Militarrak

Bela, Jean-Philippe de

Caballero suletino nacido en Mauleón, de familia modesta, en el año 1709 y fallecido en Pau hacia 1796.

A los 18 años marcha a Grenoble en busca de aventuras, y entra a formar parte del ejército francés como artillero. Pronto asciende a cadete. Reta a duelo al capitán de su regimiento por haberle recriminado; esto provoca su encarcelamiento y juicio sumarísimo, cosa que no se lleva a cabo porque huye de la prisión forzando los barrotes de la ventana del calabozo. Viste durante un tiempo el hábito de monje, e ingresa en un convento, mas constatando su escasa vocación, deja los hábitos y viaja a Alemania, donde ingresa en el cuerpo de guardia del rey Augusto III de Sajonia. No le agrada el carácter alemán, por lo que marcha a Suecia. En este país trabaja en calidad de teniente de ingeniero de los ejércitos. Su afición al dibujo y a las matemáticas le llevan a diseñar fortificaciones de importancia.

En 1733 se abre la guerra de sucesión de Polonia en la que Francia y Suecia apoyan a Estanislao Lesczinski y Rusia a Augusto III de Sajonia. Al ser Polonia invadida y dividida, Bela es enviado con las tropas de un regimiento de dragones y se une a los defensores de la independencia polaca. Defiende la villa de Dantzig, con el grado de capitán de dragones; durante el encarnizado ataque ruso, logra Bela salvar al rey Estanislao de Polonia que se disfraza de pastor. Los defensores de la ciudad son pasados a cuchillo de lo que el suletino logra librarse por haber caído prisionero; luego huye de la prisión. El rey Estanislao se acoge al ejército francés, por lo que Bela se retira a su tierra natal, habiendo recibido antes un diploma de agradecimiento del rey polaco, nombrándole capitán de su guardia real y siendo ascendido a teniente coronel de dragones en Metz (1734). Después de un tiempo de descanso, pelea en Bohemia junto al mariscal de Francia Belle-Isle, luego en Flandes y Alemania.

En 1745 siendo teniente coronel y cuando cuenta 36 años, el rey Luis XV, le encomienda la formación de un ejército formado exclusivamente por vascos, para lo cual recorre las montañas y reúne un regimiento de mil cuarenta y seis hombres, quienes se dedican generalmente a la conquista de terrenos montañosos. Su insignia es una bandera azul, con la cruz de San Andrés en plata y las armas del reino de Navarra en el centro. Es el célebre cuerpo de "Cantabres Volontaires", del que Bela será el coronel. El Royal Cantabre fue disuelto en 1749. Bela retó a duelo a un individuo que le acusó de malversación de los fondos de este cuerpo. Tuvo un juicio ante el Tribunal de Mariscales de Francia que lo condenó a 6 meses de reclusión, aunque su acusador tuvo que retractarse. Por ello, Bela dejó la carrera militar y se dedicó a la investigación histórica, a escribir sus Memorias Militares, a defender pleitos, a desempeñar diversos cargos públicos con extraordinario celo, en resumen, a desplegar una gran actividad. En 1748 publicó sus Exercices et évolutions à l'usage du régiment Royal Cantabres.

Era también un hombre de gran erudición como lo demuestra el gran número de manuscritos, títulos, memorias y gran cantidad de documentación que dejó, así como una Historia de los vascos desde su origen hasta 1748, a la que dedicó 30 años de trabajo, y que está dividida en 12 libros que comprenden la historia de las siete provincias vascas más un diccionario de dialectos del euskera con las palabras equivalentes en hebreo, griego, céltico, armórico, árabe, latín godo-alemán, español e italiano. Tropezó Bela con dificultades para imprimir su ingente trabajo y se lo debió de entregar al benedictino Dom Sanadón -que sería más tarde obispo constitucional de la diócesis-. Este extractó la obra bajo el título de Essai sur la noblesse des Basques ..., editada en Pau en 1785. Parte del manuscrito de Bela fue publicado por Clément Simon (La Société béarnaise au XVIIIº siécle del Barón de Laussat, publicado por Lespy, p. 22). El extracto de Sanadon fue traducido al castellano por Diego de Lazcano y publicado en Tolosa en 1786. Otra traducción fue hecha por José Gironde, que editó su versión en 1858. Los originales se hallan en la Biblioteca Nacional de París. Sus Memorias Militares fueron publicadas por Chaho en el Ariel (1846) y por Duceré en 1896, con una biografía del autor realizada por J. de Jaurgain.

Llevado por su interés hacia el progreso material de sus conciudadanos, tradujo al euskera diversos trabajos sobre agricultura y economía, que el Intendente de turno se negó a publicar a costa pública. También intentó por diversos medios obtener un pequeño monopolio de tejidos de lana para Mauleón, pero sus propuestas le fueron denegadas por el Intendente; el taller de manufactura que organizó funcionó hasta cuatro años antes de su muerte. Como se ve, su reingreso en la vida civil no significó que abandonara sus hábitos de luchador. Santa Engracia tuvo en él a un ardiente defensor en sus litigios, incluso sangrientos, con la comuna de Lanne. Patrocinado por el conde de Troisvilles, ya que no poseía una salha, ingresó en los Estados de Zuberoa el 27 de abril de 1767 como miembro de la nobleza. A partir de este momento la hoja de servicios del caballero Bela se empaña en relación al país.

Como miembro del estamento noble estuvo directamente implicado en el complot nobiliario que desembocó en la expulsión de los miembros del Tercer Estado en 1770. Más tarde, en enero de 1774, adquirió los derechos reales sobre una gran parte de Zuberoa -Laruns, Mendibieu, Berrogain, Arrast, Larrory, Larrebieu, Moncayolle, Hôpital-St-Blaise, Sainte-Engrâce y Larrau-, a cuyos habitantes conminó a que reconocieran sus derechos señoriales sobre caza, rentas, honores, etc., cosa que consiguió durante un par de años hasta que la alienación fue revocada por los Estados. Al sobrevenir la Revolución, Bela fue desposeído de más de la mitad de su fortuna, aunque no parece que fuera molestado personalmente y no emigró. Su manía de grandezas le llevó a inventar un árbol genealógico falso, en el que resultaba emparentado con los nobles Vélez de Medrano de Navarra, a favor de cuyos descendientes firmó un testamento el 1 de marzo de 1793. Ref. Michel Etcheverry: "Le chevalier de Bela dans sa retraite", Eusko Jakintza, 1948, pp. 463-537· Urrutia: "Notas biográficas", Euskalerriaren Alde, 1927, p. 154.