucho más avanzada, en 1866. Con planta de cruz latina y torre a sus pies, es un claro exponente del prototipo religioso más extendido en el siglo XVII. En su interior conviene destacar el retablo mayor, realización neoclásica de calidad que se efectuaría en 1791.

La casa consistorial, situada enfrente de la parroquial, se erigió siguiendo un proyecto iniciado el año 1743 por Miguel de Salezan. El hecho de que en 1745 Martín de Artola se comprometiera a efectuar el escudo de armas para su fachada indica que las obras debían hallarse muy adelantadas para esa fecha, pudiendo leerse en un medallón situado bajo el escudo la fecha 1747, que vendría a coincidir con el final de las mismas.

Se trata de una construcción de planta rectangular y tres alturas, con su fachada de piedra de sillería provista de cinco vanos por planta, abriéndose tres arcos de medio punto rebajados en su acceso, por cuanto los laterales se hallan prácticamente cegados, apreciándose en ellos sendos vanos que iluminan las pequeñas dependencias dispuestas tras ellos. Adusto en su visión exterior, con la salvedad del eje central, es realización de empaque, destacando el hecho de haber sido realizado a partir de la transformación de un hospital para pobres y de haberse concebido en principio para albergar ambas instituciones, tal y como demuestran los planos originales conservados.

Por último, y por lo que al casco histórico se refiere, conviene citar algunas casas situadas en la calle Kalegoien y, sobre todo, la ermita de la Antigua, con una portada y una Andra Mari en su interior de estilo góticos.

En el barrio de Uzarraga, núcleo originario de la población, se encuentra la iglesia de San Juan Bautista, cuya labor de cantería había tasado en 1741 José de Lizardi y para la cual en 1755 Martín de Carrera otorgaba igualmente su informe, tal y como había hecho con la parroquia de Nuestra Señora de la Piedad. Sin embargo, el actual edificio sería el fruto de una reedificación de hacia 1903, no obstante lo cual mantiene su importancia histórica en el seno de la villa. Además, en su interior albergaba un retablo, cuya escultura -sendos relieves de los evangelistas, la imagen de San Juan Bautista y los relieves del Bautismo del Señor y la Degollación del Bautista cuando menos- se debería a Jerónimo de Larrea. También puede citarse el caserío Azkarate, que conserva en una de sus fachadas un arco apuntado.

Por último, en el barrio de Lizarraga debemos recordar la ermita de San Marcial, construcción muy modesta, y Ugarte Torre, casa torre bajomedieval que ha sufrido enormes variaciones, pero que aún mantiene su escudo, mientras que en Basalde hallamos el caserío Amilleta, reconstruido en el siglo XVIII, si bien en el XX se le añadiría su cuerpo trasero, destacando su fachada principal, de disposición simétrica y con acceso a través de un doble arco de medio punto que, sin embargo, no genera en este caso un soportal.

Bibliografía

Arrázola Echeverría, María Asunción: Renacimiento en Guipúzcoa. II, Escultura, Donostia, Diputación Foral de Guipúzcoa, 1988 (1ª ed., 1968), pp. 252-253.

Astiazarain, María Isabel: Arquitectos guipuzcoanos del siglo XVIII. Martín de Zaldúa, José de Lizardi, Sebastián de Lecuona, Donostia, Diputación Foral de Guipúzcoa, 1988, pp. 165 y 248.

Astiazarain Achabal, María Isabel: “El ayuntamiento de Anzuola: instalaciones municipales compartidas con el hospital de pobres de la Magdalena”, Archivo Español de Arte (1988), pp. 422-429.

Astiazarain, María Isabel: Arquitectos guipuzcoanos del siglo XVIII. Martín de Carrera, Manuel Martín de Carrera, Donostia, Diputación Foral de Gipuzkoa, 1991, pp. 72-77.

Murugarren, Luis: Anzuola, Uzarraga y Elosua, San Sebastián, Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián, 1975Peña Santiago, Luis Pedro: Las ermitas de Guipúzcoa, Navarra, Txertoa, 1975, pp. 45-46.

Sañudo-Lasagabaster Jáuregui, Blanca: Estudio histórico y arquitectónico de las casas consistoriales guipuzcoanas de los siglos XVII y XVIII, Donostia, Caja de Ahorros Provincial de Guipúcoa, 1985, pp. 190-202.

