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Samaniego Zabala, Félix María Sánchez de

Insigne escritor alavés, nacido en Laguardia el 12 de octubre de 1745. Muere el 11 de agosto de 1801.

Padre Félix Ignacio Sánchez de Samaniego y madre Juana María de Zabala y Arteaga. De noble y rica familia oriunda del lugar alavés de Samaniego, contaba entre sus parientes al Conde de Peñaflorida, tío suyo, que tanta influencia ejerció sobre su época y sobre el propio fabulista. Fue enviado de 1758 a 1764 por sus padres a Baiona (Laburdi) y a Burdeos donde estudió humanidades, ciencias y música, llegando a ser un buen violinista y donde indudablemente experimentó un gran atractivo por las ideas de la Ilustración. Vuelve a su localidad natal.

Al ser fundada en Azkoitia la Real Sociedad Bascongada de Amigos del país en 1764, se halla entre los fundadores y comienza a acudir y a participar activamente en sus reuniones y juntas así como en las del Real Seminario de Bergara. Para sus alumnos escribió su primera fábula, que dio a conocer en 1776: La mona corrida. Agradablemente sorprendido dado el ingenio demostrado y la falta de precedentes en lengua castellana, Peñaflorida le encargó escribiese una colección completa. Samaniego tomó como ejemplo a los clásicos, sobre todo a La Fontaine, gran parte de cuya obra remodeló al considerarla de difícil comprensión para los jóvenes lectores a quienes iba dirigida.

A todo esto, en 1767 había casado con Manuela de Salcedo, de una importante familia de Bilbao. Su vida transcurre en Laguardia visitando frecuentemente Bilbao, Azkoitia y también la Corte. En 1775 es elegido alcalde de Tolosa, villa en la que poseía importantes bienes. En 1776 hereda el mayorazgo de Samaniego a la muerte de su padre, pero, por desavenencias locales, marcha a vivir a Bilbao a cuya Junta de "Amigos" se suma. Fue al año siguiente Director del Real Seminario, cargo en el que fue confirmado con posterioridad. Antes de dar a la prensa su luego renombrada colección pidió en 1777 su opinión a Tomás de Iriarte, ante cuyos elogios, editó la obra Fábulas en verso castellano para el uso del Real Seminario Bascongado en Valencia en 1781. La colección le dio inmediata fama. En 1782, aprovechando su nueva celebridad, la provincia que, junto con el resto del país se hallaba a la greña con el poder central, le nombra diputado de Álava lo que le hizo residir tres años en la Corte donde fracasó como político pero triunfó como literato. Escribió asimismo una colección de cuentos picarescos algo libertinos, muy graciosos, teniendo en esta época diferencias con Iriarte, diferencias que dieron lugar a una pequeña "guerra literaria" y a la ruptura entre ambos, ruptura a la que siguió una guerra larvada.

En 1784 publicó en Madrid el segundo tomo de las Fábulas morales. Algo después se lanzó a la palestra de crítico teatral, arremetiendo contra el teatro popular en su Continuación a las Memorias críticas, que firmó con el pseudónimo de Cosme Damián, siendo contestado por García de la Huerta. Sucedió a continuación una intensa polémica en la que nuestro alavés intervino con su habitual garbo.

En 1786, algo enfermo, reside en Bilbao. Reparte su vida entre esta ciudad y Laguardia y sigue participando en la vida del Seminario y de la RSBAP Arreciando su polémica con Tomás de Iriarte, éste lo denunció al Santo Oficio en febrero de 1789 acusándole de la paternidad de un cuaderno (del que, efectivamente, era autor) con blasfemias "vulnerantes de la santidad de la Suprema Inquisición, del Estado y Academia Española". Libre de cargos, se retira a Laguardia.

En 1793 la Inquisición de Logroño parece haber dictado auto de prisión contra Samaniego, autor mordaz e irrespetuoso con castas y personas intangibles en España. Se le acusa de posesión de libros prohibidos, anticlericalismo, etc. Parece ser que consiguió, sin embargo, que la pena se redujera a una temporada de reclusión en el convento carmelita del "Desierto", cerca de Bilbao, cosa que probablemente ni llegó a efectuar.

Se retiró a la vejez en su villa natal o en su finca de La Escobosa, dedicado a la música, la buena mesa, la administración de sus bienes y a escribir. Muere en 1801 después de disponer que se quemaran todos sus escritos polémicos y sus cuentos libertinos. Le sucedió en el mayorazgo su hermana María Josefa, casada con F. J. Manso de Velasco. Su palacio se conserva en Samaniego, es propiedad de la Diputación y es la actualmente llamada Casa del Vino. También su archivo pasó en 1962 a ser patrimonio de la máxima institución provincial, hallándose en Vitoria.

Sobre su imagen física, su biógrafo Eustaquio Fernández de Navarrete le definió como "de estatura pequeña; el cabello negro, la barba del mismo color y muy cerrada; la cara un poco larga y expresiva hasta el extremo, y vivaces los ojos, que son espejo del alma".

Sobre su obra puede decirse que, sin poseer el hálito poético de La Fontaine, está dotada de ingenio y hábil versificación, atributos que han hecho de ella las fábulas más célebres de la lengua castellana, tan inteligentes como las de Iriarte pero menos prosaicas que las de éste. Su producción erótico-picaresca fue publicada tras la supresión de la Inquisición. Así los relatos que se hallan en el Album de Príapo y en Fábulas futrosóficas de 1821, Cuentos y poesías más que picantes (1899), Cancionero de amor y de risa (1920) y El Jardín de Venus (1921).



La obra crítica más completa sobre nuestro autor se debe a Emilio Palacios Fernández: Vida y obra de Samaniego, CAM de Vitoria, Vitoria, 1975, 48, 2 pp.