Militarrak

Zaratiegui Celigüeta, Juan Antonio de

Militar carlista navarro, autor de Vida y hechos de don Tomás de Zumalacárregui (Madrid-París, 1845), que recoge los tres años que fue secretario y ayudante del generalísimo del Pretendiente, nacido en Olite en 1804 y muerto en Madrid en 1870.

Tras ejercer diversos oficios (escribano, comerciante en Caparroso), ingresa en una partida realista a las órdenes del general Quesada con el que hace la campaña anticonstitucional de 1820 a 1823. Desde entonces hasta 1832 sirve como capitán en Madrid y Zaragoza, en el regimiento del que era coronel Tomás de Zumalacárregui y como secretario del general Santos Ladrón de Cegama. Al estallar la guerra civil en noviembre de 1833, se incorpora a la partida carlista de Huralde en Los Arcos (Navarra) y es destinado poco después como ayudante general de Zumalacárregui. Muerto éste en Zegama (Gipuzkoa) tras ser herido en el sitio de Bilbao en 1835, toma parte en las acciones de Puente la Reina y Mendigorría y es ascendido a brigadier, confiándosele la Segunda Comandancia de Navarra.

Tras diversas acciones que le valen honores y condecoraciones, es nombrado mariscal de campo por la victoria de Larraga. Fue comandante general interino de Navarra, sustituyendo al general Francisco García. En julio de 1837, el Capitán General de Vascongadas, Uranga, confía a Zaratiegui el mando de una expedición auxiliar a Castilla para intentar coger a Espartero, entonces en Aragón, entre dos fuegos. Parte el 20 de julio de Galbarín con seis batallones (2 navarros, 2 guipuzcoanos, un valenciano y un castellano) y con dos escuadrones de caballería. Tras vencer a la Legión portuguesa en Zambrana entrando en Castilla por La Rioja y Burgos, uniéndose allí a la expedición procedente de Bizkaia al mando del brigadier Goiri.

A pesar del hostigamiento liberal al comenzar agosto, triunfante en Roa y Peñafiel, entra en Segovia asaltando la ciudad y consiguiendo la rendición del alcázar, que se había hecho fuerte. Allí emite moneda con la efigie de D. Carlos y organiza el batallón de Cazadores de Segovia. Entra posteriormente en La Granja y se paseó triunfalmente por Burgos (Aranda, Salas de los Infantes, Lerma) entrando en Valladolid, Tordesillas, Dueñas, llega a Medina del Campo. Llamado por el Pretendiente para tomar Madrid, por desarreglos internos de las fuerzas carlistas, éstas son derrotadas en Retuerta, retirándose el cuerpo expedicionario a Navarra. Zaratiegui es por esto detenido en Urkiola y encarcelado varios meses. Dice a este respecto el Príncipe Lichnowsky:

"Una negligencia imperdonable, una inercia increíble que presidió todas las operaciones de aquel tiempo, he aquí la causa de nuestras pérdidas y no Zaratiegui y Elío, indignamente calumniados y encarcelados injustamente cuando volvimos a las provincias vascongadas".

Liberado, es nombrado ayudante de campo de Carlos María Isidro con el que, tras el Convenio de Bergara, vive en exilio en Francia, siendo allí donde escribe y publica su biografía de Zumalacárregui. Vuelto en 1849 -por una amnistía de Isabel II- a España, le son reconocidos los grados obtenidos en el campo carlista, siendo honrado luego con más honores que le otorgó la Reina. En 1868 es ascendido a Teniente General y nombrado Director General de la Guardia Civil. Tras la revolución "Gloriosa" de septiembre de 1868, ya anciano, ofrece sus servicios a Carlos VII quien le encarga del levantamiento de Andalucía como Capitán General de Sevilla y Granada, muriendo antes de conseguirlo.