Lexikoa

VASCO

Los vascos: generalidades. A lo largo de esta Enciclopedia han ido engarzándose múltiples voces referidas a los vascos, como pueblo y como sociedad, que el lector hallará siguiendo sus secuencias y sus propios intereses. A título orientativo sugerimos algunas de ellas:

Sobre la tierra vasca, regiones naturales, recursos, flora y fauna. v. ESPELEOLOGIA, GEOGRAFIA, GEOLOGIA, INDUSTRIALIZACION, MAPA, PAISAJE, PALEONTOLOGIA, URBANIZACION, VEGETACIÓN y ZOOLOGIA.

Sobre orígenes de los vascos, etnia vasca, peculiaridades demográficas y genéticas, etc. v. EUSKALERRIA, PALEOPATOLOGIA, PREHISTORIA, PROTOHISTORIA, ROMANIZACION, POBLACION y RAZA.

Sobre las lenguas habladas en Vasconia v. EUSKERA, GASCON, LINGUISTICA, ROMANCE, SEXO y UNIFICACION.

Sobre cuestiones de identidad grupal v. IDENTIDAD, IKURRIÑA, MONEDA, NACION, NOMBRE, VASCO-CANTABRISMO, VASCO-IBERISMO, VIAJERO y ZAZPIAK BAT.

Sobre aspectos artísticos, son tan abundantes las voces que nos limitaremos a llamar la atención sólo sobre DANZA, LITERATURA y MUSICA.

Sobre la sociedad vasca pasada y presente v. ARISTOCRACIA, MUJER, NIÑO, NOBLEZA, RETRACTO GENTILICIO, SEGURIDAD SOCIAL, SEÑORIO, SOCIEDADES POPULARES, TRADICION y TRONCALIDAD.

Sobre el mundo de las creencias v. MITOLOGIA, RELIGION y SUPERSTICION.

Sobre el terreno de las instituciones e ideas políticas v. CARLISMO, GOBIERNO VASCO, LIBERALISMO, NACIONALISMO, PACTISMO, PARTIDOS (Sistema de), SOCIALISMO.

Los deportes, tanto tradicionales como contemporáneos, pueden encontrarse en su respectiva voz. v. PELOTA o FUTBOL.
Vasco, wasco, basco. La v de palabras francesas, gasconas o castellanas, pasadas al vasco se ha venido convirtiendo usualmente en b. Hasta voces como Valtierra (de valle) y Berantevilla (de villa) las vemos escritas Balterra (siglo XII) y Berantebilla (1110). Otras veces se ha convertido en f, sonido para el cual no se siente tanta repugnancia como para la v. Esta última no existe en vasco y es difícil probar que haya existido nunca. El área anti-v, en mayor o menor grado, cubre toda la zona de prehistoria originariamente protovasca: Gascuña, Vasconia, Pirineo catalano-aragonés, Languedoc y Castilla la Vieja. En cambio, la u vasca, colocada entre vocales, o precediendo a la vocal a, en ua, ya no es una pura u sino que tiene algo de consonante al estilo de la w inglesa. Este sonido vasco es el que luego ha debido pasar a v, como en Nauarra y Navarra, uasco y vasco. Modernamente algunas palabras en esa situación llegaron a hacer b cuando la confusión de este tipo de w y b fue total: gau + a = gaba; santu + a = santuba; Pau y Pabe; zuen y zuben; aua y aba. Es posible que las formas vasco y basco, Vizcaia y Biscaia, vascones y bascones tengan precisamente ese origen. Que existe un período de confusionismo ortográfico, v y b, no cabe duda. Durante él se usan indistintamente y sin regla fija. Uhlenbeck y Gavel, con razón, rechazan todo valor fonético real a esas grafías. Este período de confusionismo debería delimitarse. Ya en los siglos X, XI y XII, está en pleno apogeo: Coexisten Aldaba (1102) y Aladava (1112), Borova, Borovia y Borobia (a. 1103, 1127 y 1129). Vemos Vaigorri, Vart, Viliturri, Bidangoz, Arçavalçeta y Avarçuça (doc. siglo X al XII) por los actuales Aldaba, Borobia, Baigorri, Huarte, Biliturri, Vidangoz, Arabalzeta y Abarzuza. En pleno siglo XVI (Landuchio, Garibay, etc.) usan al parecer indistintamente ambas grafías para una misma palabra. La confusión de v y b en los documentos vascos, leoneses y castellanos alcanza, según Pollitzer, hasta un 48%. El período de distinción, pues, debió de ser muy anterior.

