Political Parties

Herri Batasuna

Coalición electoral compuesta, en sus inicios, por los partidos ANV, ESB, HASI y LAIA, además de una serie de personalidades independientes como Miguel Castells, Eva Forest, Telesforo de Monzón, José Bergamín, etc. Se constituyó formalmente cara a las elecciones generales y locales de 1979. Nutre sus filas con elementos socialmente heterogéneos, coincidentes en el apoyo a una opción nacionalista de corte radical y populista. Se define como básicamente popular, y parece impulsar de modo decidido el principio asambleario, aunque para la toma de decisiones existe un órgano gestor conocido como Mesa Nacional.

La base de toda la estructura la componen las Juntas de Apoyo Locales. El siguiente escalón, las asambleas de cada Herrialde. Y como última instancia la Euskal Herriko Batzarre Nazionala o Asamblea Nacional del Pueblo Vasco. La Mesa Nacional -compuesta por 31 miembros, cuatro por cada partido de la coalición y 15 designados por las Juntas de Apoyo (tres por Alava y cuatro por cada una de las tres provincias restantes)- es, en realidad, el órgano de poder y decisión dentro de Herri Batasuna, aunque exista, en teoría, un cierto control por parte de la base, quien puede revocar a sus componentes.

La mayor parte de los elementos que luego compondrán el espectro HB pueden hallarse perfilados en torno a las primeras elecciones del postfranquismo, el 15 de junio de 1977. Por una parte, tenemos al sector más radical de ESB -en especial la rama procedente de ETA-, por otro el movimiento de Alcaldes que reclama "la redacción de un proyecto de Estatuto de Autonomía similar al aprobado por los municipios vascos en Estella, con fecha del 14 de junio de 1931" y, finalmente, como columna vertebral, veremos a la masa de simpatizantes de ambas ETA, promoviendo amplias movilizaciones por la amnistía de sus presos políticos.

La izquierda abertzale se presentará a estas elecciones fraccionada en tres grupos: ESB, ANV y EE, partidos políticos los dos primeros, coalición compuesta por EHAS, EIA y MC el último. Un mes antes de la confrontación, EHAS, fracción del KAS más cercana a ETA (M), y LAIA, retiran sus candidatos de las listas de EE (24 de mayo), preconizando la abstención activa, ante la negativa del Gobierno a proceder a la excarcelación y amnistía de los últimos presos de ETA. La persistencia de EIA -hija de ETA (PM)- en una actitud participacionista, separará, así aún más, a ambas ramas de ETA. Como consecuencia de esta disparidad y de una abstención, seguida sobre todo en las zonas más vascófonas, sólo dos candidatos de EE obtienen un acta: Letamendia y Bandrés, por Guipúzcoa. Las restantes formaciones de la izquierda nacional no alcanzarán ninguna.

La división de la izquierda abertzale ha otorgado, pues, todas las facilidades para el triunfo de la izquierda estatalista -PSOE-. La de las fuerzas vasquistas en Navarra deja el campo libre a las que no desean la integración de ésta en un marco autonómico amplio junto con las Vascongadas. Espoleadas por la amargura de estos resultados electorales, estas formaciones abertzales inician, en los meses que siguen a las frustrantes elecciones, diversas movilizaciones de la opinión pública, tales como la multitudinaria Marcha de la Libertad (verano de 1977) o paralela a la manifestación convocada "pro amnistía, regreso de los exiliados, estatuto de autonomía y legalización de los partidos", que tiene lugar en San Sebastián el 8 de setiembre y que preludia ya, por la violencia de los choques entre grupos de manifestantes, las actitudes cambiantes de los movimientos políticos cara a la reforma del régimen franquista. En líneas generales podría decirse que mientras el PNV se organiza y se presta a protagonizar el proceso estatutista, en la izquierda abertzale hay diversos trasiegos y reacomodos a la situación consistentes en:

- EIA prosigue, aunque sigue proclamándose independentista, su desmarque del resto de componentes de la KAS.
-EHAS se endurece en su posición de rechazo total a todo lo que no sea ruptura con el franquismo. -En el seno de ESB y ANV aparecen fuertes tendencias a rechazar la vía institucional y a buscar alianzas, a cualquier precio, en vista de los futuros comicios electorales que se anuncian como inminentes.