Santana, Alberto; Larrañaga, Juan Angel; Loinaz, José Luis; Zulueta, Alberto: Euskal Herriko baserriaren arkitektura = La arquitectura del caserío de Euskal Herria, Vitoria-Gasteiz, Departamento de Ordenación del Territorio, Vivienda y Medio Ambiente, 2001, vol. II, pp. 36-41.

Ugalde Gorostiza, Ana Isabel: “Santiagoren ikonografia Gipuzkoan”, Cuadernos de sección, Artes plásticas y monumentales, Donostia, Eusko Ikaskuntza , 1994, pp. 25-67.

Urteaga Artigas, María Mercedes: Guía histórico monumental de Gipuzkoa, Donostia, Diputación Foral de Guipúzcoa, 1992, pp. 48-50.

Ignacio CENDOYA ECHANIZ
  • Arrázola Echeverría, María Asunción: Renacimiento en Guipúzcoa. II, Escultura, Donostia, Diputación Foral de Guipúzcoa, 1988 (1ª ed., 1968), pp. 252-253.
  • Astiazarain, María Isabel: Arquitectos guipuzcoanos del siglo XVIII. Martín de Zaldúa, José de Lizardi, Sebastián de Lecuona, Donostia, Diputación Foral de Guipúzcoa, 1988, pp. 165 y 248.
  • Astiazarain Achabal, María Isabel: "El ayuntamiento de Anzuola: instalaciones municipales compartidas con el hospital de pobres de la Magdalena", Archivo Español de Arte (1988), pp. 422-429.
  • Astiazarain, María Isabel: Arquitectos guipuzcoanos del siglo XVIII. Martín de Carrera, Manuel Martín de Carrera, Donostia, Diputación Foral de Gipuzkoa, 1991, pp. 72-77.
  • Murugarren, Luis: Anzuola, Uzarraga y Elosua, San Sebastián, Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián, 1975.
  • Peña Santiago, Luis Pedro: Las ermitas de Guipúzcoa, Navarra, Txertoa, 1975, pp. 45-46.
  • Sañudo-Lasagabaster Jáuregui, Blanca: Estudio histórico y arquitectónico de las casas consistoriales guipuzcoanas de los siglos XVII y XVIII, Donostia, Caja de Ahorros Provincial de Guipúcoa, 1985, pp. 190-202.
  • Santana, Alberto; Larrañaga, Juan Angel; Loinaz, José Luis; Zulueta, Alberto: Euskal Herriko baserriaren arkitektura = La arquitectura del caserío de Euskal Herria, Vitoria-Gasteiz, Departamento de Ordenación del Territorio, Vivienda y Medio Ambiente, 2001, vol. II, pp. 36-41.
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  • Urteaga Artigas, María Mercedes: Guía histórico monumental de Gipuzkoa, Donostia, Diputación Foral de Guipúzcoa, 1992, pp. 48-50.

Ignacio CENDOYA ECHANIZ

Cultura. La cultura puede ser observada por el nivel de instrucción de sus habitantes entre los que, en 1996, los que habían realizado preescolar y estudios primarios. A gran distancia, se situaban, primero, los que tenían formación profesional, que representaban casi el 20% de la población mayor de diez años y los que tenían estudios secundarios, alrededor de cincuenta efectivos menos que los anteriores. En general, el nivel medio de instrucción resulta bastante escaso.

Población de 10 y más años clasificada según nivel de instrucción (1996)

Total1.786
Analfabetos26
Sin estudios74
Preescolar y primarios889
Profesionales343
Secundarios286
Medio-superiores85
Superiores83

Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas.

En Antzuola se reconocen distintos centros que proporcionan diferentes servicios a la población municipal. En el año 2000 había tres, que quedan reflejados en la estadística introducida. Además, sabemos que, en materia de sanidad, había un centro extrahospitalario público que se correspondía con el de tipo periférico. Por último, poseemos información acerca de los equipamientos del entorno. En ese mismo año, destacaban los aparcamientos y las zonas verdes que estaban muy presentes; entre todas ellas, predominaban las de carácter público. Junto con los equipamientos señalados, también había un número importante de zonas deportivas, todas ellas, públicas..

