Literary Figures

Sarrionandia Uribelarrea, Joseba

Escritor vizcaíno en euskara. Nacido en Durango el 13 de abril de 1958.

Estudió filología vasca en la Universidad de Deusto. Ejerció la docencia en la UNED de Bergara y en la UEU. En 1977 inicia su colaboración en Zeruko Argia y en Anaitasuna de cuyo consejo de redacción formó parte. Colabora también en Jakin y pertenece al grupo literario Pott.

Condenado en 1980 por pertenencia a ETA a 27 años de cárcel. Estuvo preso entre 1980 y 1985, año en que logró fugarse de la cárcel de Martutene (San Sebastián), escondido en un altavoz del músico Imanol Larzabal, que había acudido al centro penitenciario a dar un recital. Desde entonces está en paradero desconocido.

Sarrionandia se convirtió enseguida en un escritor conocido y reconocido. Ha trabajado casi todos los géneros literarios.

Libros de ensayos y reflexiones breves: Ni ez naiz hemengoa (Pamiela, 1985), Marginalia (Elkar, 1988), Ez gara geure baitakoak (Pamiela, 1989), Han izanik hona naiz (Elkar, 1992), Hitzen ondoeza (Txalaparta, 1997), Akordatzen (Txalaparta, 2004), Idazlea zeu zara, irakurtzen duzulako (Xangorin, 2010) y Moroak gara behelaino artean? (Pamiela, 2010). Este último elegido en 2011 como Premio Euskadi de Ensayo.

Cuentos para niños Izeba Mariasunen ipuinak (Elkar, 1989), Ainhoari gutunak (Elkar, 1990), Harrapatutako txorien hegalak (Baigorri argitaletxea, 2005) y Munduko zazpi herrialdetako ipuinak (Pamiela, 2008).

Libros de narrativa para adultos Narrazioak (Elkar, 1983), Atabala eta euria (Pamiela, 1986. Premio de la Crítica) e Ifar aldeko orduak (Elkar, 1990), Miopeak, bizikletak eta beste langabetu batzuk (Erein, 1995), Lagun izoztua (Elkar, 2001. Premio de la Crítica), Kolosala izango da (Txalaparta, 2003), Gau ilunekoak (Elkar, 2008).

Libros de relatos muy breves Ez gara geure baitakoak (Pamiela, 1989), Han izanik hona naiz (Elkar, 1992) y Miopea, bizikletak eta beste langabetu batzuk (1999).

Además ha traducido un libro de poemas de Samuel Taylor Coleridge (Marinel zaharraren balada, Pamiela, 1995) y otro del poeta portugués Manuel Bandeira (Manuel Bandeira. Antologia. Pamiela, 1999).

Durante muchos años ha traducido a diferentes poetas gallegos, como Manoel Antonio, Luis Amado Carballo, Alberto Cunqueiro, Aquilino Iglesias Alvariño, Celso Emilio Ferreiro, Luis Seoane y Manuel María. También ha traducido Haurren gurutzada, de Marcel Schwob.

Su primer libro de poesía fue Izuen gordelekuetan barrena (Premio Resurrección María de Azkue de 1980, Bilbo Aurrezki Kutxa, 1981). El libro tuvo mucha repercusión y muchos nuevos escritores han confesado que les influyó. El primer poema de este libro, Bitakora kaiera, fue tomado a modo de manifiesto por bastantes escritores. Tras escapar de la cárcel, y siempre desde la clandestinidad, ha publicado los libros de poemas Gartzelako poemak (Edit. Susa, 1992), que recogía su producción poética de la cárcel, y Hnuy Illa Nyha Majah Yahoo (Elkar, 1995), con los poemas escritos entre 1985 y 1995. También ha publicado una antología personal titulada Marinel zaharrak (Elkar, 1987) y dos libros con las traducciones de poemas de muchos autores de su gusto: Izkiriaturik aurkitu ditudan ene poemak (1985) y Hezurrezko xirulak (1991).



Resumiendo el estudio que sobre la poesía de Sarrionandia ha hecho Iñaki Aldekoa (Historia de la literatura vasca, UNED, 2000), se puede decir que Izuen gordelekuetan barrena responde al esquema más arquetípico del viaje, con un Ulises navegando por diferentes ciudades y países europeos, como París, Lisboa, Grecia, Irlanda y Praga, y por fin el exilio. Aldekoa escribe:

"Este exilio, que es el destino y la paradoja del viajero, es la invitación al viaje y su negación: es el viaje a ninguna parte".

En un segundo plano, el poeta escudriña los lugares mágicos de la literatura moderna europea, y podemos encontrar ecos de Conrad, Kafka, T.S. Eliot y Dylan Thomas, y sobre todo de estos tres autores, los preferidos de Sarrionandia: Kavafis, W. Holan y Pessoa.