Un viejo nacionalista, Telesforo de Monzón, aparece como el catalizador de la reagrupación de estas fuerzas, mientras ETA (M) proclama claramente que no abandonará las armas, pese a los cambios habidos (elecciones, excarcelaciones, legalizaciones en ciernes). Pese a la confusión y a la división de opiniones que existe en el seno de sus componenentes, el 24 de octubre de este mismo año, los 4 partidos de la izquierda abertzale van a establecer una alianza llamada Mesa de Alsasua basada en los siguientes acuerdos:

  1. Concurrir unida toda la izquierda abertzale a las elecciones municipales y presentar una alternativa nacional y de clase.
  2. Dar carácter duradero a esta alianza y hacerla extensible a otros partidos de izquierda estatales, siempre que éstos acepten la estrategia nacional de la política vasca.
  3. No aceptar ningún régimen que pudiera dejar de lado a Navarra, ni ningún Estatuto de Autonomía que pudiera redactarse antes de las elecciones municipales y a tenor de las elecciones generales del 15 de junio de 1977.
  4. Elaborar un programa con los siguientes puntos: democratización de las instituciones, legalización de todos los partidos, reconocimiento de la soberanía nacional de Euskadi Sur, la no separación de Navarra y mejoras sociales de base (Alternativa K. A. S.). Las finalidades de la alianza son una Euskadi libre, reunificada, socialista y euskaldun. (UZEI, Politika Hiztegia/1, voz "Herri Batasuna").

Sin embargo, tanto en el caso de ESB y ANV como en el de EIA, el ingreso definitivo en la alianza no contará con el respaldo de la totalidad de sus bases. Los dos primeros se verán involucrados por una minoría de líderes; en el caso de EIA, será la dirección recién elegida (8 y 12 de octubre) la que, junto con el resto de EE, rompa de hecho con la Mesa, al aceptar régimen preautonómico (16 de noviembre), con carácter de anterior a las elecciones municipales. El cambio de rumbo del que fuera brioso hijo de ETA (PM) se hace evidente el 18 de enero de 1978, cuando, al eliminar la palabra "independencia" de sus estatutos, el partido es legalizado. En el caso de ESB, el ingreso será, en gran parte, obra de su secretario general, Iñaki Aldecoa, exmilitante de ELA Berri, que gestionará las negociaciones sin conocimiento ni aquiescencia de sus bases. El caso de ANV es similar, con el agravante de haber firmado este partido el compromiso denominado Pacto Autonómico en mayo de 1977. LAIA será acusada, durante los meses iniciales de 1978, de "hombre de paja" de una EIA que juega a estar y no estar en las instituciones.

El Pacto autonómico firmado por los partidos PNV, PSOE, ESEI, PCE, DCV y ANV, comprometía a éstos a constituir los electos de las cuatro provincias una Asamblea de Parlamentarios que elaborara un proyecto de estatuto de autonomía que salvara el derecho de Navarra a acogerse al mismo. Presionado por UCD de Navarra, el Gobierno introducirá la fórmula referendaria previa para el caso de que Navarra (el Consejo Foral) decidiera formar parte del Consejo General Vasco nacido del régimen preautonómico que se decreta el 31 de diciembre de 1977.

Así, mientras las otras tres provincias acceden automáticamente al CGV, Navarra es relegada hasta que se efectúe una hipotética consulta popular (que nunca se llevará a efecto). La Constitución recogerá inmediatamente, consagrándola, esta imposición "navarrista" de corte muy similar a las apelaciones a la foralidad efectuadas por la derecha navarra, en situaciones similares, desde 1841. Ante este desarrollo de las negociaciones, la Mesa de Alsasua se endurece y presenta a todos los partidos una alternativa desesperada de territorialidad que resume así:

"Conseguido ya el reconocimiento del Marco Territorial de Euskadi Sur y ante la regresión que supondría la puesta en vigor de un Preautonómico sin Nafarroa, proponemos que, al igual que los parlamentarios navarros decidirán no incluirse en el Preautonómico, lo hagan los parlamentarios vizcaínos, alaveses y guipuzcoanos, en tanto no se produzca una decisión unánime de incorporación en las cuatro regiones, situación que pudiera producirse tras las Elecciones Municipales."