Número de centros según tipo de centro (2000)

TotalAsociacionesServicios técnicos generalesC. de orientaciónC. de díaResidenciasC.E.E.-C.O. (1)Otros
311-1---


(1) Centros Especiales de Empleo- Centros Ocupacionales.

Fuente. EUSTAT: Estadística de Servicios Sociales. EUSTAT y Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco: Estadística extrahospitalaria pública.


Edificios normales según los equipamientos del entorno (2000)

TotalZonas VerdesPiscinasZonas deportivasAparcamientos
 PúblicoPrivado o ambasPúblicoPrivado o ambasPúblicoPrivado o ambasPúblicoPrivado o ambas
285160122--140-159123


Fuente. EUSTAT: Censo de edificios y locales 2000. Datos provisionales.

Cantares coreaográficos. «Arku-Txiki-Dantza» y «Coplas de baile» («A. de E.-E.», 1930, 50 y 44); «Cantares de Santa Agueda» y otros («An. de la S. de E.-Folk»., 1933, 54 y 59); «Canciones didácticas» y otras («An. de E.-Folk», 1930, 59 y 75).
Municipio, partido judicial de Bergara, Gipuzkoa.
Villa, independiente.

Celebra fiestas patronales en honor a su patrón, San Marcial, en torno al 30 de junio; fiestas de Nuestra Señora de la Piedad, el 25 de agosto; fiestas de San Juan Bautista de Uzarraga, el 24 de junio; el barrio de Lizarraga celebra San Marcial el 30 de junio; el 29 de agosto se celebra la fiesta de San Juan Txiki y el 3 de febrero la romería de San Blas.

A comienzos del siglo XXI el Alarde del Moro de Antzuola tiene lugar cada tercer sábado del mes de julio dentro de las fiestas patronales de la villa en recuerdo a la batalla de Valdejunquera (Véase Muez) ocurrida el año 920. Los participantes son 80 en total: músicos (mixto), tambores (mixto), soldados (varones sólo), dos mandos, uno a pie y otro a caballo, un abanderado a caballo, el "moro", encadenado y montado en burro, sus captores, dos cañones con sus respectivos servidores. Se conmemora el supuesto triunfo-recuperación de la bandera y derrota de Abd al-Rahman III- de las tropas de Antzuola en las tierras navarras de Muez y al mismo tiempo se celebra una revista de armas. Bandera: enseña de Antzuola compuesta por dibujos de los cuarteles de la villa que se trazaron en certificación de Armas de1745. Música del desfile: marcha de fusileros y tambores de Espinosa, música de ordenanza de Carlos III.

Partiendo del ayuntamiento, la comitiva recorre la villa para desembocar nuevamente ante el mismo. Allí tienen lugar el discurso del General, las maniobras de la tropa, la ceremonia de acatamiento por parte del moro de la legalidad establecida, su liberación, retirada de la comitiva y una sesión de danza vasca (troke dantza) por parte del grupo local de muchachos y de muchachas: cuatro danzas (arcos, cintas, palos grandes y pequeños).

Discurso y diálogo con el moro

Hasta época muy reciente (finales del siglo XX), el discurso y diálogo eran los siguientes:

¡Soldados! Básteme saber que sois naturales de esta Villa para concebir que estáis al alcance de la significación que lleva este alarde, yo me siento compelido ante todo a demostraros mi gratitud y al público en general por la señalada de merced de distinguirme y honrarme de ser vuestro caudillo en este acto. Desde tiempo inmemorial, puede decirse que es notorio y público que se celebra en esta localidad el día de hoy el aniversario de un hecho notable de armas que alcanzaron nuestros ascendientes, una compañía, hijos de este pueblo y que por tradición sabemos que era su Capitán de la casería de Torre de Galarza. A D. García Iñiguez Rey de Navarra le hacía cruda guerra el Rey de Córdoba Abderramán con poderosísimo ejército de moros y no pudiendo hacer resistencia con la gente reunida en Navarra, pidió socorro a su yerno al Rey D. Ordoño II de Castilla y León, quien viendo el gran riesgo en que se hallaba el noble reino, junto todo su ejército, y uniéndose con el de Navarra, de Navarra salieron a buscar el enemigo que andaba señor de todo el campo y dándose vista los dos ejércitos se pusieron en batalla que fue una de las más sangrientas que hubo en Navarra y se llama de Valdejunquera; de una y de otra parte fue mucha la gente que pereció, tanto que ambos campos quedaron tan desechos y desbaratados que se retiraron a sus cuarteles a descansar sin que siguiesen uno al otro. El Rey de Navarra se retiró con poca gente al burgo de Lecumberri o Rumba y llegando a su estancia una nueva crecida de moros que venían en socorro de los suyos acometieron de noche a los cristianos hicieron de estos muchos estragos y mataron también al Rey D. García Iñiguez cuya muerte fue generalmente sentida y los moros entrando al alojamiento saquearon y robaron cuanto había con lo que volvieron muy ufanos.