El siguiente libro de poesía, Marinel zaharrak, es el mejor del autor en este género, según Aldekoa, pese a que tuvo menos éxito que Izuen, muy estimado éste por su cosmopolitismo y su esteticismo. Marinel zaharrak tomó un rumbo muy diferente, adentrándose en la crítica social. Según Koldo Izagirre y Xabier Mendiguren Elizegi (Euskal literaturaren antologia, Elkarlanean-Gipuzkoako Ikastolen Elkartea, 1998), en este segundo poemario Sarrionandia deja de hacer una literatura basada en los libros para hacer otra más vital. Más tarde, cuando publicó los poemas escritos en la cárcel en el libro Gartzelako poemak, sorprendió al público por la escasa presencia de temas relacionados con la prisión, aunque había alguno con esa temática, y que además tuvo mucho eco, como Preso egon denaren gogoa. Posteriormente ha publicado poemas muy variados, y algunos de ellos reflexionan sobre la propia poesía.

En el año 1999, la editorial Txalaparta publicó un libro-disco (titulado Hau da ene ondasun guzia) en el que se ofrecían numerosas canciones con poesías de este autor, entre otros interpretadas por Mikel Laboa, Ruper Ordorika, Mikel Errazkin, Imanol Larzabal, Fermin Muguruza y el grupoOskorri. Las letras de Sarrionandia han servido para canciones tanto de pop o rock como de reggae. Esa publicación tenía la particularidad de que también ofrecía algunas poesías recitadas por el propio poeta.

El otro gran género que ha cultivado Sarrionandia es el cuento, y este escritor ha sido, junto con Atxaga, el gran responsable del desarrollo y éxito del cuento en la literatura euskérica a partir de los años 80. Narrazioak (1983), por ejemplo, contenía cuentos ambientados en épocas y lugares muy diferentes, con grandes dosis de exotismo y elementos mágicos.

Según el estudioso Iñaki Aldekoa (Mendebaldea eta narraziogintza, Erein, 98), en Narrazioak Sarrionandia desarrolló una iconografía marina que "tiene sus raíces en las aventuras trangresoras de Melville y Coleridge". Aldekoa piensa que en ese libro el autor ofrece también ejemplos de "narrativa lírica", sobre todo en el caso de la narración Estazioko begiradak.

Una de las personas que más extensamente ha estudiado la faceta narrativa de este autor ha sido Aitzpea Azkorbebeitia, con su libro Joseba Sarrionandia: irakurketa proposamen bat (Labayru, 1998). En su artículo "Joseba Sarrionandiaren narratiba eta prosa-lanak: irakurketarako gonbitea" (dentro del libro Azken aldiko euskal narratiba, Udako Euskal Unibertsitatea, 2001), dice que:

"en el comienzo de sus narraciones, Sarrionandia plantea juegos con frecuencia, y los finales resultan también llamativos".

Según esta estudiosa, en muchos desenlaces se vuelve al comienzo de la narración, de manera que los cuentos adquieren una estructura circular. Además, en muchas ocasiones el lector siente que las narraciones tienen varias lecturas, varios sentidos.

"Los textos pueden resultarnos ambiguos, y a veces oscuros. Cada lector tendrá que darles su interpretación. (...) Dado que nos ofrece textos llenos de implicaciones, estamos obligados a repensar lo que dicen los textos".

En opinión de Azkorbebeitia, en los textos de este escritor se da un maridaje entre la tradición "de aquí" y las de otros lugares. Son frecuentes los ecos de escritores como Eliot, Kavafis, J. Swift, y de otros euskaldunes, por ejemplo Mirande y Etxepare.

Sus dos primeros libros de cuentos contenían historias situadas en un espacio y un tiempo indeterminados. El libro de 1990 Ifar aldeko orduak, en cambio, presentaba un espacio determinado, aunque el tiempo era lejano.

"Así las cosas -dice Azkorbebeitia- se puede decir que en sus narraciones Sarrionandia da la espalda a la realidad circundante. (...) Debajo de esa postura se halla un disidente". Cree esta estudiosa que "de esta manera el escritor lucha por evitar ser absorbido por la civilización del espectáculo, y que dándole la espalda consigue escapar de la realidad que quiere criticar".