La alternativa, que marca el máximo punto de inflexión entre partidos posibilistas y fundamentalistas, sólo recogerá la adhesión de los minoritarios EKA, OCE (BR) y LKI. Es en este contexto cuando la legalización de EIA y su entrada en el CGV, deja a la Mesa reducida a los cuatro restantes partidos firmantes de la alternativa. La izquierda abertzale quedará así dividida en dos bloques definitivos: Euskadiko Ezkerra y, desde el 27 de abril de 1978, Herri Batasuna: nuevo nombre de la Mesa de Alsasua. El trasiego de militantes de una a otra coalición durará meses, incluso años. En esta tesitura se entabla la lucha por el poder dentro del periódico "Egin" que, fundado por miembros y cuentapartícipes pertenecientes a toda la izquierda abertzale, acabará siendo férreamente controlado por HB.

La revista "Punto y Hora" pasará también a su órbita, constituyendo, junto con alguna publicación menor, su aparato publicitario más contundente. Ambas coaliciones serán apoyadas por sendas ramas de ETA, a las que no desautorizarán en su escalada sangrienta. Al margen de los dos grandes polos mencionados y rechazando la lucha armada, ESEI, agrupación socialdemócrata compuesta sobre todo por intelectuales, firmante también del Pacto Autonómico y detentadora de un acta -senador Gregorio Monreal- tiene sus días contados.

Mientras se espera la convocatoria de unas elecciones municipales que son siempre aplazadas, Herri Batasuna se perfila como el más firme oponente, junto con ETA (M), de que la autonomía de Euskadi se corte siguiendo los patrones de las elecciones, atípicas, del 15 de junio de 1977. Sus filas irán siendo engrosadas por todos los descontentos de la reforma en marcha. Mientras, y dentro de las pautas de esta misma reforma, llegan las primeras transferencias a la Comunidad Autónoma (21 de julio de 1978), se celebra la primera manifestación antiterrorista (28 de octubre) y el CGV establece los primeros puntos de elaboración estatutaria (14 de noviembre). Los componentes de HB y EIA preconizarán el no en el referéndum constitucional del 6 de diciembre de 1978. Con el no por delante se presenta HB a las elecciones generales y a las municipales más Juntas y Parlamento de Navarra de 1979, obteniendo un inesperado éxito:

Juntas Generales/Parlamento Vasco
AlavaGipuzkoaNavarraBizkaia
---19919

Éxito más fácil de calibrar en las municipales, en las que, sin contar a las concejalías navarras, fruto de coaliciones abertzales unidas, HB obtiene en las tres vascongadas los siguientes resultados:

PNV:870 concejalesPSOE:167 concejales
HB:297 concejalesUCD:129 concejales

El éxito en las elecciones de 1979 sitúa a HB ante una difícil disyuntiva: participar o no en las instituciones emanadas de las mismas. La entrada en los primeros Ayuntamientos democráticos no parece haber ofrecido dudas. No así en los organismos provinciales y supraprovinciales, en torno a los cuales la división de opiniones es evidente llegándose a la contradictoria resolución de entrar en las instituciones navarras pero no en las restantes. De esta forma José Antonio Urbiola llegará a ser vicepresidente del Parlamento Foral y Angel García de Dios entrará en la Diputación que ha de "amejorar" la ley de fueros de 1841.

En las Vascongadas, sin embargo, el criterio que adoptará la Mesa Nacional de HB, pese al abierto participacionismo de miembros importantes como Patxi Zabaleta (secretario general en Navarra de HASI), es negativo: en las Diputaciones los escaños de HB permanecerán vacíos, otorgándose, de esta forma, todo el poder provincial al PNV. De nada servirá la participación de HB de Navarra en el Parlamento y Diputación navarros, por otra parte, ya que la Comisión constitucional del Congreso aprueba, el 21 de julio de 1979, una ponencia del Estatuto Vasco en la que se establece que el ingreso de Navarra sólo podrá efectuarse mediante un plebiscito previo en Navarra y otro, posterior, a nivel de las cuatro provincias, para aprobar la reforma del Estatuto en el que ingresara el nuevo componente. Desde lo alto de sus más de 200.000 electores, HB se define como resueltamente rupturista:

"Herri Batasuna ha sido y sigue siendo organismo fundamental en la lucha contra la reforma. Hemos hecho de la coalición el aglutinante de amplios sectores del pueblo trabajador vasco en los ámbitos electorales que nos ha lanzado la burguesía, al tiempo que ha colocado a la izquierda abertzale como segunda fuerza electoral de Euskadi, lo que contribuye en fuerte medida a arruinar los planes de la burguesía, ya que se delimitan dos posiciones encontradas: la reformista y la rupturista. Se marcan perfectamente dos campos completamente diferenciados, con un peso del sector rupturista y revolucionario que es inusual hoy en Europa. Desde HB hemos ido dando respuestas al proceso basándonos, fundamentalmente, en echar abajo el entramado institucional que se pretende montar para legitimar la democracia fascista, tarea que, en cierta medida, hemos cumplido con nuestra inasistencia y alejamiento nítido del mismo, con la colaboración inintencionada de las contradicciones y ambigüedades que atraviesan las diferentes fracciones de la burguesía y sus organizaciones."

En los meses que suceden a las elecciones de 1979 se libra, pues, la batalla del Estatuto. Ambas ETA se entregarán en cuerpo y alma a la tarea de apoyar, con el peso de las armas, a las opciones pro y antiestatutistas. Paralelamente a las negociaciones, ETA (PM), estatutista, inicia una campaña de colocación de explosivos en los lugares turísticos españoles, mientras ETA (M), antiestatutistas, culmina sus actuaciones con el asesinato, el 23 de setiembre, del Gobernador Militar de Guipúzcoa. El fracaso total de la huelga general convocada por HB el 27 de setiembre y el asesinato del concejal de la coalición Tomás Alba, al día siguiente, marcan un hito en la historia de HB: por un lado, la sigla empieza a perder su enorme capacidad de convocatoria. Por otro, la coalición comienza a experimentar en sus carnes, tras el preludio de los encarcelamientos de miembros electos a comienzos de año, el efecto de las represalias y del peso de la ley. El 25 de octubre de 1979, la abstención preconizada por HB -junto con el MC y LKI- en el referéndum estatutario alcanza estas cifras:

Alava:36,72 %
Guipúzcoa:40,27 %
Vizcaya:42,51 %

Durante los meses siguientes, la guerra de ETA (M) contra este Estatuto se endurece corriendo insistentes rumores de una reacción militar cada vez más esperada. En un clima de gran tensión, el 9 de marzo de 1980, se celebran las elecciones al primer Parlamento Vasco, elecciones en las que, pese a constituirse en la segunda fuerza de la Comunidad Autónoma con 11 parlamentarios, HB pierde varios miles de significativos votos (9,5 % respecto a 1979). Una vez más HB cederá al PNV todo el poder, esta vez en el ámbito de la C. A., al no acudir a ocupar los escaños del Parlamento que se establecerá en Vitoria.

El fenómeno HB ha hecho verter mucha tinta a comentaristas, por lo general mal y/o malévolamente informados. Tal vez el informe de ABACO (1980) contestando a las preguntas "qué es HB" y "qué pretende" sea lo más cercano a la realidad que haya visto el gran público. Sus conclusiones, resumidas por el DV, son las que siguen.

Se pueden señalar tres grandes líneas:

  • a) Un sentimiento radical de ruptura con el sistema anterior y de no aceptación de la reforma Suárez.
  • b) Una visión socialista para el sistema político que debe adoptar Euskadi: socialismo radical.
  • c) Un sentimiento independentista apoyado en el derecho de todo pueblo a la autodeterminación: independentismo.

Sus últimos objetivos son la independencia y el socialismo, pero como sus líderes son conscientes de que esto no es conseguible a corto plazo, reivindican, de momento, el derecho a la autodeterminación.

Herri Batasuna es una alternativa política aupada por gente joven. El 82 % no llegan a la treintena y las dos terceras partes no alcanzan los 25 años. De cada diez votos que obtuvieron, siete eran de hombres y tres de mujeres. La mayor parte de los votantes son solteros, el 70 %, lo que les permite una mayor independencia a la hora de apoyar posturas radicales. Sus mujeres aparecen con más edad que los hombres y el 34,5 % son casadas. El 87 % son personas nacidas en Euskadi, pero si consideramos el lugar de procedencia de sus padres, hay un 30,5 % que son venidos de fuera, es decir, en términos absolutos, de los 172.100 votos que obtuvieron, 50.000 han sido extraídos de sectores inmigrantes de primera o segunda generación.