Citas históricas de uasco, vasco, wasco, basco; vascón, wascón y bascón. Las referencias más antiguas se remontan ya a casi un siglo a. de J. C. y se deben a autores latinos y griegos, que distinguían perfectamente los sonidos v y b. Los griegos escribieron con ou- inicial los nombres que los latinos empezaban con -v. Así, pues, vascones y ouascones se corresponden exactamente: Valencia de Mela es Oualencia de Ptolomeo y Vascones de Salustio es el ouascones de Estrabón. Quien primero nombra a los vascos es Tito Livio en el año 77 a. de J. C. Le sigue Salustio (año 75 a. de J. C.), Varrón (a. 50 a. de J. C.) todos con la forma vascones. Todos los autores latinos posteriores, desde Silio Itálico, que nombra al vasco, en cuatro ocasiones, hasta Venancio Fortunato (año 580 d. de C.) que escribe también vasco, usan el nombre con v (vasconum, vascones, vascón, vasco, vasconis, Vasconias, Vasconiae). Los autores griegos escribieron Ouasconom, ouascones, tanto Ptolomeo como Estrabón y en armonía con los latinos. A partir de Gregorio de Tours, año 587, que usa wascones por primera vez, se sigue usando hasta el siglo VIII, no sólo por los autores francos sino también alguna vez por los hispanos. Durante la Edad Media unos autores usan v y otros w; tanto hispanos como franceses: wascorum (El Pacense), Wasconia (Baudemundo), wasconum (obispo Tajón, Rodrigo X. de Rada), wascones (El Salmanticense, Fredegario), wasconum y wascones (Eginardo), wasconum (poeta Saxo) y ambas formas, wasconum y vasconiae (Obispo don Julián). Solamente Idacio, El Turonense, San Isidoro, y el Biclarense usan vascones, Vasconias y Vasconiam con v. Los autores árabes escriben con -b o con u-. Tales, Al-Baxkenex, Al-Baxconex (Ibn Adhari), al-Baskunisi, baskunis (Ibn Hayyan, El Yacubi, Yacut). En cambio Al Masudi nos da uasxcones y uascones. Al vascuence se le llama Bashkiya. El mapa del siglo X del Beato de S. Severo dice Uvasconia. Comienza la reconquista con la irrupción de vascos y asturianos por todos los ámbitos peninsulares. Los nuevos nombres conmemorativos de nuevas poblaciones repobladas por euskaldunes se forman en gran parte en el apelativo Báscones, con b. Hemos de destacar que los más cercanos a Euskalherria, los primeros fundados, se escriben con b-. Todos ellos en las provincias de Burgos, Soria, Asturias y uno en Galicia. En cambio, los más lejanos, cuando la reconquista iba muy avanzada, se ven con v-, como los de Galicia, Portugal y Toledo. La regla no es rígida, pues la vacilación v y b puede más. En 950 aparece Villa Vascones cerca de Burgos, con v. Al primer grupo pertenecen: Villabáscones, Bascuñuelos, Basconcillos, Báscones, Bascuñana, Bascos y Bascois, este último en Galicia. Podemos citar del segundo, Vascos, Vascons, Vasconcellos y Vascao en Portugal; Vascos en Toledo. Como transición, observamos en León, que en el siglo XI, existía Uascones también denominada Villa Uascon. Estos datos parecen indicar que la b- se debe a influencia vasca en tanto que la v- la adoptan los que realmente la pronuncian y distinguen. A todas partes habría llegado, bajo la forma wascones, de donde se originarían unas y otras. Dos monumentos legales, el Fuero de Navarra, del siglo XIII, y las Ordenanzas de Huesca, de un siglo más tarde, nombran al bascuenz, el primero, y al banscuenç, el segundo. Otro doc. de 1276 cita el bascuentz de Beeriayn (Nav.). Parecería que las citas más antiguas hubieran sido uasco, vasco y vascones, luego wasco y wascones, para terminar en bascones, pero no es así. Existen dos monedas escritas en alfabeto ibérico con el título de baskones y barskones. Como se ve la oscilación entre v y b es en unos casos antigua y en otros, no, y se remonta, por lo menos a los comienzos de la época romana. En conclusión podemos deducir que la tendencia a escribir con v- es propia de los latinos, la tendencia a escribir con w es de los germanos, y la tendencia a escribir con b es de los iberos, árabes y vascos romanizados. Detrás de estas exteriorizaciones escritas existía, indudablemente, el modelo oral que no sería exactamente ni v, ni w, ni b. Resumiendo, todas estas variantes serían creación de iberos, celtiberos, romanos, godos, francos, árabes y vascos romanizados. El euskaldun neto ni las empleó ni se enteró de su existencia como ha ocurrido hasta casi nuestros días. No conoció otra cosa que el nombre único empleado en su lengua: euskaldun, en la forma que tuviera en esa época.

