Monarquía y Nobleza

Berenguela

También Berengaria. Reina de Inglaterra entre 1191-1199, esposa de Ricardo Corazón de León, hija de Sancho VI el Sabio y hermana del futuro Sancho VII el Fuerte y de Blanca.

Su matrimonio con el rey inglés entrañaba una turbulenta trama de intereses políticos. Ricardo se había prometido con Alicia, hermana del rey de Francia, Felipe Augusto, pero se enteró que dicha dama había mantenido relaciones íntimas con Enrique II, padre de Ricardo Corazón de León, de las que había nacido una hija, y en vista de la información el joven monarca se negó a cumplir su promesa. Esta negativa enojó al rey francés y estuvo a punto de provocar una guerra.

Aceptado el matrimonio con Berenguela, ésta fue entregada a su futura suegra, la Reina madre inglesa, doña Alienor de Aquitania, enemiga del rey francés. Este matrimonio salvaguardaba a Aquitania y al Reino vasco de Navarra simultáneamente. Del puerto de Marsella habían salido 150 bajeles y 53 galeras bien armadas para tomar parte en la Cruzada de Tierra Santa. En 1191 navegaba en compañía de la reina de Sicilia, Juana, hermana de Ricardo, en la flota que se dirigía a Tierra Santa para tomar parte en la Cruzada contra Saladino. A los dos días de navegación una tempestad dispersó la flota, de tal modo, que la gran nave en que navegaban la reina y la princesa Berenguela, juntamente con otras dos embarcaciones en las que iban el vicecanciller del rey inglés, Roger Malchen, y numerosos caballeros con todas las pertenencias de la casa real, llegaron a Chipre, donde reinaba el Emperador Isaac. La embarcación de Berenguela quedó fondeada fuera del puerto de Limezun. Entretanto los caballeros que se habían atrevido a desembarcar eran hechos prisioneros por Isaac. Ricardo llegó con sus naves, encontrando a las princesas expuestas a los vientos y a las olas. Por tres veces consecutivas pidió al Emperador que pusiese en libertad a los prisioneros. Ante su negativa, Ricardo, en un asalto temerario, se apoderó del campamento del Emperador, lleno de riquezas, que ofreció a San Edmundo, rey y mártir glorioso. Las princesas desembarcaron libremente en el puerto. Los jefes cruzados, enterados de sus proezas, le aclamaron jefe de la expedición.

El día 12 de mayo de 1191, Berenguela casaba con Ricardo Corazón de León, rey de Inglaterra, en Limezún (Limesol), en la isla de Chipre, siendo Nicolás, el capellán del rey, quien ofició el acto del Sacramento y el mismo día el rey la hizo coronar y consagrar reina de Inglaterra, por Juan, Obispo de Lureux, sirviendo en la ceremonia los arzobispos de Apamea y Auxiene (Auch) y el obispo de Bayona, Bernard de Lacarra. La hija del emperador Isaac se rindió, pidiendo perdón, y Ricardo la entregó a la reina Berenguela que la llevó consigo. Relata Hoveden -cronista de la época- que el emperador Isaac, al rendirse más tarde, pidió como única merced a Ricardo que no se le pusiera bajo grillos de hierro. Ricardo entonces ordenó al Chamberlán que fueran construidos grillos de oro y plata y con ellos sujeto y con guardias fue enviado Isaac a Trípoli. Sometida Creta, Ricardo, con su esposa Berenguela y su hermana la reina de Sicilia, llegaron delante de Acre, que capturaron. El marido de Berenguela prosiguió la cruzada, pero hubo de abandonarla a raíz de las sublevaciones de sus estados aquitanos y otros de Francia.

Sancho el Fuerte, hermano de Berenguela, había sujeto a los estados gascones y aquitanos en nombre de Ricardo. Ricardo había sido hecho prisionero del emperador de Alemania, que le retuvo hasta el año 1194. Entretanto la reina Berenguela, la reina de Sicilia y la hija del emperador de Chipre, se refugiaron en Roma por miedo al emperador alemán. Fueron muy bien recibidas por el papa Celestino III y permanecieron en Roma por espacio seis meses. Partieron bajo la custodia del cardenal Mellur, con el que llegaron a Pisa y luego a Génova y Marsella. Aquí les recibió el rey de Aragón, conde de Provenza, que les tributó sus respetos y les condujo a los límites de Tolosa, donde el conde de Saint Guilles, a quien Sancho el Fuerte había combatido, les custodió a través de su territorio hasta llegar a Poitou, donde residieron. Ricardo, una vez libre, entregó a Sancho el Fuerte las tierras de la Baja Navarra, que estaban adheridas a Gascuña. Estas formaron definitivamente parte del Reino vasco. El 8 de abril de 1199 quedaba viuda Berenguela por muerte de Ricardo en el asedio del castillo de Châlus, en Limosin. El arzobispo don Rodrigo celebró en su Historia, "su viudez santa, empleada toda en oraciones y limosnas y ejemplos singulares de santidad con que encendía para la imitación de todas las matronas de la ciudad de Maine, que se le había dado en arras y su entierro en ella".

Del año 1201 tenemos la noticia de que Juan, hermano del difunto Ricardo, había dado satisfacción a su cuñada Berenguela, viuda del rey Ricardo, su hermano, de lo que por causa de dote y mantener su estado se le había señalado, asegurándole por su vida la ciudad de Boyac con su territorio, dos castillos en el condado de Anjou, y mil marcas esterlinas de renta que percibir, la mitad en Londres y la mitad en Normandía, en la ciudad de Cadomo. Fue el acto de convenio en Chinón, junto a Tours, en presencia de Elías, arzobispo de Burdeos y Filipo, obispo de Dunelm. Murió en Le Mans (Anjou), ciudad de la que fue venerada señora, el 23 de diciembre de 1230. Sus restos mortales descansan en la catedral de dicha ciudad, patria de Enrique II Plantagenet, padre de su esposo Ricardo, que a su vez está enterrado en la abadía de Fontevrault, en el vecino departamento de Maine y Loire. Una de las calles de Le Mans lleva su nombre, así como un museo sito en la misma dedicado a etnografía regional, en especial cerámica de Ligron.

  • LIZARRAGA, A. "Los vascos y las Cruzadas". Ekin, Buenos Aires, 1946, p. 58 y sig.
  • IRUJO, Manuel de. "Inglaterra y los vascos". Ekin, Buenos Aires, 1945, p. 35.
  • MORET, José de. Anales de Navarra, Tolosa, 1890, t. IV, pp. 113 y 137.
  • ALTADILL, Julio. "La sepultura de una reina", Boletín de la Comisión de Monumentos de Navarra, 1921, XII, 49-50.