¡Muchachos! No les duró mucho la victoria a los moros. La compañía de Anzuola había partido y estaba en camino para prestar auxilio al Ejército Cristiano del Rey de Navarra y llegado al punto, noticiosos del sitio que ocupaban los moros y de la desgracia que había acontecido el día anterior, aprovechando el descuido conque estaban sin recelar enemigo alguno en toda la campiña, resolvieron a dar valerosamente en sus estancias, acometieron por todas partes de improviso, con tal valor y coraje que, atónitos los moros sin poder resistir el valiente denuedo de la Compaña de Anzuola, dejaron en las manos una completa victoria y en l campo muchos cadáveres, testigos de esta gloriosa acción y los objetos que poco antes habían tomado a los cristianos los recuperaron y juntamente las banderas 2 de ellas procedentes del Ejército Moro con medias lunas africanas que habían tomado a los cristianos que por tradición se sabe y en tal concepto se le tiene y es la misma, si bien en estado deteriorado se conserva en el archivo de esta Villa con una orla y un cáliz de oro y a cada lado un pino verde y en su reverso el nombre de María.

Copia fiel de dicha bandera es esa que veis en el balcón de la casa consistorial y la original la tenéis desplegada en la pared interior, según se sube a la sala de dicha casa consistorial.

Cuando D. Sancho Abarca hijo de D. García Iñíguez llegó a reinar no dejo en olvido el gran servicio prestado por la Compañía de Anzuola, vengando a los moros por la muerte que habían dado al Rey su padre y para que perpetuamente tuviese Anzuola memoria del valor de sus hijos en aquella acción grandiosa para el ejército cristiano y no menos para la Villa de Anzuola les concedió ese escudo de armas que veis en la fachada de la casa consistorial que esta dividida en cuatro cuarteles.

En el primero se ve en campo azul un Rey vestido de púrpura sentado en silla de oro y preso con una cadena de lo mismo al cuello con su cetro y corona también en oro.

Segundo cuartel en campo rojo 12 piezas de artillería con sus cureñas.

Tercero en campo verde un cáliz de oro y encima una ostia de plata y a cada lado un pino verde perfilado en oro y en el cuarto en campo azul el nombre de María coronado y todo de oro y un arbolito a cada lado con una jarrita de plata y en lo bajo del escudo las tres medias lunas.

Las armas de los dos últimos cuarteles fueron otorgados por el referido Rey D. Sancho Abarca por el valor de la compañía de Anzuola que son las mismas de la bandera cristiana recuperada de los moros del que se ha hecho mérito y los dos primeros ganados por los guipuzcoanos en otra acción tan brillante y del escudo de armas que hoy goza esta villa con el título de M. N. y M. L. que palpablemente demuestra un documento fidedigno que se conserva en el archivo extendido en Madrid en 1745 en vista de los datos que obran en la armería Real, como así mismo indican las historias escritas por Benítez, D. Miguel Salazar, D. Juan Mendoza y otros, y de aquí en origen del aniversario que celebramos este día que es gloria para Anzuola.

Tened presente soldados que a los nuestros les impulsó a tomar parte y conseguir la victoria su patriotismo y su amor inquebrantable a la Santa Religión y a la independencia de toda gente extraía como eran los africanos.

Sea así nuestro lema y cuando veamos igual peligro acudamos en defensa de la Santa Religión y la defensa de nuestra amada patria.

Y por último en memoria de la gloriosa acción que va reseñada, una salva, y prepararos soldados para una descarga general de vuestras armas y cañones, a fin de que, de eco en eco vaya a resonar a la tumba de los mártires de Valdejunquera.