Bernardo ESTORNÉS LASA
Como se apunta en la voz NOMBRE de esta Enciclopedia, se desconoce, hasta bien entrada la Edad Media, el nombre indígena que los vascos se otorgaron a sí mismos. Unicamente se conoce, pues, el exónimo, apelativo que "los otros" utilizaron para designarlos.

El gentilicio "vascon". El gentilicio castellano actual vasco deriva del latín (también en transcripción griega) uasco , tema en -n, oblicuo vascon-, plural vascones, todos ellos acentuados en la sílaba inicial (váscon, váscones), bascli en síncopa. A este respecto advierte Michelena (1984) "no debemos olvidar que el texto no está en romance, de modo que lat. uasco es diferente hasta por la forma de cast., etc., vasco" y que "en latín no es sino el caso recto, desprovisto conforme a un esquema frecuente en esa lengua de la nasal de otros casos, entre los cuales se cuentan todos los del plural, incluido el nominativo-vocativo". Los cronistas grecolatinos describen a Euskal Herria como una tierra dividida en circunscripciones tribales (vascones, várdulos, caristios, autrigones). A la caída del Imperio, los diversos cronistas aluden a todo este conjunto como Vasconia y como vascones a sus habitantes. Este es el más antiguo de los gentilicios conocido que, como advierte Tovar (1987), "no es palabra perteneciente al euskera, a no ser con la hipótesis etimológica que la saca de basoko ``de la montaña'' (sic; ``baso'' es bosque), como recoge Humboldt de autores vascos anteriores".

Ruptura de la unicidad onomástica. La aparición del Reino de Pamplona en el s.IX romperá esta unicidad; al aparecer en la documentación la Vasconia peninsular como "Pamplona", la denominación Vasconia (> Wasconia > Gascuña) persiste, hasta muy avanzada la Edad Media para designar a la Vasconia aquitana y sólo a ésta. No deja de ser curiosa, sin embargo, la designación que hace el anónimo de Rávena (s. VII) del área de dominio de Pamplona como Spanowasconia (Caro Baroja, 1943: 131). Pese a ello, la designación vascones va a desaparecer en la vertiente Sur de los Pirineos, salvo en los cronistas musulmanes (bascuni) o en los cronistas latinos que utilizarán, aunque raramente, la voz con un significado de fuerte connotación idiomática ("basconea lingua", Leire, 1060). Ya Aimeric Picaud distingue el "tellus basclorum" del "tellus navarrorum", este último a partir de Orreaga (Vieillard, 1940: 2o y 26). La toponimia conservará pese a ello el recuerdo de los vascones, ej. Villabáscones a la vera del Arlanzón, cerca de Burgos.

