Pintoreak

Arrázola-Oñate Tojal, Txaro

Pintora alavesa, nacida en Vitoria en 1963.

Es licenciada en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea en 1988. Preferentemente, aunque con idas y venidas, se desenvuelve en el ámbito de la pintura, práctica que compagina y alterna con otros medios expresivos, entre los que se encuentran las técnicas audiovisuales, la fotografía, la instalación o incluso la escultura. Gusta insertar su obra en líneas de investigación paralelas, pero complementarias, sin más planteamientos personales por su parte que el de aplicar en cada momento los recursos que considera más adecuados para comunicarse plásticamente.

Obtiene el Primer Premio del Certamen de Arte Alavés (1987) y realiza su primera exposición individual en la Sala Araba de Vitoria (1989). Acumula por estos años y en los venideros un número nada desdeñable de becas en materia de formación e investigación artísticas. Entre éstas, destacamos la concedida por la Diputación Foral de Álava en 1993 para ampliar conocimientos en Nueva York, y la que logra tres años después con el Ministerio de Cultura, Beca Fullbright, con objeto de completar sus estudios sobre las creaciones artísticas colectivas, igualmente en la capital neoyorkina.

Además de otras exposiciones individuales en Vitoria, en la Casa de Cultura (1990), Sala Olaguíbel (1991) y Galería CM2 (1992), ha expuesto también, a lo largo de los noventa, en Basauri, Bilbao y Madrid, repitiendo comparecencias en estas dos grandes urbes. Participa en los IV Talleres Abiertos de Pintura (1989) del Ayuntamiento gasteiztarra, y en la I Anual Amárica (1993). Se le adquiere obra en la V Bienal de Pintura "Ciudad de Pamplona" (1995), así como en la V Anual Plástica Contemporánea "Vitoria-Arte-Gasteiz" (1996). Con el "stand" del Museo de Bellas Artes de Álava participa en la Feria Internacional de ARCO en 1994. Asimismo recibe un accésit en el Gure Artea de 1995.

Pinturas sin respuesta es el título de la exposición de la artista gasteiztarra en el Centro Cultural Montehermoso hasta el 6 de noviembre de 2005, en la que la disciplina pictórica es el soporte de la denuncia ante la injusticia que invade el mundo. La autora explica:

"Me parece que el arte es una plataforma para hacer reflexionar. Yo necesito pintar estas cosas porque me parece frívolo empezar a trabajar en el campo del color, por ejemplo, cuando acabo de ver las imágenes de pobreza o violencia en internet, prensa o televisión, valoro otro tipo de arte, pero no dejo pasar la oportunidad que me da la disciplina artística para pasar sin contar todo esto".

Continúa su actividad expositiva los siguientes años, por ejemplo, entre las exposiciones individuales destacamos en 2006 "Txaro Arrazola: disenso, devastación y otros paisajes contemporáneos" en Durango; en 2007 "Txaro Arrazola: slums = suburbios" en la Galería Vanguardia de Bilbao; En 2008 muestra en Munich la exposición titulada "Txaro Arrazola: wake up, we are getting killed". En febrero de 2009 presenta en la Sala Portalea de Eibar la exposición "Salam, materia prima", una invitación a reflexionar sobre la realidad de la migración a través de telas, fotografías, vídeo y diversos elementos. En 2010 presenta en Arteko de San Sebastián "Txaro Arrazola: Tender-Rag Dolls". En 2011 expone en ARCO la obra titulada Autorretrato Bailando, que es parte de una instalación más amplia titulada Recuerdo, Repetición y Elaboración con videoproyecciones circulares sobre los patchworks.

Autora versátil, de ricos registros estilísticos, cada obra tiene unas lecturas muy concretas: poéticas o sublimadoras unas veces, otras son expresión directa de una realidad más o menos comprometida, y otras devienen en reflejo de su propia identidad. Juega ora con el rigor dibujístico, ora con la pincelada suelta e imprecisa. De una etapa fructífera de su carrera son sus recortadas siluetas de mujer en punto de cruz, en realidad son autorretratos de perfil y de frente, cuyos trazos en forma de red, en retícula, a modo de mallas, se proyectan sobre fondos neutros de color.

Rompiendo con los límites tradicionales del bastidor, pero fiel al fundamento temático del mundo femenino, recurre Txaro Arrázola en otras composiciones al uso de objetos reales, como ropas, sábanas y diferentes telas. Una experiencia con la que enriquece las posibilidades lingüísticas-expresivas de su trabajo, renovando y ampliando los contenidos. Conceptos muy diversos con los que aumenta la carga simbólica de la mujer y su significada trascendencia en una íntima y, por ende, cercana existencia cotidiana.

Conservan sus obras, incluso de épocas diferentes, una preocupación constante por el análisis crítico del entorno: una interpretación comprometida de la realidad, que no es algo forzado, sino consustancial e inseparable a su personalidad. Un cuestionamiento, quizás, más evasivo, más formalmente pictórico, en sus paisajes urbanos y rurales elaborados con trazos de color en blanco y negro, con dicción expresionista -"pinturas negras" que califica la creadora-, resultando estos planteamientos, por el contrario, ya más directos e incisivos, más explícitos, cuando incide en imágenes de clara denuncia social. Básicamente con el apoyo de los lenguajes audiovisuales y la fotografía.


Art Aretoa

Puede verse una muestra de su obra en la sección Art Aretoa del número 398 de la revista Euskonews.


  • Catálogo Txaro Arrazóla. T.N.T, Sala Olaguíbel (Soportales Plaza España), Ayuntamiento de Vitoria, 12-29 Septiembre, 1991
  • SÁENZ DE GORBEA, Xabier. Catálogo I Anual Amárica, Sala Amárica, Diputación Foral de Álava, Vitoria, 10 Noviembre-12 Diciembre, 1993
  • SAN MARTÍN, Javier. "Diez años de exposiciones (1980-1990)". Pintores Vascos en las Colecciones de las Cajas de Ahorros, Bilbao Bizkaia Kutxa, Gipuzkoa Donostia Kutxa, Vital Kutxa, Vol. VIII, San Sebastián, 1996, pp. 72 y 118-119.