¿Tu, moro africano, descendiente de aquellos árabes que por siglos invadieron la nación española?.

¿Reconoces nuestra monarquía?

¡ No !

!Te repito!,

¿Reconoces nuestra monarquía?

! No !

...y a la tercera contesta que sí.

Pues en prueba de ello tira ese turbante al suelo y pisotea. (dos pasos adelante y dos pasos atrás).

Retírate a la casa consistorial!?

Acto seguido lo llevaban al balcón de la casa consistorial donde lo ataban con una cadena.

Como se ve, y apunta Alfredo Feliú Corcuera en su Gure Herria / Tradiciones y costumbres del País Vasco (Kriselu), hasta el año 1976, al moro, se le hacia que pisase repetidamente su turbante como muestra de mayor sumisión. Fue tradición que el diálogo se celebrara en castellano y que el moro se resistiera. Feliú recoge esta versión:

Capitán: ¿Erreconoses la monarquia reinante?

Moro: ¡Erreconosco!

Capitán: Pues entonces tira turbante al suelo y písalo.

Moro: !Errepiso!

Capitán: ¡Entra pues al arkupe!

Ese año 1976, en plena efervescencia política, José Luis Cortabarría confraternizó con el moro dándole un apretón de manos alegando que el turbante "...es un símbolo de unos países y que no creo, que en estas épocas, en las que todos tenemos que unirnos, se le pueda hacer pisar a nadie.."

Debido al declive experimentado por esta fiesta a lo largo de los últimos años, para hacerla resurgir se creó en 2004 la sociedad Mairuaren Alardearen Elkartea presidida por dicho Jose Luis Cortabarría. El Alarde del Moro de ese año sirvió para rendir un homenaje a Genaro Laskurain, quien, tras haber realizado las funciones de Capitán del Alarde durante los últimos 25 años, había decidido que había llegado el momento de su relevo. Le sucedió Joxe Angel Arbulu.

Antzuola guarda en su Archivo una bandera, copia de la que se cree arrebatada a los musulmanes en aquella batalla.