La voz romance "b/vasco". Al nacer los romances a ambos lados de los Pirineos, los grecolatinos "vascón"/"Vasconia" darán origen a diversos derivados. En territorio aquitano, los textos francos utilizaron una W- general frente a la V- característica de las fuentes visigóticas. De ahí que al Norte de los Pirineos surgieran Guasconia, luego Gascuña, y gascón. Al Sur, sin embargo, como consecuencia del betacismo generalizado en los romances influidos por el euskera (que no distingue los sonidos v y b) predominarán las formas en b. Basco/vasco/vascos será la designación habitual que reciban los navarros de Ultrapuertos (Tierra de Bascos en Garibay y multitud de citas, "navarros de Vascos" en otras) y, en general, los de la antigua Vasconia aquitana, en la documentación del Reino de Pamplona y Navarra, ej. la donación de Teobaldo II (1269) a los frailes de Grandimont "datum apud Belin in Basconia". Poza en 1587 dice que "cuando ocurrió lo de Arracillo ya estaban domados los vascos y bárdulos, naciones que en nuestra era se llaman navarros y guipuzcoanos" (Poza, 1959). Todavía en 1638 Oihenart habla de "gascones et vasci". Por otro lado, bascongado será un adjetivo idiomático nuevo que designe generalizadamente a los vascoparlantes del área surpirenaica, adjetivo acompañado de la palabra basquenz/vascuence para la lengua privativa (ej. Fuero de Navarra). La incorporación de las tierras cantábricas de la Corona Navarra y de Alava a la Corona Castellana y la persistencia del euskera junto a los romances servirán para recalcar la irreductible característica idiomática de Euskal Herria. Con el surgimiento del cantabrismo a ello se añade una doctrina sustentadora de un status peculiar (los fueros). La tierra de los bascongados o euskaldunes recibirá denominaciones tales como Cantabria, Nación bascongada, Navarra y Vizcaya, etc. y sus habitantes serán denominados "cántabros", "vizcainos", "navarros", etc. Sólo como arcaismo culto sobrevivirán "Vasconia" y "vasconum" en Oihenart y Dechepare respectivamente, y sólo como excepción veremos el adjetivo "vasco" en las "Bienandanzas" de Lope García de Salazar (Caro Baroja, 1945) en contraposición a "latinado". La regla es que la palabra vasco no exista aún en el s. XVIII para denominar a los vasco-españoles (Tovar, 1987) y, como recoge Michelena (1984), "salta a la vista que Larramendi necesitaba un nombre como vascos y no lo había entonces con esa referencia" por lo que "al no querer hablar de ``vizcainos'', de cuya extensión a otros vascos abominaba como es bien sabido, tenía que ampliar la esfera de aplicación de ``bascongados'', ya de suyo desdibujada".

Basque, baskischen, vasco. La introducción del vocablo vasco en el País Vasco peninsular es tardía y "parece, pues, venir de Norte a Sur, lo que se confirmaría con el uso francés y acaso por el occitano" (Michelena, 1984) "bascou", "basque". "La forma basque --coincide Tovar, 1987-- yo creo que hay que ponerla en relación con la declinación del antiguo francés y de muchos de los dialectos de Galia". Basque emigra de la mano de los escritores francófonos prenacionalistas de finales del s.XVIII, principalmente Bela, Sanadon (1785) y Dominique Garat, prendiendo en el exiliado J.A. Zamacola (1818). La guerra carlista será su mejor pasaporte, introduciendo también las versiones alemana e inglesa. Como adjetivo referido a todo el País, separando a veces a Navarra como entidad jurídica diferenciada, englobándola de forma expresa otras, aparece en los siguientes autores al tratar la primera carlistada:

- Revista "Gentleman Magazine" (1833?1839). "Basque Country".
- Chaho (1836, "Voyage en Navarre pendant l'insurrection des basques".
- Revista "United Service Journal" (1836 y 1838). "Basque Country".
- Viardot (1836), "Navarre et les Provinces Basques".
- Henningsen (1836). "Navarra and the Basque Provinces". Stephens (1837). "the Basque Provinces".
- Herbert (1836), "Basque Provinces."
- Lord Carnarvon (1836). "Basque Provinces" (trata principalmente de Bizkaia pero dedica varios párrafos aparte a Navarra).
- Bois-le-Compte (18.36), "Provinces Basques (Alava. Guipuzcoa. Bizcaye et Navarre)".
- Wilkinson (1838). "Basque Provinces".
- Anónimo (1838). "le province basque colla maggior parte della Navarra".
- Crocker (1839). "Basque Provinces of Spain".
- Hornbrook (1840). "Basque Provinces".
- Barres du Molard (1942). "la Navarre et les Provinces Basques".
- Durricu (1843). "les provinces basques".
- Loning (1844). "Die Fueros von Navarra und des Baskischen Provinzien Alava ...".
- Belsunce (1947). "des basques".
- Michel (1859). "Pays Basque".