BITAKORA KAIERA

Ingurubilean barrena abiatu da bidaztia
noiz eta non sartu den oroitzen ez duen arren.
Bidea ingurubila bat dela suposatzen du, gauza berrietan
iragandakoen isladak somatzen dituelakotz.
Baina iraganaren isladak ez dira atseginak, izugarriak dira
zentrorantz amiltzen dela erakusten deraukotelakotz.
Baina badea zentrorik?
Ala zabalalderantz amiltzen ote da?
Orduan pentsatzen du gordelekua behar duela eta zokoetan
gordetzen du aldizka bere burua. Baina izuak ere
bergordelekuetan ezkutatzen dira.
Orduan pentsatzen du noraezean galduko dela eta hari bat
behar duela labyrinthoan. Baina zer lokarritan
eutsi haria?
Ordun pentsatzen du oroitzapena bederen sostengatu behar duela
eta bitakora kaier bat eskribatzen du, ilunabarrero.
Hauxe da noraezean bitakora kaiera, bidaztiak
Haizerik gabeko itsasoan galerako ekaitza geroago eta
Gertuago somatzen duen lemazainaren antzera idazten du.
Etsipenez eskribatzen du:
ez prophetaren antzera, eroaren antzera baizik;
ez Jainkoentzat, marionetentzat baizik;
marionetak marionetentzat bezala eskribatzen du.
Eta bidaztiak badaki batzutan, baina bertzetan ez daki deusere:
nor den, bere burua nortzu diren ere.
Batzutan pentsatzen du Europan barrena dabilela
eulia emakume bilutsiaren gorputzean bezala.
Bertzetan bitakora kaiereko orrialde hutsei begira geratzen da,
deus ere pentsatu gabe, edo ingurubilak marrazten.

(Izuen gordelekuetan barrena, Edit. Bilbo Aurrezki Kutxa, 1981)

CUADERNO DE BITACORA

El viajero se encamina a través de la espiral aunque no
recuerda cuándo y dónde penetró.
Supone que el camino tiene forma de espiral, pues en lo
nuevo el reflejo adivina de lo ya sucedido.
Mas los ecos del pasado no son gratos, provocan terror:
muestran que se abate hacia el centro.
¿Pero hay centro acaso?
¿O se inclina quizá hacia los costados?
Entonces piensa que necesita un refugio y se esconde a
ratos por los rincones. Pero también el miedo corre
a ocultarse en su misma guarida.
Entonces piensa que se perderá a la deriva y que necesita
un hilo en el laberinto. Pero en qué argolla
amarrar el hilo?
Entonces piensa que al menos el recuerdo podrá sostenerlo
y escribe un cuaderno de bitácora, cada atardecer.
Este es un cuaderno de bitácora a la deriva, el viajero
escribe como el timonel que, en un mar sin viento,
adivina cada vez más cerca la tormenta del desastre.
Escribe con desesperación:
no como el profeta, sino como el loco;
no para los Dioses, sino para las marionetas;
escribe como la marioneta para las marionetas.
Y el viajero sabe a veces, y otras veces nada sabe:
quién es, quiénes son él.
A veces piensa que recorre Europa
como una mosca un cuerpo desnudo de mujer.
Otras veces se queda mirando las páginas en blanco
de su cuaderno de bitácora, sin pensar en nada, o dibujando espirales."

(Traducción de Gerardo Markuleta).


LABERINTOA HABITATU

J. Ikarus ihes joan da gauza ziur eta erreen eguzkira, hondartzako hareharrietara erortzeko.
-Erloju etengabeek markaturiko zarratua da laberintua -esan du J. Dedalusek.
J.Dedalusek lurrean utzi ditu hegalak, hegazti koloretsuen lumez moldaturiko esperantzak, iadanik urdinduak, haizeak biluzten dituela.
-Ezin da ihes egin laberintutik -dio-, habitatu egin behar da.
J. Dedalusek xinaurrien zangoetan lotu ditu hariak, maskorraren elezaharrean bezala, eta xinaurri bakoitza alde batetarantza doa, hamaika bide desberdin erakutsiaz. (Ekainak 25).

(Ni ez naiz hemengoa, Edit. Pamiela, 1985).

HABITAR EL LABERINTO

J. Ikarus ha salido huyendo hacia el sol de las cosas seguras y quemadas, para caer sobre la arena de la playa.
-El laberinto es un espacio cerrado, marcado por ininterrumpidos relojes, dice J. Dedalus.
J. Dedalus ha dejado en el suelo las alas, esperanzas hechas de plumas de aves multicolores, y descoloridas y arrebatadas por el viento.
-No se puede huir del laberinto -dice-. Hay que habitarlo.
J. Dedalus ata los hilos a la pata de las hormigas, y cada hormiga parte hacia una dirección, mostrando infinitos caminos diferentes. (25 de junio)."

(No soy de aquí. Edit. Orain. Egin biblioteca, 1995. Traducción de Bego Montorio).