Noble y Leal Villa. El escudo de armas que usa esta villa se halla dividido en cuatro cuarteles. En el primero en campo azul se ve un rey vestido de púrpura, sentado en una silla de oro con cetro y corona, preso con una cadena al cuello. En el segundo en campo rojo hay doce piezas de artillería con sus cureñas de su color. En el tercero en campo verde figura un cáliz de oro y encima una hostia de plata, y a cada lado un árbol de pino perfilado de oro. En el cuarto en campo azul está el nombre de María coronado, todo en oro, y un arbolito a cada lado en una jarrita de plata, en lo bajo figuran tres medias lunas de plata. Anzuola conserva también dos banderas antiguas, las cuales se sabe por tradición que fueron cogidas a los moros, después de haberles desbaratado, por una compañía de naturales de la misma villa, yendo al socorro de D. García Iñiguez, rey de Nav. Ocurrió este hecho memorable de los anzuolanos el siguiente día de la célebre batalla de Val de Junquera, en que pereció el expresado monarca navarro cuyo hijo D. Sancho Abarca les concedió el uso de dichas armas para recuerdo de su hazaña.
Esta población con el nombre de San Juan de Uzarraga se agregó a la vecindad de la villa de Vergara en virtud de escritura otorgada el 20 de enero de 1391 ante Pedro Ochoa de Galarza y Lope Martínez de Aguirre. En ella gran número de moradores de la expresada parroquia dijeron que entraban para siempre por vecinos de Vergara con sus solares, casas, caserías y bienes que tenían o tuviesen en adelante, y se obligaron a pagar todos los pechos, derechos, facenderas, machuras y repartimientos que se exigiesen en dicho concejo en reconocimiento de la vecindad. Consiguiente a esta sumisión, todo el territorio que tenía Uzarraga llegó a ser miembro integrante de la jurisdicción de Vergara cuyos fueros, privilegios y exenciones adquirió. Siendo así una de sus parroquias, tuvo la tercera parte de los oficios públicos concejiles de dicha villa, excepto la alcaldía ordinaria, sindicatura y escribanía de ayuntamientos; y en la misma proporción se interesó en los aprovechamientos comunes, haber y rentas del concejo. Su obligación al pago de las contribuciones que se ofrecían exigir estaba fundada en igual regla. Todo esto aparece de las concordias, de que se hablará con más extensión al tratar de la villa de Vergara. Mientras Anzuola perteneció a la villa de Vergara, varias fueron las cuestiones que tuvieron entre sí ambos pueblos. Ocurrió una de ellas en el año de 1536 a consecuencia de la ordenada por la provincia, para que se hiciese alarde de gente y armas cuyo acto pretendió el alcalde de Vergara hiciesen en esta villa los anzuolanos, a lo que éstos se opusieron. El alcalde de aquélla, que conoció el hecho, condenó a varios de ellos por causa de su resistencia en multas, costas, etc. Pero la real chancillería de Valladolid, a cuyo tribunal se alzaron los de Anzuola, revocó la expresada sentencia en 28 de enero de 1539, declarando que éstos podían hacer los alardes en la plaza de su propio pueblo. Esta determinación fue confirmada en grado de revista por la que se pronunció el 30 de julio de 1540, de la que se libró real carta ejecutoria, cuyo cumplimiento se mandó por otra real cédula del 16 de agosto de 1579. Tuvieron también otra cuestión en el año de 1615 en razón a la obligación de los de Anzuola a acompañar a la bandera de Vergara hasta el cuerpo de esta villa, cuando saliesen debajo de ella en las ocasiones de tránsitos de personas reales. En esta diferencia los de Anzuola fueron condenados por una cédula despachada por el rey D. Felipe III el 13 de noviembre del mismo año. Tales desavenencias, el aumento de vecindario que Anzuola había adquirido, y el ejemplo de otros pueblos de menos importancia, que se habían eximido de las cabezas de su jurisdicciones, hicieron también nacer en ella el deseo de constituirse en villa de por sí. Vergara se opuso fuertemente a esta separación, como también el valle de Galarza, ofreciendo al rey por su confirmación en la dependencia de la misma el donativo de 500 ducados. Esto no obstante, Anzuola obtuvo el privilegio de villazgo en virtud de la real cédula despachada en Madrid el 12 de diciembre de 1629, mediante el servicio de 5.000 ducados de plata hecho a su majestad. Por ella se le dio facultad para nombrar por San Miguel de septiembre de cada año un alcalde ordinario, un teniente del mismo para sus ausencias y enfermedades, un síndico procurador, dos regidores y un jurado ejecutor. La elección de todos éstos debía hacerse por los vecinos hijosdalgo por medio de electores sacados a la suerte. Mandábase también por la misma cédula que el alcalde fuese un año de los vecinos del cuerpo de la villa y el teniente de una de las caserías, y el otro año al revés que los regidores fuesen de ambas poblaciones, y que la elección del síndico procurador alternase en ellas. Por el propio privilegio se concedió a Anzuola una escribanía de número sobre otra que ya tenía. Aunque esta villa logró así su separación, fue no obstante con la cláusula de sin perjuicio del aprovechamiento de los términos comunes, alcaldía de sacas, procurador juntero y demás oficios, honores, votos y foguera. Fue también con la obligación de