Salta a la vista que la denominación vasco, basque, baskischen es ultrapirenaica; frente a la frecuencia del "vascongado" en el habla castellana, País Vasco sólo lo vemos, durante este período, en la "Revista de Madrid" (1841). Durante el siguiente, aparece el adjetivo vasco-navarro y éuskaro. Navarro Villoslada titulará su célebre novela "Amaya o los vascos en el siglo VIII" en 1877 pero el vocablo sigue en minoría frente al robusto "bascongado" y los citados "éuskaros" y "vasco-navarros" hasta entrado el nuevo siglo. "Los vascos de España, en vez de decir, como en castellano, "País vascongado, lengua vascongada (vascuence)", dicen más bien: "Pueblo vasco, Academia vasca, Estudios vascos". No se puede ver en esas expresiones más que galicismos" comenta Saroihandy (1924).

Vascos y navarros. Al comenzar, pues, el s. XX puede decirse que el término vasco ha sustituido a sus predecesores en todas aquellas áreas del país en las que el nacionalismo aranista lo ha hecho suyo, incluso en Alava en la que éste apenas halla eco hasta los años 20 pero existe una memoria histórica conjunta; no así en Navarra, entidad jurídicamente diferenciada, en la que nunca acaba de cuajar como cualidad ciudadana general tras haber desaparecido como designación otorgada sólo a los "bajonavarros". Al discutirse en 1931 en el seno de la Comisión de Autonomía de la Sociedad de Estudios Vascos la designación de la comunidad autónoma cuadriprovincial (Alava, Gipuzkoa, Navarra y Bizkaia) contemplada en el Anteproyecto solicitado por los ayuntamientos, surgen claramente las discrepancias entre los navarros no nacionalistas y el resto de los componentes de dicha comisión: "El Sr. Beunza (navarro carlista) manifestó su disconformidad con el enunciado de Estado Vasco que silencia la personalidad de Navarra y que él no asumiría la responsabilidad de que el Estado se titulase vasco en vez de llamarse vasco-navarro, como a su juicio debiera ser designado. Hicieron análogas manifestaciones los señores Oroz (navarro no nacionalista vasco) y Aizpún (navarro, no nacionalista, conservador). El Sr. Cunchillos (navarro nacionalista vasco) expuso su opinión de que ese recelo, del que parecían hacerse eco los señores citados, si bien tuvo antes realidad, podía hoy considerarse inexistente, ya que serían muy contados los Ayuntamientos que presentasen objeciones..." (Estornés, 1990). El Anteproyecto fue aprobado finalmente, incluso por los navarros, pero, como se sabe, naufragó en su difícil discurrir hacia las Cortes contituyentes. Destaquemos, sin embargo que fue aprobado, con calurosas recomendaciones y ligeras variantes entre las cuales la de cambiar el nombre del Estatuto titulándolo vasco-navarro en vez de vasco, por la Comisión Autonómica creada el 13 de mayo de 1931 por la Diputación navarra. Y que la Asamblea de 267 Ayuntamientos de Navarra lo aprobó el 10 de agosto de dicho año contabilizándose 229 ayuntamientos a favor del mismo. Con posterioridad, todos los textos estatutarios republicanos, conjuntos o triprovinciales, llevaron adosado el adjetivo vasco y ninguno de ellos tuvo, por una u otra razón, éxito en Navarra. Durante el período franquista el adjetivo vasco refuerza en Navarra su nueva carta de naturaleza: "vasco" ocupa el espacio semántico que dejara el viejo término "v/bascongado", como sinónimo de "vascoparlante". En aquellas zonas en las que el euskera va desapareciendo, los vascoparlantes son denominados "vascos", como si de una especie en extinción se tratase. Asimismo, el adjetivo asume connotaciones políticas nacionalitarias. La aprobación en 1979 del Estatuto de Gernika sin Navarra marca un nuevo jalón. El nuevo ente triprovincial, al que Navarra puede adherirse, pasa a denominarse "Euskadi o País Vasco". La no adhesión del ex reino y la creación en 1982 de la Comunidad Foral de Navarra consagra una nueva barrera jurídica entre "vascos" y "navarros". v. NAVARRA. Euskal Herria, comunidad histórico-antropológica pasa a ser, en los años que siguen, un referente simbólico-cultural poblado por "vascos"/"basques" y "navarros".