Esta opción política ha tenido aceptación entre los universitarios y personas con estudios superiores. El 24 % cursan o han cursado carreras técnicas medias o superiores y universitarias. La quinta parte tienen el bachillerato superior o formación profesional y el 4,5 % han hecho o están haciendo Magisterio. El 11,3 % no han realizado estudios o no terminaron la primaria. Una cuarta parte de HB se autocalificaron de obreros, y el 22,3 % son administrativos.

Su media de ingresos familiares mensuales está en las 51.560 pesetas. El 16,2 % cuentan con ingresos superiores a las 70.000 pesetas y el 3,4 % sobrepasan las 100.000 pesetas. El trasvase de votos más importante que han recibido procede de Euskadiko Ezkerra, es decir, un 10,5 %, y la segunda aportación más numerosa procede del socialismo, el 8,4 %. Del PNV han cosechado solamente el 5 %, y ahora constituyen su ala menos radical.

El 84 % de los electores de HB afirman que quieren la independencia para Euskadi, y sólo el 4,3 % está en contra de ella, y hasta el 61 % de los inmigantes se muestran partidarios de su consecución y sólo el 9 % dicen abiertamente que no la desean. Es decir, globalmente, hay unas 145.000 personas en este colectivo que están por la independencia. El 49 % están a favor de un sistema económico dentro de la más pura línea marxista y propugnan la desaparición de la empresa privada y que el Estado asuma la propiedad de todas ellas.

Por su parte, de sus electores hay un gran desconocimiento de la composición y estructura de la coalición. La mitad de ellos no saben qué partidos la componen, y la quinta parte son incapaces de dar el nombre de algún líder, siendo los más citados Monzón (59 %) y Letamendía "Ortzi" (49 %). Hay también un gran desacuerdo entre la base y sus dirigentes en cuanto a la no participación en las instituciones políticas vascas, especialmente en las Diputaciones, y sólo el 37,6 % se opone a esta participación. Pero los fines últimos de la coalición, es decir, independencia y socialismo radical, son compartidos por sus electores. Es decir, el 69,2 % de estas personas, aproximadamente unas 119.100, son partidarias de pasar a la lucha armada si no consiguen lo que pretenden. Entre los más jóvenes esta proposición a la violencia afecta al 79 %. En este terreno los inmigrantes aparecen más moderados, pero sólo su 43 % se oponen a ella.

Los resultados de las últimas elecciones manifiestan cierta pérdida de apoyo de parte del electorado de HB, pérdida que no creemos signifique una desidentificación con las siglas sino la apertura de un período de expectativa ante lo que pueda dar de sí el Estatuto de Gernika. Sucesos como la muerte de Joseba Arregui (13 de febrero de 1981) han provocado una reafirmación en las siglas mayor que los incidentes suscitados por los 27 electos de HB en la Casa de Juntas de Gernika al impedir que el rey de España hiciera uso de la palabra (4 de febrero de 1981). El intento de golpe de estado de días más tarde puede ser otra de las causas de la desafección atenuada que aludíamos, al demostrar la real imposibilidad del régimen de soportar algo más que una reforma.

Pese a su posible y rumoreada participación en las sesiones del Parlamento de Vitoria, HB no sólo no cubre sus escaños sino que desaloja los del Parlamento de Pamplona (febrero de 1982) de forma que los electos deHB se hallan ausentes cuando se aprueba en sesión plenaria el texto del Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra (15 de marzo). Tampoco comparecerán en las Cortes, en la persona de los dos parlamentarios (uno por Guipúzcoa y otro por Vizcaya) que obtienen en las elecciones generales de 1982. Los Ayuntamientos son, de esta forma, el único foro de la actuación de la coalición. En las elecciones municipales de 1983, HB obtiene los siguientes concejales:

Alava Gipuzkoa Navarra Bizkaia Total
14 177 61 137 389

En setiembre de 1982 los miembros de la Mesa Nacional pertenecientes a ANV de Navarra presentaron su dimisión en señal de disconformidad con la política de la coalición. ESB se disuelve y LAIA se retira asimismo de HB.