contribuir, como hasta entonces, a los gastos concejiles. Consiguiente a estas determinaciones, el juez de comisión del consejo supremo de hacienda, licenciado D. Atanasio Jiménez, hizo el amojonamiento de términos de Anzuola, y constituyó en esta villa su ayuntamiento y gobierno municipal peculiar y propio. Dos pleitos se suscitaron entre las villas de Vergara y Anzuola de semejante estado de cosas. Uno se siguió en el consejo de Castilla a consecuencia de la apelación interpuesta por la primera de los autos de amojonamiento de términos hecho por el licenciado Jiménez. El otro tuvo lugar en la sala de hijosdalgo de la real chancillería de Valladolid sobre un decreto que hizo la provincia en virtud de una pretensión de Vergara de que Anzuola pagase la tercera parte del encabezamiento de la alcabala. Pendientes todavía estos litigios, comprometieron ambas villas sus diferencias en el capitán Diego Martínez de Vicuña y Juan de Olariaga, de las que otorgaron la correspondiente escritura el 8 de setiembre de 1649. La determinación de estos jueces árbitros no se hizo esperar; pues el 24 del mismo mes y año pronunciaron en Villarreal su laudo definitivo de mutua conformidad. Mandaron por él que se rectificase el mencionado amojonamiento de términos, cuya operación hicieron en seguida; y declararon que la villa de Anzuola debía pagar al tesorero de la de Vergara catorce ducados anuales por razón de su alcabala. Queda dicho que en el año 1525 se habilitó la segunda parroquia de esta villa, o sea la de Ntra Sra. de la Piedad. Consiguiente a este nuevo estado de cosas, los vecinos de ambas con licencia del ayuntamiento de Vergara, celebraron entre sí el 29 de noviembre de 1527 una concordia sobre la elección de los oficios de ellas en el concejo de la misma villa, con arreglo a la ordenanza municipal confirmada. Asentaron en ella: que los dos fieles se titulasen, el uno de Uzarraga, el otro de Anzuola; que aquél de éstos, a quien tocase la suerte, nombrase cuatro lectores, dos de cada parroquia, quienes hiciesen la elección de los nuevos fieles, de otros tantos diputados y un jurado, que según la carta real correspondían a Uzarraga; que para este efecto ambas parroquias se reputasen como unidas y formando un solo cuerpo. Los mismos vecinos de ambas parroquias otorgaron otra concordia fechada el 2 de junio de 1528, por la cual adicionaron la anterior con los capítulos siguientes: I.° Que las juntas particulares de los fieles y parroquianos de las dos parroquias se celebrasen en San Juan de Uzarraga, o donde el pueblo se juntase más copiosamente en virtud de convocatoria de dichos fieles, y se ejecutase lo que acordase la mayoría. 2.° Que en dicha iglesia de San Juan se hiciese un armario o archivo, donde se colocasen todas las provisiones reales, servicios, contratos y escrituras concernientes a ambas parroquias, cuyas llaves tuviesen los dos fieles. 3.° Que todos los años el domingo inmediato de San Miguel de septiembre los vecinos de ambas parroquias reunidos tomasen residencia a los dos fieles salientes. 4.° Que la elección de los dos montañeros se hiciese todos los años el domingo inmediato a San Miguel por dichos fieles regidores. Tales son las bases del gobierno municipal antiguo de Anzuola; bases que conservó, aun después de su segregación de Vergara. En 1860 se arregló a la ley general del reino. Según la misma, su ayuntamiento se componía de un alcalde, un teniente de alcalde y seis regidores. Esta villa formó unión con la de Villarreal con el nombre de Irimo en el año de 1696 para el objeto de la asistencia a las juntas generales y particulares de la provincia para tiempo de diez años a cuya expiración, en el de 1706, se renovó para otros nueve, y en 1716 por diez más. En 1860 se hallaba encabezada en 31,5 fuegos y medio, y en las juntas generales y particulares de la provincia su representante ocupaba el décimo lugar a mano derecha del corregidor (Ref. P. G.).
Parroquia, arciprestazgo de Vergara, diócesis de San Sebastián, archidiócesis de Pamplona.
La iglesia de San Juan Bautista era en lo antiguo la única parroquia de su territorio. Es tradición que esta iglesia perteneció a la orden de los templarios y es lo cierto que poseyéndola la corona real, D. Fernando IV por escritura del 22 de junio de 1305 la donó a D. Beltrán Ibáñez de Guevara, señor de Oñate, cuyos sucesores eran desde entonces sus patronos. Esta iglesia, situada en paraje alto y montuoso, ofrecía pocas comodidades para la generalidad de la población, y fue preciso con el tiempo erigir una segunda parroquia en sitio más apacible. Así se hizo con la titulada Ntra. Sra. de la Piedad, sita en el cuerpo de la villa, la cual fue consagrada por el obispo de Trípoli el día 8 de marzo de 1525. Ambas parroquias estaban unidas, y se hallaban servidas por un cura párroco, por otro cura coadjutor, dos beneficiados enteros y cuatro medios, cuya provisión correspondía a su patrono el Conde de Oñate. En su jurisdicción hay las ermitas tituladas San Lorenzo, San Marcial y San Blas. Tenía igualmente un hospital de Santa María Magdalena, fundado por D. Pedro López de Gallaiztegui en testamento que otorgó el 18 de mayo de 1489, bajo el patronato de la villa, con destino a pobres vergonzantes (P. G.).