Vasco, como nombre y apellido personales. Al margen de su utilización como gentilicio, el vocablo vasco ha servido también como apelativo de procedencia, de la misma forma que "asturius", "castellano", "soriano", "catalán", "francisco", "navarro", etc. Hallamos (Martín, F., 1987) el nombre personal Vasconius, en vocativo Vasconi en una inscripción de Oretum (Granatula, Ciudad Real) del s. IV. Wasco referido al año 812 en la "Histoire de Languedoc" (t. II, Pr. col 73) , el gentilicio quidam wasco Lupus del año 819 de la "Vit. Centulli cognomento...", el nombre de mujer Vasca en el cartulario de Liébana, etc. Ha sido frecuente, como recoge Menéndez Pidal (1929), que lo atribuye a influencia vasca, en la región galaico-portuguesa; así uno de los historiadores y genealogistas gallegos más conocidos del s. XV, Vasco da Ponte, el obispo abulense, de origen gallego, Vasco de Quiroga, el navegante y descubridor portugués Vasco da Gama, el extremeño Vasco Núñez de Balboa, y frecuentes patronímicos actuales de Galicia, como Vázquez. Al margen de esta área, están Vasco Díaz Tanco, de Fregenal de la Sierra, Eusebio Vasco Gallego, de Valdepeñas, Vasco Porcallo de Figueroa, de Cáceres, José Vasco y Vargas, de Ronda. No olvidar tampoco el muy corriente Vasconcellos portugués. Todos estos nombres y apellidos emigraron a América. Según Julio Caro (1985) puede tratarse de un epónimo "que se daba como el del antepasado de un grupo sin que esto quiera decir que no tuviera, además, una significación distinta".

Vasco, como topónimo. Puede citarse una aldea de este nombre en Santa María de Trubia (Oviedo), un despoblado en Toledo de nombre Vascos (v.), Bascuñuelos en Burgos, Vascoes en Portugal, prov. de Miño, Vascoeuil en el dep. de Eure (Francia) y Vascon en Treviso (Italia). La constitución de topónimos de raíz vasc- es frecuente en la América postcolombina.
  • BASAS, M. «La palabra "vasco", como nombre y apellido», El Correo español-El Pueblo Vasco, 18 de julio 1971
  • CARO BAROJA, Julio. Los pueblos del Norte de la península ibérica, Madrid, 1943; -. Materiales para una historia de la lengua vasca en su relación con la latina, Universidad de Salamanca, 1945; -. Los Vascones y sus vecinos. San Sebastián: Txertoa, 1985 ECHEGARAY, Bonifacio de. «Vascos" y "vascongados"». Bulletin Hispanique, 1943, 45
  • ESTORNÉS ZUBIZARRETA, Idoia. La construcción de una nacionalidad vasca. El autonomismo de Eusko-Ikaskuntza (1918-1931). Eusko Ikaskuntza, San Sebastián, 1990
  • MARTÍN, F. «Un "Vasconius" del siglo IV en la Oretania», I Congreso General de Historia de Navarra, 2 Comunic., Príncipe de Viana, Pamplona, 1987
  • MENÉNDEZ PIDAL, Ramón. (2a ed.): Orígenes del Español..., Madrid, 1929
  • MICHELENA, Luis. «Los vascos y su nombre», Revista Internacional de Estudios Vascos, enero-junio, 1984
  • POZA, A. de. De la antigua lengua de las Españas, Minotauro, Madrid, 1959
  • RAMÍREZ SÁDABA, J.L. La onomástica de los vascones. Autóctonos e inmigrantes, "II Congreso Ge. de Ha de Navarra", 1992 Anejo 14, Príncipe de Viana, Pamplona
  • SAROIHANDY, J. «El vascuence en el "Collège de France». Revista Internacional de Estudios Vascos, 1924, 15
  • TOVAR, A., «Etimología de "vascos". Una explicación del subfijo -en». Boletín de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, 1946, I; -. Vascos, vascones, euskera, FLVED, 49, 1987 en-junio
  • VIEILLARD, J. Le Guide du Pélerin de Saint Jacques de Compostelle, Macon. 1940.

Idoia ESTORNÉS ZUBIZARRETA
Buque mercante construido en 1926 en Glasgow por encargo de la naviera Pinillos. Rebautizado «Garbi» por el Gobierno de Euzkadi en 1936, navegó como buque auxiliar de guerra, por aguas cantábricas y europeas, siendo desguazado en 1969.