Un intento meritorio de introducir un ingrediente pacificador en el explosivo combinado político vasco fue el ofrecimiento efectuado por Iñaki Esnaola, miembro de la Mesa Nacional de HB y candidato n.° 1 por Guipúzcoa, en octubre de 1982, días antes de las elecciones que dieron un espectacular triunfo al PSOE en España. HB ofrece, por boca de Esnaola, su mediación en el caso de producirse una negociación entre ETA (M) y el posible gobierno socialista. "Sólo ella (ETA) es capaz de garantizar la estabilidad de nuestro pueblo". Las bases para este posible acuerdo serían "un estatuto que recoja la posibilidad del derecho a la autodeterminación, la integración de Navarra, la amnistía total y la retirada de las FOP". El 13 de enero de 1983, Garaicoechea, presidente del Gobierno Vasco de Vitoria, presenta a Felipe González, Presidente del Gobierno español, cinco bases de negociación en las que se recoge, en parte, la oferta de HB. La negociación afectaría a las principales fuerzas políticas del País Vasco y, en concreto, a HB, PNV y PSOE:

  1. Coincidencia en el cese de la violencia
  2. La conveniencia de que puedan tener juego democrático planteamientos políticos que conllevan opciones independentistas que no deben ser rechazadas intrínsecamente
  3. Esclarecer las cotas de autogobierno, que tienen que ser amplias delimitando con claridad y generosidad la competencia policial
  4. La cuestión navarra, buscando fórmulas conciliatorias que partan del respeto a la voluntad de los navarros
  5. Conveniencia de medidas de gracia a quienes acrediten suficientemente su voluntad de abandonar la lucha armada

En virtud de estas bases, HB acude por primera vez a "Ajuria Enea", residencia del presidente vasco, el 16 de enero, en las personas de Itziar Aizpurua e Iñaki Esnaola. El 17 acuden Damborenea y Benegas del PSOE. Pero, debido a su exigencia de que asistan también los medios de comunicación, la primera reunión conjunta convocada para el 28 en el hotel "Gasteiz" de Vitoria, queda desierta. A partir de este momento HB se retrae de las conversaciones, que se convierten en imposibles al reanudar ETA (M) sus atentados mortales. El 15 de febrero la Mesa por la Paz es desconvocada.

Evolución electoral de HB entre 1977-1983
N.º absoluto de votos
15-VI-771-III-793-IV-809-III-8028-X-828-V-83
LesgislativasLesgislativasJuntas Gen.
y P. Foral
Parlamento
Vasco
LesgislativasJuntas Gen.
y P. Foral
HB174.646223.146191.989210.601171.523
Porcentajes
15-VI-771-III-793-IV-809-III-8028-X-828-V-83
LesgislativasLesgislativasJuntas Gen.
y P. Foral
Parlamento
Vasco
LesgislativasJuntas Gen.
y P. Foral
---9,111,69,811,08,8

En 1983 HB solicita de la Dirección de Política Interior su legalización como Partido Político siéndole denegada la petición el 16 de diciembre de 1983. El siguiente 2 de enero, la coalición interpone recurso ante la Audiencia Nacional que, el 31 de marzo, dictamina favorablemente estableciendo el 20 de mayo como fecha tope para quedar cumplimentada la legalización. Sin embargo, el Ministerio del Interior no cede en sus propósitos de mantener a HB fuera del juego legal recurriendo contra esta sentencia ante el Tribunal Supremo a la vez que aduce la "no afirmación de españolidad de los futuros miembros de HB y no declaración explícita de acatamiento de la Constitución".

Dada la tardanza en contestar de este último tribunal, el Ministerio pasó, el 19 de mayo, el caso al Ministerio fiscal. El 25 de mayo de 1984 el Tribunal Supremo hacia llegar a mano del Ministerio Fiscal su confirmación de la primera sentencia, a favor de la legalización. Las Cortes españolas deniegan el pago de estipendios a HB. Tras la medida adoptada por el Parlamento madrileño, el Parlamento de Vitoria acordó el 27 de junio de 1984 retirar a HB la subvención de 55 millones anuales que percibía en aplicación del reglamento de la cámara.